miércoles, 16 de septiembre de 2015

Museo Carmelitano "Carmus"

    Es una visita que no puede perderse el peregrino que se acerca a visitar el sepulcro de Santa Teresa, en Alba. Quedará impresionado por la cantidad de obras de arte que alberga, todas ellas antes en clausura y hoy, gracias al museo, pueden ser contempladas por el público. Está ubicado en el convento de las MM. Carmelitas.

    Este monasterio fue fundado por Teresa de Jesús en 1571 a petición del matrimonio Francisco Velázquez y Teresa Laíz, que no teniendo hijos y habiendo suplicado a Dios se los concediese, la esposa tuvo una visión junto a un pozo en la que se le aseguraba que tendrían otra clase de hijas.
Francisco Velázquez era ecónomo del Duque de Alba, de cuantiosa fortuna, a veces, le hacía préstamos al noble. Donaron su casa y otras próximas para que se instalaran las carmelitas descalzas, fundando el convento de La Anunciación. Fue quizás el único que desde el principio contó con buenas instalaciones.
La puerta de entrada al convento presenta un arco de medio punto y encima figura el escudo de la Orden. A la iglesia se accede por un pórtico de columnas de granito y rejas de hierro. La portada está bellamente esculpida en varios cuerpos. Encima de la puerta figuran los escudos de los fundadores y el de la villa de Alba. En el cuerpo central está la escena de la Anunciación y en el tímpano, Dios Padre. Por encima una cartela lleva inscritos los nombres de los fundadores y la fecha de la fundación. La iglesia tuvo que ser ampliada, prolongando la nave central y creando un crucero con altares en ambos brazos. Se creó también una cúpula con pechinas y linterna, para dar luz. En el centro del altar mayor se halla situado el sepulcro que contiene los restos de la Santa. Debajo de lo que fue el coro está el lugar donde fue enterrada, nos lo recuerda un sepulcro blanco. Con vistas desde la iglesia se encuentra la celda de su muerte y en el mismo muro el sepulcro de Juana de Ahumada, hermana de Teresa, de Juan de Ovalle, su cuñado y de un sobrino, hijo de ambos. Este matrimonio vivía en Alba, frente al convento , en cuyo solar se edificó el primer templo dedicado a San Juan de la Cruz y el monasterio de carmelitas descalzos. En el lateral derecho está el sepulcro de los fundadores, que antes estuvo en el centro de la nave. Está esculpido en piedra de Villamayor, con policromías. Hay otro sepulcro vacío.

    Pero pasemos al museo y sorprendámonos visitando sus numerosas salas.
Lo primero que encontramos es una colección de estandartes de distinta procedencia, muchos de gran valor, en terciopelo de seda y bordados profusamente. Estos estandartes los traían las peregrinaciones y lo dejaban como ofrenda a la Santa. También se encuentra entre ellos el de la Canonización.
Hay salas en las que se expone pintura de calidad, de distintas épocas y autores, cuadros de pasajes de la vida de Teresa de Jesús, como el curioso del Paroxismo, cuando la dieron por muerta y estuvo a punto de ser enterrada. Hay otros cuadros de Cristo y de santos, todos de motivo religioso, como no podía ser menos.
En las salas de escultura podemos ver joyas como un precioso busto de la Soledad, con los objetos de la Pasión. Hay también Cristos esculpidos en marfil. Llama la atención un Nazareno guatemalteco, con preciosas vestiduras, venido de Roma, obsequio del Papa León XIII. Sorprende la colección de Niños-Jesús, vestidos. Era, según nos explicaron, una afición de la Santa y, por donde iba, llevaba estas pequeñas esculturas, símbolo de la humanidad y fragilidad de Cristo.
En las salas de orfebrería se pueden contemplar piezas maravillosas, de enorme valor como una virgen mejicana con el manto bordado con hileras de perlas. Custodias, cálices, expositores y toda serie de objetos de culto en metales preciosos.Así mismo joyas, regalos de personas devotas  para ornato en las procesiones, etc.Pero lo que más atrae la atención del visitante es el birrete del Doctorado, confeccionado con joyas donadas por damas importantes.Es de oro y lleva incrustadas piedras preciosas. Es una pieza que por su elevado valor apenas se utiliza. Hay arquetas de taracea con incrustaciones de marfil. Todo lo que allí se expone es de enorme valor.
Otra sala está dedicada a los ornamentos sagrados. Aquí se pueden ver juegos de ternos, confeccionados con valiosas telas, bordados en oro y sedas de hermosos colores. Los ternos constan de tres prendas: casulla, dalmática y capa pluvial. Todas las piezas están confeccionadas en distintos colores, según la liturgia. La tela de uno de estos ternos es de un traje de un duque que lo donó para este fin. Se puede ver un trozo del rico paño sobre el cual estuvo el cuerpo de la Santa después de su muerte. Este paño ha sido utilizado como regalo a las distintas personalidades que han pasado por el convento, entregándoles un trozo como reliquia. El último fue entregado a Juan Pablo II en su  visita en 1982. Hay también paños de altar, finamente bordados.
Una sala está destinada al Rincón del Convento.y en ella podemos ver distintos enseres que utilizaban las monjas en su vida diaria: cacharros de cocina, braseros, tinajas...y, sobre todo, sencillas máquinas con las que las carmelitas se fabricaban sus zapatillas, hilaban o tejían para confeccionarse la ropa. Todo se hacía en el convento.
Por la escalera del Duque, que antes estaba tapiada, y que tiene acceso al exterior,subimos al camarín donde se encuentra el sepulcro y las reliquias del brazo y el corazón, protegido por una reja con tres cerraduras. El camarín es una sala abovedada, con pinturas al fresco en el techo y cuadros en las paredes, amén de lámparas votivas, en plata, colgando del techo..
El sepulcro es de mármol gris, con adornos dorados. En la parte superior hay una escultura de dos ángeles, en mármol blanco. Es un regalo de Fernando VI y de su esposa. En el interior hay una arqueta de plata, -en cuyo interior se encuentran los restos- con una cerradura en cada ángulo. Las llaves están una en posesión de la comunidad de Alba,otra del General de la Orden y las otras dos las tiene la Casa de Alba. De forma que no se podía abrir sin estar reunidas todas las llaves. En la actualidad, se cree que existen copias para que se pueda hacer la limpieza cuando sea necesario.
En esta planta hay una sala en la que se exponen gran cantidad de pinturas, sobre cobre, de diversos motivos. Es muy interesante esta colección.
Por la escalera del Duque se baja a otra sala similar a la del camarín en la que los frescos, según catas, se hallan recubiertos por una capa de pintura.
Desde la planta baja se llega a la celda en la que murió la Madre Teresa un 4 de octubre de 1582. La celda, que sería una más del convento, sencilla y sin adornos, actualmente es una capilla, con altar y pinturas en el techo y paredes. Hay una sencilla cama con la Santa, representando su muerte..
Esta zona se convirtió en un pequeño museo donde se exhiben recuerdos de Teresa y de su compañero San Juan de la Cruz: cartas, objetos de uso cotidiano, retratos de la Santa, familiares y colaboradores. Allí se encuentran los retratos de los fundadores, ella con hábito de monja pues de otra manera no podría estar en el convento su efigie. Con entrada por la iglesia hay otra sala, con un altar con el ara de losa de pizarra sobre la que colocaron el cadáver de Teresa. El suelo está recubierto de tarima pero debajo está el antiguo cementerio donde se enterraba a las monjas. Allí está enterrado uno de los duques de Alba, con una losa que lo atestigua pero permanece oculta al público.

