Con el nombre "Transitar", del 19 de Mayo al 13 de Junio, la Sala de Exposiciones de Caja Duero, en Zaragoza acoge una muestra de pintura y escultura de los artistas riojanos Juan José Ortega y Oscar Cenzano. Abstracción y Realismo.
Los dos artistas son amigos desde la infancia y ahora exponen juntos.
La pintura de Juanjo Ortega nos transporta a un mundo misterioso de pantanos con cielos neblinosos, bosques en penumbra, arenales seminevados...
La pintura es elaborada y profunda, transforma la realidad. Sus paisajes son profundos e intensos, buscan que la emoción llegue al espectador y lo consigue de forma admirable, nadie contemplando su obra puede quedar impasible. Es sorprendente. Cuando parece que el paisajismo no interesa mucho, Juanjo va contra corriente.
En cuanto a la escultura de Oscar Cenzano, busca el contraste de texturas y volúmenes, investigando con distintos materiales. Emplea a veces en la madera, colores suaves, creando estructuras sencillas y claras. Algunas de sus obras son cuadros escultóricos. Con la abstracción crea obras muy originales.
Es una exposición digna de ser visitada para regocijo de la vista y del espíritu y que a nadie dejará indiferente.
jueves, 10 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Javier Tomeo
Javier Tomeo es un prolífico escritor oscense, afincado en Barcelona, donde estudió Derecho y Criminología.
La ciudad y las palomas. En esta novela el escritor aborda uno de sus temas recurrentes: la soledad del hombre. Pero una soledad no buscada.
Teodoro, el protagonista, se levanta una mañana y, cuando sale a la calle para reunirse con sus amigos, como todos los días, encuentra los establecimientos cerrados, lo mismo que las puertas y ventanas de las casas. Todo el mundo ha desaparecido, hasta los perros y los gatos. Solamente quedan en la ciudad él y las palomas que le observan y le siguen cuando se desplaza por las calles en busca de algún otro habitante solitario. Búsqueda inútil, hasta los ancianos y enfermos han desaparecido.
En un intento desesperado va llamando por teléfono a cada uno de los abonados esperando que una voz le conteste al otro lado del auricular. Todo en vano.
Poco a poco van desapareciendo los servicios: el agua, la electricidad, el gas...
Sólo quedan las palomas que montan guardia en la acera, enfrente de su casa. Teodoro se obsesiona con ellas hasta el punto que lo más importante para él es cómo librarse de ellas.
El estilo es sencillo, fluido, muy imaginativo. Es una metáfora de la condición del hombre moderno. El absurdo adquiere en Tomeo un tratamiento especial. El final es abierto, para que el lector, después de reflexionar, lo interprete a su modo.
El cazador de leones. En realidad es un monólogo, a trvés del teléfono. Otra vez la soledad del hombre.
Armando Duvalier, el protagonista, al marcar por error un número de teléfono, queda seducido por la voz femenina que lo descuelga. Tanto, que unos meses después, vuelve a marcarlo y sostiene con la silenciosa y solitaria señorita un largo monólogo, en el que le da cuenta de su azarosa vida como cazador en África. El tono del monólogo que en un principio es romántico, idealizando a la mujer, poco a poco va haciéndose incluso procaz, terminando por insultarla, al sentirse rechazado.
La ciudad y las palomas. En esta novela el escritor aborda uno de sus temas recurrentes: la soledad del hombre. Pero una soledad no buscada.
Teodoro, el protagonista, se levanta una mañana y, cuando sale a la calle para reunirse con sus amigos, como todos los días, encuentra los establecimientos cerrados, lo mismo que las puertas y ventanas de las casas. Todo el mundo ha desaparecido, hasta los perros y los gatos. Solamente quedan en la ciudad él y las palomas que le observan y le siguen cuando se desplaza por las calles en busca de algún otro habitante solitario. Búsqueda inútil, hasta los ancianos y enfermos han desaparecido.
En un intento desesperado va llamando por teléfono a cada uno de los abonados esperando que una voz le conteste al otro lado del auricular. Todo en vano.
Poco a poco van desapareciendo los servicios: el agua, la electricidad, el gas...
Sólo quedan las palomas que montan guardia en la acera, enfrente de su casa. Teodoro se obsesiona con ellas hasta el punto que lo más importante para él es cómo librarse de ellas.
El estilo es sencillo, fluido, muy imaginativo. Es una metáfora de la condición del hombre moderno. El absurdo adquiere en Tomeo un tratamiento especial. El final es abierto, para que el lector, después de reflexionar, lo interprete a su modo.
El cazador de leones. En realidad es un monólogo, a trvés del teléfono. Otra vez la soledad del hombre.
Armando Duvalier, el protagonista, al marcar por error un número de teléfono, queda seducido por la voz femenina que lo descuelga. Tanto, que unos meses después, vuelve a marcarlo y sostiene con la silenciosa y solitaria señorita un largo monólogo, en el que le da cuenta de su azarosa vida como cazador en África. El tono del monólogo que en un principio es romántico, idealizando a la mujer, poco a poco va haciéndose incluso procaz, terminando por insultarla, al sentirse rechazado.
viernes, 4 de junio de 2010
La Profecía de Jerusalén
La profecía de Jerusalén. Teodosio en Hispania. Es el último libro de la joven escritora Margarita Torres Sevilla. Es profesora de Historia Medieval en la Universidad de León. Además de sus clases, comparte su tiempo con la investigación histórica y como vemos con la publicación de numerosos libros, todos ellos de temas relacionados con su trabajo: la historia.
El 31 de Mayo presentó en Zaragoza La profecía de Jerusalén, en el contexto de la Feria del Libro y bajo el patrocinio del Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas y la Asociación Aragonesa de Escritores.
El libro que nos ocupa es una novela histórica, basada en la vida del general conde Flavio Teodosio, comandante en jefe de los ejércitos en la Hispania romana, allá por el siglo IV.
Parte de la muerte del emperador Juliano el Apóstata, en Oriente. Las tropas eligen de forma provisional a Jovino como sucesor, que morirá poco después. Entonces es elegido emperador Valentiniano I, más que amigo como un hermano de Teodosio.
Corre el año 365 de nuestra era. El Imperio Romano se resquebraja interior y exteriormente. Las enormes fronteras están amenazadas por nuevos pueblos que intentan introducirse, unas veces de forma pacífica y otras por la fuerza. En el interior, las luchas religiosas y por el poder lo desestabilizan. El cristianismo ha profundizado en la sociedad pero perviven restos del antiguo paganismo. Teodosio es adorador de Mitra, mientras que su familia y su amigo, el emperador, son cristianos.
La familia de la esposa del general se ve amenazada por una extraña profecía, la de los "desposynis" o familiares de Jesús. Según esta profecía un descendiente de esta familia está llamado a regir los destinos del imperio. Por este motivo van siendo eliminados, terriblemente asesinados, todos los miembros de esta familia. Al fin se cumple la profecía en la persona del hijo del general, el emperador Teodosio el Grande.
Este libro es un homenaje también a la Villa romana de la Olmeda. descubierta en 1968 en una finca de Javier Cortés Álvarez de Miranda, quien de su propio pecunio, realizó las obras de excavación y cubrimiento de los importantísimos restos arqueológicos para después ceder todos los hallazgos a la Diputación de Palencia.
Otro de los fines que persigue el libro es explicar el origen profano del Camino de Santiago.
Es un libro muy bien documentado, nos sitúa en la Hispania romana del siglo IV. La acción discurre por numerosos puntos de la geografía: Cesaraugusta, Numancia, Rauda, la villa de la Olmeda, Legione, Asturica, Gallaecia...
Invito a todos los amantes de la novela histórica, pasarán muy buenos ratos con su lectura; no les va a defraudar.