Teresa de Jesús, la Santa de Ävila fue beatificada el año 1614 y canonizada en 1622.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Iglesia de San Juan y Exposición de Venancio Blanco, en Alba de Tormes

    La iglesia de San Juan está situada en el corazón de la Villa, en un lateral de la Plaza Mayor. Data de finales del siglo XII y es uno de los monumentos más representativos del arte mudéjar de Castilla y León, arte que irradió a otros municipios de la zona como Coca de Alba, Pedrosillo de Alba, Gajates, Macotera...

    Es característica la construcción en ladrillo de los tres ábsides, con ladrillos esquinados, arquillos ciegos y algunos adornos trilobulados, todo muy sobrio. De los tres ábsides sólo están exentos el de la parte sur y parte del central ya que el resto, desgraciadamente, llevan adosadas unas edificaciones adyacentes. La parte visible tiene unas columnas en piedra arenisca con capiteles labrados, con motivos vegetales o animales, lo mismo que en el atrio que da acceso al templo, de época posterior, así como la torre, barroca, edificada en tiempos muy  posteriores a la primitiva edificación. Salvo los ábsides, el resto de la fábrica es construcción de pizarra, como todos los edificios antiguos de la Villa por ser abundante este material en la zona.
El interior de la iglesia es amplio con tres naves de igual altura separadas por dos arcos, quedando una planta de salón. La cubierta, a dos aguas, es de madera y ha sido reconstruida.En el atrio y en el pavimento interior abundan las losas de pizarra que nos hablan de anteriores enterramientos. También hay sepulturas de familias importantes como la de Villacepellín, en el ábside sur y otras adosadas al muro norte como la del clérigo Diego de Carmona.
Esta iglesia ha quedado convertida en museo y allí han ido a parar piezas artísticas procedentes de otros templos ya desaparecidos como San Miguel, la ermita de la Virgen de la Guía y de Santiago que, aunque existente, está dedicada actualmente a otros eventos culturales.
Allí podemos contemplar cuadros de gran mérito como una Magdalena de autor anónimo y una tabla con Cristo atado a la Columna, obra de Vicente Maçip. También podemos ver un Calvario, en madera, en muy mal estado. Es de transición del románico al gótico y apareció emparedado en la iglesia de Santiago.También hay que destacar una preciosa talla gótica de la Virgen de la Guía, procedente de la ermita de su nombre. En la parte opuesta a los ábsides se ha colocado un retablo manierista, que estuvo en la cabecera. En él figuran las imágenes de los santos San Juan Bautista y San Juan Evangelista, ambos titulares del templo, y otra Virgen del Rosario. Es obra de Juan de Montejo que, a su vez, esculpió los relieves de La Anunciación en la portada del convento de las MM. Carmelitas.
Pero, sin lugar a dudas, la joya de la iglesia-museo es un apostolado románico-bizantino, en piedra policromada. Está compuesto por trece esculturas sedentes: Jesús en el centro, de mayor tamaño,con los símbolos de pastor (báculo) y de rey (cetro); los apóstoles, a los lados, tienen en las manos un libro o un rollo escrito, símbolo de las Sagradas Escrituras. Este conjunto escultórico hoy está en el ábside central pero, seguramente, procede del atrio. Ha estado expuesto en algunas de las ediciones de Las Edades del Hombre.  Al lado hay una Virgen sedente con el Niño sobre su regazo. Es del mismo estilo que el apostolado y todos tienen la característica de presentar rasgos orientales.
Es de destacar también un púlpito, en piedra policromada en el que va esculpido el escudo de la Villa con el puente, las estrellas y los banderines, lo que hace pensar que esta iglesia estuvo muy ligada al Concejo.

    La iglesia, por sí sola, bien merece una visita pero además este año alberga una magnífica exposición de escultura sacra del artista salmantino Venancio Blanco.

   Venancio Blanco nació en Matilla de los Caños del Río, en 1923. A los 8 años se trasladó a vivir a Robliza de Cojos. De esos años recuerda el artista las dehesas, los toros y las tallas en madera policromada de la iglesia, así como el trato con las gentes sencillas del lugar. En los talleres de Matilla y Robliza comenzó la afición por lo que después sería su profesión, observando a los artesanos cuando trabajaban el hierro y la madera. A los 14 años, gracias a una beca, pudo estudiar en Salamanca, en la Escuela Elemental del Trabajo y, por la noche, en la Escuela de Artes y Oficios. Después, gracias a un premio, pudo viajar a Italia y, gracias también a otra beca, pudo estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Alternó su taller con la función docente. Su material es el bronce y el artista asegura que es escultor porque aprendió a fundir.
En la actualidad tiene 92 años pero sigue activo.

    Las Edades del Hombre ha programado en el incomparable marco de la iglesia medieval una extraordinaria exposición de arte religioso con obras pertenecientes a la Fundación Mafre. Estas obras son esculturas vanguardistas en bronce, fundido a la cera perdida.
Podemos empezar la visita por una Anunciación. contemplar una Virgen con el Niño, que lo sostiene en una forma poco corriente, separado de su cuerpo, como presentándolo a los fieles. Hay una Piedad, también "sui géneris" y un Calvario impresionante en el que Cristo dirige la mirada hacia el ladrón no arrepentido, ya muerto. La Santa Cena es una escultura monumental que comprende a Jesús en el centro, rodeado de los once apóstoles. Fuera de la mesa aparece también Judas que sale de la escena cabizbajo y apretando algo entre las manos. Es un conjunto impresionante. Podemos admirar, también, una custodia muy vanguardista. La música está representada por dos obras, esculturas de ángeles, uno con una guitarra y otro con un acordeón. Hay otra obra dedicada a la música barroca, de carácter abstracto. Encontramos también esculturas que representan a santos emblemáticos como San Sebastián, atado a un árbol, y los  místicos San Francisco de Asís, con pajaritos y San Juan de la Cruz, ambos con la sobriedad que los caracteriza. No podía faltar una obra dedicada a Santa Teresa y ahí está una escultura, semejante a la que se encuentra en la entrada de la Basílica, su obra en Alba, aunque ésta de la exposición es de menor tamaño.
Pero la escultura más importante de las expuestas se titula Cristo vuelve al Padre. Es de grandes dimensiones y representa a Jesús en el momento de la Resurrección, cuando un ángel le invita a levantarse del sepulcro y está en ese momento semiincorporado. Lleva en el pecho , junto a su corazón el libro de los Evangelios. El abdomen permanece hueco. Es una obra que conmueve al espectador. Es su último trabajo y no había sido expuesta anteriormente.
Es una magnífica exposición que no dejará a nadie impasible y que es necesario visitar.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

V Festival de Música Antigua, en Alba de Tormes

    Siguiendo la tónica de años anteriores, el Ayuntamiento de Alba de Tormes ha organizado el V Festival de Música  Antigua, dentro de los veranos culturales de la Villa. Este año con mayor motivo, dado que se celebra el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús y son muchos los turistas y peregrinos que se acercan a visitar su sepulcro. Esta edición, por tanto, tiene una especial dedicación a la santa andariega. La música que se ha programado es, casi toda, de su época, con instrumentos antiguos. Además, en los intermedios, una actriz, en el papel de Santa Teresa, va recreándonos con distintos pasajes del Libro de la Vida.
    Apostando por la cultura, cuantos amamos la buena música, del 13 al 19 de julio, hemos podido disfrutar en distintos lugares emblemáticos de la Villa Ducal de conciertos que han sido del agrado del numeroso público asistente.
    Así, el día 16, festividad de la Virgen del Carmen, tuvo lugar en la iglesia de los Padres Carmelitas, dedicada a San Juan de la Cruz. Este es el primer templo dedicado al Santo en la cristiandad.
El cuarteto Trifolium nos ofreció El despertar del alma, con obras de Boccherini y Haydn, siendo los intérpretes : Carlos Gallifa, violín; Sergio Suárez Rodriguéz,violín; Juan Mesana Graffe, viola y Javier Aguirre Gozalo, violoncello. Representando a Santa Teresa, la actriz Rosa Núñez-Hoyo.
El cuarteto Trifolium está formado por profesionales en el campo de la música antigua. Utiliza instrumentos originales y técnicas interpretativas de acuerdo con la música antigua. Su repertorio se basa en obras de compositores de los siglos XVII, XVIII y principios del XIX. Al finalizar la actuación fueron muy aplaudidos.
    El día 17, el concierto tuvo lugar en el Torreón del castillo de los Duques de Alba.Primeramente hubo una visita guiada en la que nos explicaron la historia del castillo y de la familia de los Alba. Vimos los restos arqueológicos encontrados en las excavaciones de sus ruinas, las pinturas al fresco que se conservan en el segundo cuerpo de la torre, referentes a la batalla de Müllberg del pintor italiano C. Passini. Subimos al tercer cuerpo de la torre, sala destinada a museo, con exposición de castillos y murallas. y en esta sala recoleta el grupo Silenzio Sonoro nos ofreció Mi infancia son recuerdos, con obras de Sebastián Durón , Tarquino Merula y Girolamo Kapsberger, todos compositores de los siglos XVI y XVII. Fueron los intérpretes: Mar Codina, soprano; Fernando Serrano, tiorba y Roberto Alonso, violoncello. Como en otras actuaciones, Rosa Núñez-hoyo interpretó a Santa Teresa.
Este grupo vocal e instrumental se dedica a divulgar la música del barroco español e italiano , interpretando de una manera rigurosa y, a la vez, amena suscitando emociones y sentimientos, finalidad de la música, entonces y ahora. Fueron muy aplaudidos.
Después del concierto tuvimos la oportunidad de subir al último cuerpo de la torre desde cuya terraza se puede contemplar un panorama inmenso con una proyección de 360º.
    El día 18, en la Plaza de Santa Teresa, al aire libre, con una temperatura muy agradable pudimos disfrutar de la actuación de Silenzio Sonoro y de Couleur café jazz quartel. Hubo gran afluencia de público acompañando hasta las numerosas cigüeñas que tienen sus nidos en las torres de las cercanas iglesias y que estuvieron sobrevolando por el lugar hasta bien entrada la noche.
Interpretaron obras de Claudio Monteverdi, J. S. Bach. Haendel, J. Pourcell y juan de Hidalgo. Fueron sus intérpretes por Silenzio Sonoro: Mar Codina, soprano; Jorge García, clave y Roberto Alonso, violoncello y percusiones.Por conjunto CCJQ: Chema Corvo, piano; Javier Barragués, batería; Carlos Domínguez, contrabajo y María Mazo, vocalista. Como siempre actuó entre los números musicales Rosa Núñez- Hoyo.
El grupo CCJQ nace con el propósito de acercar la música de jazz al público en general. No es un grupo más de jazz, quieren imprimir nuevos aires a los viejos sonidos.
Los dos grupos fueron muy aplaudidos por el numeroso público congregado en la plaza.
    El domingo 19,como final del ciclo,en la iglesia de las Madres Benedictinas, Alterum Cor nos ofreció obras de Cristóbal de Morales, Antonio de Cabezón, Bernardino de Ribera y la misa de Tomás Luis de Victoria. Fueron sus intérpretes el coro  que dirige Valentín Benavides y Laura Puerto, al órgano. Una vez más interpretó el personaje de la Santa la actriz Rosa Núñez-Hoyo.
Esta coral fue fundada en 2005 en Valladolid y suelen interpretar obras que no son comunes en otras agrupaciones. Laura Puerto es una autoridad en la interpretación de la música antigua. Su actuación fue muy del agrado del público, recibiendo al final sonoros y sentidos aplausos.
    Otra noche, al margen del festival, hemos podido disfrutar de un concierto de la Capilla de Música de la Catedral de Cuenca. Esta coral, bajo la dirección de José Antonio Fernández Moreno interpretó la obra "Vivo sin vivir en mi". Este poema de la Santa fue musicado para el IV Centenario de la muerte, en 1982. En Alba fue doblemente emotiva su interpretación ya que casi todas las personas conocen la letra.
Es un coro muy numeroso, con muy buenas voces, entre las sopranos, tenores,contraltos y bajos, siendo solistas Rosa Salcedo Martínez y Asun García Hidalgo y organista Carlos A. Guerra.
Fueron muy aplaudidos por el público presente.