El 31 de Mayo presentó en Zaragoza La profecía de Jerusalén, en el contexto de la Feria del Libro y bajo el patrocinio del Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas y la Asociación Aragonesa de Escritores.
El libro que nos ocupa es una novela histórica, basada en la vida del general conde Flavio Teodosio, comandante en jefe de los ejércitos en la Hispania romana, allá por el siglo IV.
Parte de la muerte del emperador Juliano el Apóstata, en Oriente. Las tropas eligen de forma provisional a Jovino como sucesor, que morirá poco después. Entonces es elegido emperador Valentiniano I, más que amigo como un hermano de Teodosio.
Corre el año 365 de nuestra era. El Imperio Romano se resquebraja interior y exteriormente. Las enormes fronteras están amenazadas por nuevos pueblos que intentan introducirse, unas veces de forma pacífica y otras por la fuerza. En el interior, las luchas religiosas y por el poder lo desestabilizan. El cristianismo ha profundizado en la sociedad pero perviven restos del antiguo paganismo. Teodosio es adorador de Mitra, mientras que su familia y su amigo, el emperador, son cristianos.
La familia de la esposa del general se ve amenazada por una extraña profecía, la de los "desposynis" o familiares de Jesús. Según esta profecía un descendiente de esta familia está llamado a regir los destinos del imperio. Por este motivo van siendo eliminados, terriblemente asesinados, todos los miembros de esta familia. Al fin se cumple la profecía en la persona del hijo del general, el emperador Teodosio el Grande.
Este libro es un homenaje también a la Villa romana de la Olmeda. descubierta en 1968 en una finca de Javier Cortés Álvarez de Miranda, quien de su propio pecunio, realizó las obras de excavación y cubrimiento de los importantísimos restos arqueológicos para después ceder todos los hallazgos a la Diputación de Palencia.
Otro de los fines que persigue el libro es explicar el origen profano del Camino de Santiago.
Es un libro muy bien documentado, nos sitúa en la Hispania romana del siglo IV. La acción discurre por numerosos puntos de la geografía: Cesaraugusta, Numancia, Rauda, la villa de la Olmeda, Legione, Asturica, Gallaecia...
Invito a todos los amantes de la novela histórica, pasarán muy buenos ratos con su lectura; no les va a defraudar.
domingo, 23 de mayo de 2010
Guatemala
Los Derechos Humanos en Guetemala.
Patrocinado por el Gobierno Aragonés, Comisiones Obreras, Asociación Paz y Solidaridad de Aragón y la CAI, tuvo lugar un acto para dar a conocer y denunciar el problema de los Derechos Humanos en Guatemala, conculcados de forma sistemática.
Después de las presentaciones por parte de un miembro del Gobierno de Aragón, otro de Comisiones Obreras, de la Asociación de Paz y Solidaridad Aragón y los autores de un documental, se pasó a la proyección del mismo , rodado con muchoas dificultades en Guatemala.
Fue muy interesante porque pudimos observar de primera mano las condiciones en las que se desarrolla la vida del pueblo guatemalteco.
Las plantaciones de café, caña de azúcar, bananos, de los grandes terratenientes, en las que trabajan campesinos en condiciones durísimas por el clima y la orografía del terreno y con sueldos que no llegan a cubrir, ni con mucho, las necesidades básicas. Suelen pagarles 30 quetzales a los hombres y 20 si son mujeres. Si tenemos en cuenta que 11 quezales equivalen a un euro, no nos podemos extrañar que los niños tengan que trabajar, en lo que sea, para poder subsistir. Esto nos lleva al analfabetismo con todas sus consecuencias, un círculo del cual es muy difícil salir sin ayuda externa.
El trabajo en las fábricas, con jornadas de 12 a 16 horas, con un calor insoportable, donde tienen prohibido hasta ir al baño fuera del horario establecido. El trabajador que intenta liderar un grupo para mejorar las condiciones pronto es despedido.