jueves, 25 de junio de 2015

Los pueblos de la Arquitectura Negra de Guadalajara

    En la sierra noroccidental de Guadalajara, entre las vertientes meridional de Somosierra y la sierra de Ayllón, al abrigo del Pico Ocejón, encontramos los llamados pueblos negros. Es un tipo de arquitectura popular, donde la pobreza se hace arte. Emplea los materiales abundantes y disponibles en la zona: pizarra, barro, y madera de roble, pino, chopo, olmo...
La pizarra se emplea no sólo en la construcción de viviendas si no para todo tipo de obras: corrales, cobertizos, delimitación de fincas rústicas, hornos y otras de mayor importancia como iglesias y puentes. En algunos municipios esta arquitectura está protegida y sólo se puede construir ateniéndose a unas normas estrictas, para proteger el tipismo de los pueblos y el entorno medioambiental. El turismo no está masificado y, por el momento, no parece ser un problema.

    La pizarra , en paredes y cubiertas, puede ser negra, gris o pardusca, de ahí el nombre de pueblos negros. Las viviendas pueden ser de una o dos plantas, con sobrado o desván. Están orientadas al sur, por el clima frío, con ventanas pequeñas, sólo en la fachada, únicamente para ventilar y dar luz. Las ventanas y puertas están adinteladas con gruesos maderos.
Las viviendas más sencillas constan de una planta , dividida en dos partes, una destinada a los animales -vacas, cabras, ovejas, cerdos, gallinas- y otra destinada a la familia, con la cocina en el centro como punto de reunión y convivencia. Encima estaría el sobrado, destinado al almacenamiento de grano, paja, leña y alimentos para pasar los duros inviernos. En el caso de que la vivienda tenga más plantas, la segunda estaría destinada a los dormitorios familiares.

    La pizarra se coloca uniendo los pedazos mediante una mezcla de barro y paja, formando unos muros de 50 ó 60 cms de grosor. En el interior los tabiques son de adobe y palos verticales. Las vigas se asientan en los muros y, sobre ellas, un forjado y entablado. La cubierta está sostenida por postes de distintos tamaños, según la inclinación que soporten. Generalmente, son cubiertas a dos aguas, apoyándose la viga cumbrera y las que soportan el tejado en los postes y los muros externos. El tejado se construye con lajas de pizarra sobre lecho de barro y paja, colocado sobre el entablado de la cubierta. El tejado de la vertiente norte es muy inclinado para evitar el acúmulo de nieve. Llaman la atención las amplias chimeneas cubiertas con unas lajas de pizarra y colocando encima unas piedras blancas. Estas piedras blancas aparecen también en medio de los muros, colocadas entre la pizarra, desconocemos el motivo de esta inserción, tal vez sea algo decorativo.
Como ya hemos dicho, la cocina cumple diversas funciones y es donde se hace la vida. No sólo se preparan los alimentos si no que es el centro de la actividad familiar y social.Allí se hila, se recibe, se cura la matanza, allí está el horno donde se cuece el pan cada quince días...
 
    La iglesia sigue las normas generales y se construye con pizarra. Muy sencilla, de una sola nave, en estilo románico, con techumbre de madera, muy sencilla, con ausencia de decoración. Se empezaron a construir en el siglo XII, después de reconquistado el territorio. La orientación es este-oeste, con una sencilla espadaña triangular o una torre de planta cuadrada, en la parte norte. La entrada está situada en la fachada meridional, normalmente protegida por un sencillo atrio, raras veces más monumental, como en Tamajón. El ábside suele ser plano o semicircular, como en Valverde de los Arroyos, que se cubre con una bóveda semiesférica, en ladrillo. Prácticamente carecen de vanos y, en caso de haberlos, son ventanas muy estrechas, tipo aspilleras.

   Los cobertizos para el ganado, pajares, hornos comunales,etc presentan la misma forma constructiva. En los cercados se remata la parte superior con unas losas planas de pizarra.

    La naturaleza boscosa, agreste, virgen nos ofrece unos paisajes espectaculares. Según alturas nos encontramos con bosques de encinas, pinos, robles, castaños, chopos, etc. La mayor altura de la zona es el Pico Ocejón con 2049 ms. Abundan los cortados con profundos barrancos por los que discurren los ríos que nacen en estas sierras. Es fácil encontrarse con curiosos puentes, construidos también con pizarra, que salvan los barrancos. Las carreteras estrechas y serpenteantes no son aptas para conductores inexpertos. Es aconsejable parar en los distintos miradores y disfrutar del panorama que nos ofrece la naturaleza no contaminada por el hombre.

    Visitamos Valverde de los Arroyos, catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España. Después de callejear admirando la arquitectura típica de la zona y la limpieza, ornato  y buena conservación de la población fuimos al Museo Etnográfico. Primero nos presentaron un vídeo con todas las peculiaridades del pueblo: su vida, costumbres, fiestas típicas, entorno, etc. Un guía, amablemente, nos fue explicando cada uno de los objetos expuestos y su utilización. Vimos aperos de labranza, herramientas de carpintero, herrero, útiles para el esquileo, cardadoras, ruecas, husos, devanadoras, batanes y un hermoso telar, procedente de la zona de Extremadura. El séctor textil tuvo mucha importancia en la comarca. se tejían mantas y telas burdas para el campo, casi todo de lana y menos de cáñamo o lino. Todos estos trabajos se hacían en las casas y solamente el herrero era profesional. Allí están expuestos los trajes de danzantes y del Botarga. El traje de danzante consta de pantalón y camisa blancos, con un gran pañuelo bordado atado a la cintura y cintas rojas en las mangas,. pero lo que más llama la atención son los enormes tocados, como gorros cubiertos de flores, con un espejito en la parte frontal. Los danzantes tenían el privilegio de bailar sin destocarse delante del Señor en la Octava del Corpus. El Botarga es un personaje que lleva un colorido vestuario a base de un pantalón de pana y paño y una chaquetilla, todo de llamativos colores rojo, verde amarillo, marrón... Tiene una función seria -a diferencia de otros personajes similares- y es quien dirige los bailes. Éstos tienen lugar en la Plaza Mayor y después en las eras, con trenzado de cintas y otros pasos
La planta superior de la casa- museo está destinada a una exposición fotográfica que nos muestra cómo eran el pueblo y sus gentes tiempo atrás, cómo vivían y cuales eran sus trabajos. El guía nos hizo saber que hasta finales de la década de los setenta no llegó la electricidad al pueblo. Hoy es un lugar donde encontramos restaurantes y casas rurales donde pasar unos días en contacto con la naturaleza. Se pueden hacer excursiones a pie por senderos y disfrutar de cascadas como la Chorrera de Despeñalagua y otos lugares de singular encanto.
Goza de un microclima y se pueden ver en el entorno cerezos, castaños, manzanos, groselleros, en fin todo tipo de frutales y pequeños huertos familiares, regados por los múltiples arroyos de la zona.

    Toda esta zona formada por pueblos como Palancares, El Espinar, Campillio de Ranas, Campillejo, Majaelrayo Valverde de los Arroyos y algún otro pequeño poblado constituyen los Pueblos Negros y son dignos de conocerse.    

miércoles, 17 de junio de 2015

Clausura del curso 2014-2015

    Finalizó el curso con la ceremonia de clausura en el Aula Magna de la Facultad de Medicina. Con la sala a rebosar, nos hablaron el presidente de la Asociación de Alumnos que cumple una función muy importante en la organización de excursiones, visitas culturales,conferencias y otras muchas actividades.
También se homenajeó al primer presidente de la Asociación  que se ofreció, en la medida de sus fuerzas, a colaborar en lo que fuera menester y, a la vez, nos lanzó una idea muy sugerente. Aprovechando la enorme experiencia de muchos alumnos en las diversas profesiones que han ejercido a lo largo de su vida laborall, colaborar en el asesoramiento a la hora de elegir una profesión o unos estudios, actuando en los institutos con los jóvenes estudiantes, indecisos en su vocación a la hora de elegir un camino en sus vidas.
Nos habló también nuestro Director de la UEZ y, en representación de la Autoridad académica, la Directora del ICE.

    A continuación el profesor Guillermo Fatás nos impartió una interesante conferencia sobre el libro Vidal Mayor.
A raiz de las Cortes Generales de Huesca, en 1247, el rey aragonés Jaime I consideró necesario hacer una compilación de todos los fueros que existían entonces en el reino, con el fin de unificar las leyes pues casi cada población tenía su propio fuero. Esta labor se la encargó al obispo de Huesca Vidal de Canellas.
No sabemos exactamente dónde nació, aunque sí parece que estuvo ligado a Barcelona. Estudió en la universidad de Bolonia, donde enseñaba Raimundo de Peñafort, con quien mantuvo relaciones toda su vida.
El Vidal Mayor es la primera compilación del Fuero de Aragón y fue redactado entre 1247 y 1252. El primer libro fue redactado en latín "Liber in Excelsis", la lengua culta entonces. Después se hizo otra nueva versión ampliada en lengua aragonesa, con aclaraciones y sugerencias para los jueces que tenían que aplicar las leyes. En un principio tuvo la oposición de la nobleza porque aunque había sido promulgado por el rey no había sido refrendado por las Cortes. y estaban más de acuerdo con el Fuero de Jaca. En el siglo XIV se utilizaba una versión más reducida.
El texto que se conserva es un manuscrito en pergamino, con 156 ilustraciones, miniaturas en vivos colores, de una perfección extraordinaria. Es una obra de arte, en sí.
El libro ha pasado por muchas manos y, en tiempos se le consideró perdido. Se sabe que en el siglo XIX pertenecía a la familia de Luis Franco y López. Sus herederos lo vendieron a un comerciante inglés. Ya en el siglo XX, el sueco Gunnar Tilander hizo un estudio del mismo sobre el lenguaje y las leyes medievales, publicando sus trabajos. Actualmente se encuentra en California, en el museo de la Fundación Getty, en un lugar de honor, como una joya muy preciada. Han tenido la generosidad de cederlo para hacer copias en fac-simil, por iniciativa de la Diputación de Huesca, bajo la supervisión de Agustín Ubieto.
¿Qué podemos decir de él? Los que hemos tenido el privilegio de poder contemplarlo y hojearlo podemos dar testimonio de su belleza. Por su antigüedad  es primer el texto en romance aragonés que se conoce. No se sabe en qué "scriptorium" fue escrito e ilustrado. Por su calidad debió ser en uno muy importante. Pudo ser en Barcelona. Hay otras opiniones que se inclinan por Navarra. Lo que sí parece seguro es que fue dentro del reino.
Como muchas veces los humildes perdían  sus derechos por el alargamiento de los pleitos, con la ordenación de los fueros el juez sabía, en cada caso, qué fuero tenía que aplicar, facilitándole el trabajo  de forma que la justicia fuera más rápida.
Guillermo Fatás nos fue describiendo y explicando las distintas ilustraciones del libro que son de una gran calidad y precisión. Están tratados los derechos de los cónyuges , de la viuda, de los huérfanos, de los hijos adoptivos, de de los prestamistas, de los morosos... Casi todos los aspectos de la vida están tratados en el libro.