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, expuso el problema de los pueblos indígenas, más marginados que el resto.
Las Multinacionales, que explotan al país y no generan riqueza para el bienestar del pueblo: ENDESA, Chiquita Brands...
Todo empezó en 1954 con el golpe de Estado que derrocó al Presidente Arbenz. De 1960 a 1996, hubo un movimiento de insurgencia, liderado por jóvenes, que tuvo que rendirse por agotamiento. Pero las cosas no mejoraron; la represión y la violencia siguieron adelante. El poder económico está en en manos de la oligarquía. El 2% de la población controla el 58% de la riqueza. Las multinacionales y los grandes terratenientes contratan sicarios para asesinar a los líderes de los trabajadores. La corrupción institucional no hace nada para combatir el crimen, no se investigan los asesinatos y desapariciones, quedando los delitos en la impunidad.
Pobreza, desnutrición, analfabetismo, inseguridad, ausencia de libre expresión, ruralidad, marginación... esos son los males de este pueblo.
Durante el conflicto desaparecieron las organizaciones sindicales, políticas y sociales, siendo asesinados o deportados sus líderes, teniendo que pasar a la clandestinidad los que lograron sobrevivir. En la actualidad se incumplen los acuerdos internacionales sobre el trabajo y así encontramos que más del 80% de la población que trabaja no tiene Seguridad Social.
Como resumen, la violencia en Guatemala ha cambiado de forma pero sigue presente. Es necesario el apoyo internacional, a través de los Estados, ONGS, Organizaciones Sindicales, etc para conseguir un desarrollo sostenible y humano, que permita a la gente vivir una vida en paz y prosperidad.
Patrocinado por el Gobierno Aragonés, Comisiones Obreras, Asociación Paz y Solidaridad de Aragón y la CAI, tuvo lugar un acto para dar a conocer y denunciar el problema de los Derechos Humanos en Guatemala, conculcados de forma sistemática.
Después de las presentaciones por parte de un miembro del Gobierno de Aragón, otro de Comisiones Obreras, de la Asociación de Paz y Solidaridad Aragón y los autores de un documental, se pasó a la proyección del mismo , rodado con muchoas dificultades en Guatemala.
Fue muy interesante porque pudimos observar de primera mano las condiciones en las que se desarrolla la vida del pueblo guatemalteco.
Las plantaciones de café, caña de azúcar, bananos, de los grandes terratenientes, en las que trabajan campesinos en condiciones durísimas por el clima y la orografía del terreno y con sueldos que no llegan a cubrir, ni con mucho, las necesidades básicas. Suelen pagarles 30 quetzales a los hombres y 20 si son mujeres. Si tenemos en cuenta que 11 quezales equivalen a un euro, no nos podemos extrañar que los niños tengan que trabajar, en lo que sea, para poder subsistir. Esto nos lleva al analfabetismo con todas sus consecuencias, un círculo del cual es muy difícil salir sin ayuda externa.
El trabajo en las fábricas, con jornadas de 12 a 16 horas, con un calor insoportable, donde tienen prohibido hasta ir al baño fuera del horario establecido. El trabajador que intenta liderar un grupo para mejorar las condiciones pronto es despedido.
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, expuso el problema de los pueblos indígenas, más marginados que el resto.
Las Multinacionales, que explotan al país y no generan riqueza para el bienestar del pueblo: ENDESA, Chiquita Brands...
Todo empezó en 1954 con el golpe de Estado que derrocó al Presidente Arbenz. De 1960 a 1996, hubo un movimiento de insurgencia, liderado por jóvenes, que tuvo que rendirse por agotamiento. Pero las cosas no mejoraron; la represión y la violencia siguieron adelante. El poder económico está en en manos de la oligarquía. El 2% de la población controla el 58% de la riqueza. Las multinacionales y los grandes terratenientes contratan sicarios para asesinar a los líderes de los trabajadores. La corrupción institucional no hace nada para combatir el crimen, no se investigan los asesinatos y desapariciones, quedando los delitos en la impunidad.