   Después de la lección magistral tuvo lugar el reparto de premios del concurso de relatos que, año tras año, se convoca para que los alumnos luzcan sus habilidades literarias. De los tres premios, dos fueron para la misma persona. Según opiniones cada año se eleva el nivel de los trabajos presentados y aumenta el número de los mismos  por lo que la tarea de selección se hace difícil.

    Como final del acto nuestros compañeros del grupo de teatro nos obsequiaron con unas graciosas interpretaciones que fueron del agrado de todos por su frescura y buen hacer.

    Y como despedida, en la cafetería de la Facultad de Derecho, un "piscolabis" para pasar un rato de amena convivencia con todos los compañeros y despedirnos deseándonos unas felices vacaciones y esperando con alegría volvernos a encontrar todos en septiembre.

domingo, 14 de junio de 2015

Visita cultural a la cuenca del Matarraña

    Como final de las actividades del curso el Centro Cívico de Casablanca organizó una excursión a la comarca turolense del Matarraña que resultó muy del agrado de todos por su buena organización e interés de la visita.
Llevamos una guía que, ya en el autobús, demostró unos conocimientos vastísimos de la geografía y, sobre todo, de la historia de los lugares por donde pasábamos. Nos habló del poblado íbero-romano de los sedetanos, de Azaila, que yo ya había visitado tiempo atrás pero que me sirvió de recordatorio. Fue excavado por el arqueólogo Juan Cabré y el profesor M. Beltrán.

    Nuestro primer destino era Valderrobres, cabeza de la comarca y centro administrativo. El núcleo urbano está bien diferenciado en dos zonas. Atravesado por el Matarraña, al norte se encuentra  el casco histórico y, al sur del río la población más moderna, sin interés artístico ni histórico alguno. Actualmente es donde viven la mayor parte de los habitantes, ciertamente con más comodidades que en la empinada ladera de la colina en la que se asienta el antiguo poblado medieval.

    El lugar fue reconquistada a los árabes por Alfonso II que lo donó al obispo de Zaragoza con la intención de que se construyera allí un castillo que sirviera de defensa a la cercana frontera. En 1307 el obispo de Zaragoza, Pedro Torroja, se convierte en el señor feudal de la zona y el arzobispo Pedro López de Luna emprende la construcción del castillo y la iglesia. A partir de 1390 el arzobispo García Fernández de Heredia convierte el castillo en palacio residencial y termina la iglesia, excepto la torre que se terminará bajo el mandato de Dalmacio Mur  y Cevellón. Los escudos de estos prelados aparecen en muchos lugares de la construcción palaciega. A mediados del siglo XVI Hernando de Aragón mandó construir el muro del patio de armas, el distribuidor de la planta noble y el retablo mayor de la iglesia. A partir de entonces los arzobispos dejaron de preocuparse por Valderrobres y tanto el castillo como la iglesia sufrieron las consecuencias de la desidia. Con la desamortización pasó a manos del Estado y el abandono fue total. Últimamente se han emprendido las obras de restauración y, aunque aún quedan zonas por rehabilitar, es una obra muy digna y un punto de referencia del gótico levantino en Aragón.

    Si entramos por la parte sur al casco antiguo y monumental, tenemos que cruzar el río por un puente medieval, muy bien conservado. Es de finales del siglo XIV y principios del XV. El puente termina en el Portal de San Roque,una de las siete puertas de que disponía la muralla. Al lado se encuentra el Ayuntamiento, a imitación del de Alcañiz. Espléndido edificio renacentista de estilo aragonés, con su alero voladizo, las arcadas en la planta superior y un hermoso balcón que da a la plaza. Tiene también una lonja donde se celebraba el mercado. Este edificio fue reproducido para la Exposición Universal de Barcelona, en 1929, y figura en el Pueblo Español.
En la plaza hay hermosas casas de la misma época así como también La Posada, hoy convertida en restaurante en cuyas cuadras tuvimos el gusto de comer.

    Empezamos la visita por el castillo, hermosa fábrica de sillares de piedra, como todo el casco histórico. El exterior es imponente, de estilo gótico, almenado, con cuatro torres en las esquinas, ventanas geminadas en la planta noble y una galería de ventanales abiertos en la planta alta.
Entramos por la puerta principal al recibidor donde descabalgaban los señores, pasando a las caballerizas y los aposentos de los mozos de cuadras que conservan su techumbre original con bóvedas de medio cañón apuntado. Hoy son salas de exposiciones.
Por una escalera se accede a la Sala Capitular, con techumbre de madera y arcos diafragma, rodeada por un banco de piedra y que, seguramente sirvió como sala de espera. A través de una escalera se llega a la planta primera con un pórtico donde se encuentran dependencias como la cocina, despensas y la necesaria o retrete.
Subiendo un poco más se llega a la planta noble con el Salón de las Chimeneas (3), un inmenso aposento con ventanales góticos con bancos a los lados (ventanas festejadoras). Por una puerta comunica con las dependencias privadas del obispo, con el Salón Sur, que sería su despacho y sala de estar. Falta por reconstruir lo que serían el dormitorio y el vestidor.
La cocina es una sala con el fogón en el centro y una elevada cúpula octogonal, sobre trompas, para facilitar la salida del humo. Comunica con el Salón de las Chimeneas a través de estas que se utilizarían también para preparar asados que así  llegarían calientes a la mesa.
En la segunda planta se ven los restos del antiguo castillo, asentado en la misma roca que aflora en el centro y que forma como un patio, tipo claustro.
Por medio de una escalera metálica se sube a las estancias más altas, las galerías, que tienen unas magníficas vistas. Antiguamente formaban compartimentos y servían de granero y alojamiento del personal de servicio.
En la planta inferior, debajo de lo que sería la torre del homenaje, hay un recinto de mazmorras, que llaman el Pozo de la Mano Peluda.
Vimos también lo que fue la bodega, con espacios para tres enormes toneles de 5000 ls. cada uno.
Había un paso que comunicaba los aposentos privados del obispo por el que pasaba a su tribuna en la iglesia.

    La iglesia de Samta María la Mayor es de estilo gótico levantino.La fachada tiene un enorme rosetón, más propio de una catedral. La portada tiene once arquivoltas en degradación. En ella aparece la historia de Noé y los profetas , la Anunciación, la Huida a Egipto y a los lados cuatro esculturas grandes, dos de ellas son de los Oferentes. En los canecillos y las gárgolas, así como en la cornisa aparecen animales y motivos vegetales.
La iglesia es de una sola nave , con capillas entre los contrafuertes. Tiene arcos apuntados y bóvedas de crucería, siendo notables las claves. Posee una galería o capilla del obispo en su parte alta. A los pies se exponen los restos del magnífico retablo de Jerónimo Cósida, incendiado durante la guerra.

    Callejeando por el pueblo podemos admirar los restos de la muralla, otra puerta de la misma y algunas casas señoriales, como el Torreón de Valentinet y el Hospital que durante siglos sirvió de asilo a los pobres y huérfanos y después fue convertido en escuelas públicas. En la actualidad es un centro cultural que alberga fotografías de los monumentos de los pueblos de la comarca.
La iglesia, en 1931, con la República, fue declarada Monumento Histórico y, en 2004 la iglesia de Santa María la Mayor, el Castillo, el Ayuntamiento y todo el casco antiguo fueron declarados  Bien de Interés cultural, por el Gobierno de Aragón.

    Por la tarde, emprendimos rumbo a la población de Calaceite. Etimológicamente significa "castillo de Zeid". Es un municipio de unos 1300 habitantes de la comarca del Matarraña. Está situado en un cerro y rodeado de otras alturas. El antiguo poblado nació al abrigo del castillo del que no se conserva nada. La primitiva iglesia de San Pedro fue construida sobre la antigua mezquita.
En sus inmediaciones se han encontrado restos arqueológicos con pinturas rupestres. Este trabajo se debe al arqueólogo calacitano Juan Cabré. A él está dedicado un museo en la localidad.
Cerca está el poblado ibérico de San Antonio, descubierto por Juan Cabré y después por otros catalanes. Los restos encontrados están en los museos de Madrid y Barcelona.
Se conoce muy pocco de la época musulmana. Calaceite es conquistada en 1132 por Alfonso I, los árabes la recuperaron y fue conquistada nuevamente por Ramón Berenguer IV,aunque la reconquista definitiva la llevó a cabo su hijo Alfonso II entre 1168 y 1169. Primero fue señorío de Bernat de Cambrils y sus herederos, después pasó al obispo de Tortosa y, finalmente, a la Orden de Calatrava. En 1442 volvió a depender del obispo de Tortosa hasta 1823.
A mediados del siglo XVIII sufrió una serie de calamidades como la peste, sequía... En la Sublevación de Cataluña, al igual que Tortosa, estuvo en contra de las tropas franco-catalanas lo que motivó que fuera saqueada e incendiada la villa. Después se operó una transformación. El comercio del aceite era próspero y vivió momentos de esplendor siendo muchos edificios grandiosos construidos en este periodo. En la Guerra de Sucesión luchó en el bando del archiduque por lo que los ejércitos de Felipe V tomaron represalias sobre la población. La Guerra de la Independencia no tuvo mucha repercusión pero si las Guerras Carlistas, al igual que toda la comarca por las campañas de Cabrera. La Guerra Civil también afectó a villa, primero fueron víctimas de las tropas del Frente Popular que incendiaron los edificios religiosos y el Ayuntamiento. Al llegar las tropas de Franco ocurrió otro tanto y muchas familias republicanas tuvieron que emigrar a Francia. Después de la guerra, emigración hacia las ciudades en busca de trabajo y, naturalmente, descenso de la población.

    Hicimos un recorrido por el Casco Histórico admirando su hermoso caserío, las imponentes casas solariegas, en piedra, con gran profusión de balcones -algunos esquinados- y muy buenos trabajos de forja. Las puertas doveladas hablan de tiempos de abundancia.
La iglesia parroquial de la Asunción tiene una portada imponente, barroca con columnas salomónicas en mármol negro. Son también dignas de mención la capilla del Pilar -sobre un arco- y la de San Antonio. En la Plaza Mayor está el Ayuntamiento, con lonjas para el mercado y al lado, una recoleta placita, destinada tambéen a las funciones del mercado.
La población está declarada como Conjunto Histórico Artístico con pleno derecho y es uno de los pueblos más bonitos de España.

jueves, 28 de mayo de 2015

Consumo colaborativo

    La lectura del libro Vivir mejor con menos me ha sugerido unas cuantas reflexiones.

    La economía colaborativa nos la presentan como algo novedoso pero, si echamos una vista atrás, a los tiempos de nuestra infancia, sobre todo si hemos vivido en pueblos pequeños, veremos que es lo que se hacía habitualmente entre los familiares y vecinos. Todos compartían lo suyo con los demás. Eso era lo normal, las normas de buena convivencia, basadas en la confianza y la amistad.
Se compartían, muchas veces, aperos de labranza, maquinaria, tan escasa entonces, herramientas, animales de carga, trabajo... Nadie tenía en su casa todas las herramientas necesarias para las chapuzas que surgen en el día a día. Si necesitaban un serrucho, todos sabían donde tenían que ir a solicitarlo; o una romana pequeña para pesar unos kilos de patatas o cerezas. Y si era en la época de la matanza y había que pesar el cerdo no en todas las casas existía una romana grande, pero sabían qué vecino la tenía y, sin ningún problema, iban a pedírsela. Lo mismo ocurría en la recogida de la cosecha, si tenían que pesar unos sacos de trigo o de cebada.
Otro tanto pasaba con el trabajo. Si amenazaba una tormenta, todos ayudaban al vecino que estaba más apurado, en el rastrojo o la era, a recoger la mies y así evitar mayores daños. Y qué decir de la vendimia. Se ayudaban unos a otros en la recogida, a cargar los cestos y en el pisado y prensado de la uva. Todo se hacía con la mejor voluntad, "un día por ti, otro por mí".