Pobreza, desnutrición, analfabetismo, inseguridad, ausencia de libre expresión, ruralidad, marginación... esos son los males de este pueblo.
Durante el conflicto desaparecieron las organizaciones sindicales, políticas y sociales, siendo asesinados o deportados sus líderes, teniendo que pasar a la clandestinidad los que lograron sobrevivir. En la actualidad se incumplen los acuerdos internacionales sobre el trabajo y así encontramos que más del 80% de la población que trabaja no tiene Seguridad Social.
Como resumen, la violencia en Guatemala ha cambiado de forma pero sigue presente. Es necesario el apoyo internacional, a través de los Estados, ONGS, Organizaciones Sindicales, etc para conseguir un desarrollo sostenible y humano, que permita a la gente vivir una vida en paz y prosperidad.
lunes, 17 de mayo de 2010
El arte Mudéjar
Dentro del ciclo "Zaragoza, Espacio Para La Cultura", organizado por la Universidad Popular, en el Centro de Historia, asistimos a una interesante conferencia sobre el arte Mudéjar en Aragón. Símbolo de Convivencia Cultural.
Aprendimos que los mudéjares son los musulmanes que después de la Reconquista se quedaron a vivir entre los cristianos, conservando su religión. Vivían en la Aljama con un status propio, pagando los tributos y a la vez trabajando para los cristianos. Ellos trajeron el arte mudéjar que provenía de Oriente y que habían utilizado en el sur de la Península.
Este arte se caracteriza por el uso de materiales pobres: ladrillo, yeso, cerámica...
El ladrillo lo emplean como elemento constructivo y en la decoración. Lo utilizan en múltiples formas decorativas: esquinado, en resalte formando rombos complicados que tienden al infinito. Esta decoración es típica de las torres, pero desde una cierta altura, para que se vea de lejos.
El yeso es otro material característico en la decoración con arcos lobulados y mixtilíneos en ventanales y las famosas yeserías con dibujos vegetales.
La cerámica la utilizan tanto en exteriores como en interiores y produce un bonito efecto cuando se refleja el sol. Estos azulejos son famosos, sobre todo en las torres de Teruel.
Emplean la cubierta de madera, techumbre plana, con magníficos artesonados, con casetones repitiéndose la decoración también tendiendo al infinito.
Estos alarifes construían por encargo de los cristianos, arquitectura civil (palacios) y religiosa (iglesias). Su apogeo está en los siglos XII al XV. Después de la expulsión continuaron los cristianos que habían aprendido el arte de los musulmanes.
El mudéjar aragonés es colorista por el uso de azulejos verdes, azules, blancos... en las torres y muros. Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad, por la UNESCO.
Como aplicación práctica de la conferencia, otro día realizamos una visita a la iglesia de San Miguel de los Navarros, el exterior de la iglesia de la Magdalena y a la Seo, donde pudimos admirar el muro de la "Parroquieta" y la torre gótico-mudéjar, mandada edificar por el Papa Luna.
Aprendimos que los mudéjares son los musulmanes que después de la Reconquista se quedaron a vivir entre los cristianos, conservando su religión. Vivían en la Aljama con un status propio, pagando los tributos y a la vez trabajando para los cristianos. Ellos trajeron el arte mudéjar que provenía de Oriente y que habían utilizado en el sur de la Península.
Este arte se caracteriza por el uso de materiales pobres: ladrillo, yeso, cerámica...
El ladrillo lo emplean como elemento constructivo y en la decoración. Lo utilizan en múltiples formas decorativas: esquinado, en resalte formando rombos complicados que tienden al infinito. Esta decoración es típica de las torres, pero desde una cierta altura, para que se vea de lejos.
El yeso es otro material característico en la decoración con arcos lobulados y mixtilíneos en ventanales y las famosas yeserías con dibujos vegetales.