    Como muestra de lo anterior quiero contar una anécdota que ilustra muy bien el tema. Tendría unos 13 ó 14 años y estaba estudiaba interna en un colegio de monjas. Pues bien, me salieron en las piernas unas ampollas que tenían muy mal aspecto. La Hermana encargada de las internas me llevó al médico para que me las viera. El doctor me recetó mercurocromo, una fórmula magistral que me prepararon en la farmacia, una botella que contenía, como poco, tres cuartos de litro. Me apliqué la tintura unos días y, "milagrosamente" desaparecieron las molestas ampollas. Cuando llegaron las vacaciones volví a casa y llevé conmigo la botella con el ungüento mágico. Conté lo sucedido y pronto se corrió la noticia por el pueblo y resultó que todas las personas que se hacían cualquier herida, -cosa bastante frecuente en el pueblo-, pasaban por casa, mi madre les pintaba  y todos tan contentos porque aquello funcionaba. Todo esto sucedió durante mucho tiempo, mientras duró el contenido de la botella. Después vinieron las presentaciones comerciales de la mercromina, pero, al principio, en mi pueblo la conocieron gracias a mi botella "mágica".

    Ahora, gracias a las nuevas tecnologías, -Internet y las Redes Sociales- las cosa se hacen de otro modo, a través de plataformas, todo muy organizado y nos invitan a ser más responsables en el consumo, evitando comprar por comprar.
Si miramos en nuestras casas vemos que hay un montón de cosas que un día compramos y que nunca hemos usado y que al final se convierten en un estorbo y no hacen mas que almacenar polvo y ocupar espacio. Otros objetos los hemos utilizado una sola vez y, tal vez, sería mucho más rentable alquilarlos. Me estoy acordando de un compresor que compramos y con el que sólo se pintaron unas pocas paredes. En casa no se volvió a usar, lo llevaron algunos familiares y amigos y después no sé adónde fue a parar.
Tener un coche para usarlo un día a la semana y, aveces ni eso, tampoco me parece muy rentable. Con los gastos que lleva aparejados daría para muchos recorridos en taxi y no digamos en transporte público. Es muy interesante compartir el coche los compañeros de trabajo, supone un ahorro y menos emisiones tóxicas en la atmósfera. Así mismo en recorridos más largos, interprovinciales.
Y lo de las dos viviendas... Aquí sí puedo opinar con conocimiento de causa . Tengo un piso que sólo utilizo en verano y, por darle un uso, Estoy pagando Comunidad con calefacción, agua y limpieza todo el año, como si estuviera viviendo en él. Con los gastos que me ocasiona podría ir a un hotel y despreocuparme de todo. Iría un año a un lugar y al siguiente a otro y conocer otras ciudades.

    En estas plataformas de economía colaborativa se intercambian casas con otras personas que desean conocer nuestra ciudad. Nosotros cedemos nuestra casa durante unos días y a cambio podemos vivir ese tiempo en otro lugar que nos apetezca, dentro o fuera del país. Esto da pie a que, por poco dinero, podamos disfrutar de unas vacaciones en otros lugares elegidos. Para esto hay que contar con la responsabilidad de las personas que hacen el intercambio, cuidando las cosas como si fueran nuestras y dejando todo tal como lo encontramos.

    También se organizan comidas o cenas en casa familiares y es una forma divertida y agradable de conocer la gastronomía y hacer amistades con personas de otras culturas que nos van a enriquecer. Es tener la mente abierta a otras novedades.

    En cuanto al tema financiero la economía colaborativa tiene innovaciones: el dinero social y otras monedas más sofisticadas que se tramitan a través de las plataformas digitales.
La moneda social, que convive con el euro, es una moneda complementaria. Hay monedas de barrio que sirven para comprar en la panadería, la frutería, etc. Son monedas que se usan en zonas muy limitadas y tienen que ser admitidas por las empresas y los usuarios.
Los bancos de tiempo es algo interesante. Se puede intercambiar "el tiempo" sin utilizar la moneda. Por ejemplo, yo necesito un electricista que me haga unos arreglos en casa. A cambio me puedo ofrecer para planchar unas camisas, hacer arreglos de ropa, cocinar o limpiar... Esto nos puede ahorrar algunos euros y, seguro, que hay muchos jubilados dispuestos a echarnos una mano a cambio de que nosotros les ayudemos con nuestro trabajo.

    El mercado de segunda mano es también algo a tener en cuenta.Con la crisis los bolsillos están más resentidos y, a la hora de comprar, se piensan más las cosas. La llegada de un bebé conlleva muchos gastos pero hay infinidad de cosas que se pueden comprar de segunda mano en un estado impecable pues los niños crecen muy deprisa y no llegan a estropearlas. Me refiero a canastilla, cuna, silla de paseo, parque, trona.. Ahora que muchas de las parejas sólo tienen un hijo me parece un despilfarro gastar tanto dinero en objetos que van a quedar nuevos y que, después, en los pisos pequeños no hay lugar para guardarlos. Antes comprar de segunda mano era vergonzoso, hoy es de ahorradores listos.
Otro tanto podríamos decir de los juguetes y libros escolares. Afortunadamente existen ya colegios en los que los libros escolares se van pasando de un curso al siguiente. Los alumnos que saben que los han recibido y tienen que dejarlos para otros niños se ha comprobado que los cuidan más y esto ya es algo positivo. Esta práctica contribuye a aliviar el problema de muchas familias al comienzo de curso disminuyendo los gastos.

    Si para nuestra alimentación compramos productos de temporada y producidos en la zona estaremos mejor alimentados y gastaremos menos, evitando largos transportes e intermediarios.

    La economía colaborativa está extendida por muchísimos países y, parece, que no tiene vuelta atrás. No obstante no es un camino de rosas. Hay algunos sectores de la economía que se sienten perjudicados por estas prácticas: el transporte de autobuses, trenes y taxis y, sobre todo, la hostelería. Por lo tanto se necesita una regulación que no perjudique a nadie pero que, a su vez, proteja la autonomía del individuo y sus intereses, que no supedite al ciudadano dentro del sistema económico.

    Como resumen se puede afirmar que podemos vivir mejor con menos, que hoy se tiende no a la propiedad de las cosas si no a su acceso, a poder disfrutar de las mismas. .