La cerámica la utilizan tanto en exteriores como en interiores y produce un bonito efecto cuando se refleja el sol. Estos azulejos son famosos, sobre todo en las torres de Teruel.
Emplean la cubierta de madera, techumbre plana, con magníficos artesonados, con casetones repitiéndose la decoración también tendiendo al infinito.
Estos alarifes construían por encargo de los cristianos, arquitectura civil (palacios) y religiosa (iglesias). Su apogeo está en los siglos XII al XV. Después de la expulsión continuaron los cristianos que habían aprendido el arte de los musulmanes.
El mudéjar aragonés es colorista por el uso de azulejos verdes, azules, blancos... en las torres y muros. Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad, por la UNESCO.
Como aplicación práctica de la conferencia, otro día realizamos una visita a la iglesia de San Miguel de los Navarros, el exterior de la iglesia de la Magdalena y a la Seo, donde pudimos admirar el muro de la "Parroquieta" y la torre gótico-mudéjar, mandada edificar por el Papa Luna.
viernes, 7 de mayo de 2010
Cómo mirar una obra de arte

Organizada por la Universidad Popular, en el Centro Cívico Universidad, asistimos a una charla coloquio con el pintor Eduardo Salavera. El tema: el paisaje en la pintura.
La pintura de la naturaleza no siempre ha tenido la misma importancia. A través de los siglos ha ido adquiriendo más relevancia. De ser un fondo de cuadros hasta convertirse en un género autónomo con los pintores flamencos del siglo XVII.
La naturaleza es pintada de tres formas distintas:
Naturaleza salvaje, amenazante (tormentas, mar embravecido, grandes montañas).
Naturaleza dominada ( interviene la mano del hombre)
Naturaleza colonizada (aparecen casas, carreteras, campos cultivados).
El paisaje a través de la historia.
En la antigüedad. En Oriente podemos contemplar maravillas pintadas en tinta, con paisajes esquemáticos en los que la figura humana es simple anécdota. En Egipto, aparecen en las tumbas y templos pinturas al fresco. En Roma, en las ruinas de Pompeya y Herculano se han conservado frescos de las casas y templos, con paisajes como fondo.
En la Edad Media. En Italia, Giotto sustituye en sus cuadros los dorados bizantinos por fondos de paisajes reales. El paisaje es realista en los detalles. Se pinta al óleo.
Renacimiento. En el arte flamenco y alemán hay realismo. El Durero es el más importante.
En Holanda lo importante es el paisaje, quedando relegada la figura humana.
En España carece de importancia. Sólo se puede destacar La Vista de Toledo de El Greco.
Barroco. Se caracteriza por el tenebrismo, fondos oscuros.
La reforma protestante y el capitalismo va a influir también en la pintura. Ya no son los nobles y el clero los que encargan los cuadros; ahora es la burguesía de los comerciantes, con gustos más sencillos y afán de coleccionismo. Prefieren el bodegón, los paisajes... El francés Claudio Lorena observa la naturaleza: las estaciones, las luces y las sombras, los reflejos. Influye en la pintura romántica y el impresionismo. es un adelantado a su tiempo.
En el siglo XVIII, la afición a los viajes lleva a tomar apuntes de los paisajes de la naturaleza y urbanos, que llevan como recuerdo.
En el siglo XIX el paisaje es ya una creación artística.
El Romanticismo, el cuadro produce emociones y emociones subjetivas, es lo sublime. Hay dos formas distintas de ver el paisaje: una exalta lo rural y otra la modernización e industrialización.
Impresionismo. Paisajes bañados de luz y color. El artista pinta al aire libre, grandes pinceladas, manchas de color, sin acabado perfecto, huyendo del academicismo. Es la impresión que produce el paisaje. Los pintores pintan su tierra, son nacionalistas. Toma el nombre del cuadro del francés Claude Monet "Impresión, sol naciente".
Posimpresionismo. Su mejor representante es Vincent Van Goth que se caracteriza por los colores intensos, las figuras se alejan del realismo, tiene tendencias expresionistas.
Pintura contemporánea.Vanguardismo, Fauvismo, Cubismo... Predomina el color y la abstracción.
Por último nos animó a que cuando nos pongamos frente a un cuadro prescindamos de todo y nos dejemos llevar por la emoción que nos suscita, que lo sintamos...
domingo, 2 de mayo de 2010
La Virgen de Otero
Al llegar el mes de mayo viene a mi recuerdo la ermita de la Virgen de Otero.
Los sábados. La cita siempre en el mismo lugar: la Puerta del río, a las ocho y media de la mañana. Allí nos congregábamos un grupo de personas, mujeres en mayoría, aunque también se unían algunos hombres. Desde allí, rezando el rosario, emprendíamos el camino, cruzando primero el puente del Tormes y, siguiendo por un sendero paralelo al río, para continuar después el tramo más difícil, la ascensión hasta el cerro donde se encuentra la ermita, con sus repechos que te dejan sin respiración. Hay un camino, de pendiente un poco más suave, pero que casi nadie sigue, optando por subir campo a través, por la empinada cuesta.
Por el camino ya nos encontrábamos a otro grupo más madrugador, que ya volvía.
Cuando se llega a lo alto y se respira un par de veces, se recobra el aliento y es una gozada contemplar el hermoso paisaje que desde allí se divisa.
Atravesando el pequeño cementerio, todavía en uso, se entra en la pequeña ermita donde la Virgen espera las numerosas visitas del mes de Mayo. Se oye misa y se entonan canciones propias del mes de las flores.
El regreso es más fácil. Se respira a pleno pulmón y se aspira el aroma del tomillo y el cantueso que para estas fechas empiezan a florecer. Con el corazón esponjado hacemos el regreso, llegamos a casa felices y dispuestas para realizar las tareas cotidianas.
Los domingos por la tarde también acuden muchos fieles a oír la Misa en la pequeña ermita. Pero no es lo mismo. Casi todos suben en coches y es distinta la ascensión de las mañanitas que se hace caminando. Cuesta un poco levantarse temprano, cuando no hay que ir a trabajar, pero ese pequeño esfuerzo se ve mil veces recompensado por la satisfacción que produce.
Los sábados. La cita siempre en el mismo lugar: la Puerta del río, a las ocho y media de la mañana. Allí nos congregábamos un grupo de personas, mujeres en mayoría, aunque también se unían algunos hombres. Desde allí, rezando el rosario, emprendíamos el camino, cruzando primero el puente del Tormes y, siguiendo por un sendero paralelo al río, para continuar después el tramo más difícil, la ascensión hasta el cerro donde se encuentra la ermita, con sus repechos que te dejan sin respiración. Hay un camino, de pendiente un poco más suave, pero que casi nadie sigue, optando por subir campo a través, por la empinada cuesta.
Por el camino ya nos encontrábamos a otro grupo más madrugador, que ya volvía.
Cuando se llega a lo alto y se respira un par de veces, se recobra el aliento y es una gozada contemplar el hermoso paisaje que desde allí se divisa.
Atravesando el pequeño cementerio, todavía en uso, se entra en la pequeña ermita donde la Virgen espera las numerosas visitas del mes de Mayo. Se oye misa y se entonan canciones propias del mes de las flores.
El regreso es más fácil. Se respira a pleno pulmón y se aspira el aroma del tomillo y el cantueso que para estas fechas empiezan a florecer. Con el corazón esponjado hacemos el regreso, llegamos a casa felices y dispuestas para realizar las tareas cotidianas.
Los domingos por la tarde también acuden muchos fieles a oír la Misa en la pequeña ermita. Pero no es lo mismo. Casi todos suben en coches y es distinta la ascensión de las mañanitas que se hace caminando. Cuesta un poco levantarse temprano, cuando no hay que ir a trabajar, pero ese pequeño esfuerzo se ve mil veces recompensado por la satisfacción que produce.
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