miércoles, 6 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Terminan las fiestas navideñas con la festividad de los Santos Reyes. Mañana se volverá a la rutina pero hoy es día grande, sobre todo para los niños y para los que aún no siéndolo ya conservan la ilusión y la capacidad de sorprenderse.

Ayer fue día de las últimas compras para los rezagados. Por la tarde las cabalgatas que cada año se superan en imaginación y fastuosidad asombrando a niños y mayores.

Por la noche los "peques" pronto a la cama para que el paso de los Reyes no los encuentre despiertos y pasen de largo.

Noche de ilusión y de fantasía. A los mayores nos vienen a la memoria otras noches vividas también con la misma ilusión aunque a la mañana siguiente los zapatos no estuvieran tan cargados de regalos como los de los niños de ahora, pero cualquier cosa que nos dejaran nos producía la misma alegría.

Actualmente, quizás por motivos prácticos, en cuanto a los regalos se está imponiendo la moda del Papá Noel. Pero la fiesta de los Reyes Mango tiene algo especial. Hemos de procurar que no pierda su sentido religioso y no cifrarla sólo en los regalos, así como tener en cuenta a aquellos niños que no pueden disfrutar de tantos privilegios, participando en la medida en que nos sea posible, en las campañas de Navidad.

domingo, 3 de enero de 2010

Belenes


Aunque actualmente se está imponiendo la tradición anglosajona del árbol de Navidad, no por eso hemos de dejar que se pierda la tradición tan arraigada en nuestra sociedad de colocar en el sitio de honor de nuestras casas un Nacimiento, que puede ser tan humilde como se quiera, pero siempre tan entrañable y que nos trae a la memoria navidades pasadas hace muchos años, rodeados de otras personas, algunas ya desaparecidas.
Antes de que terminen estas fiestas, todavía podemos disfrutar admirando muchísimos belenes artísticos, con derroche de imaginación y, algunas veces, no exentos de humorismo.
Podemos hacer un recorrido programado por los que montan instituciones como Ayuntamientos, Parroquias, Cajas de Ahorro y Asociaciones de belenistas.
Sería interesante que nos acompañaran los niños de la familia; también van a disfrutar y es una buena ocasión para que ellos perpetúen la tradición.
Siempre quedaremos sorprendidos con las curiosidades de la imaginación de tantos artistas anónimos.

viernes, 1 de enero de 2010

Ágora

Estos días de fiesta tenemos la oportunidad de ver una buena película. Me refiero a Ágora, de Alejandro Amenábar.



Es una superproducción ambiciosa y espectacular, al estilo de Holivood, nada que ver con su película intimista "Mar adentro".



La acción se desarrolla en el siglo IV d. C. en la ciudad de Alejandría. El Ágora es el centro político, religioso y cultural de la ciudad, al modo de Grecia.



El centro del film es la vida en la biblioteca de Alejandría, pero hay que señalar que no se refiere a la superfamosa fundada por Ptolomeo I, ya que esta fue pasto de las llamas el año 48 de nuestra era, en los enfrentamientos con los romanos. Es otra segunda biblioteca fundada después, que guarda el conocimiento del mundo antiguo.



Es un drama histórico y amoroso . Narra los enfrentamientos religiosos entre la comunidad cristiana y los restos del paganismo. Época de intolerancia y fanatismo que nos hace pensar que no ha cambiado mucho el mundo después de tantos siglos; hoy también, por desgracia, sufrimos las consecuencias del integrismo religioso.



Los personajes más importantes son:



- Hipatia, encarnada por Raquel Weistz, es filósofa, matemática y astrónoma. Enseña en la biblioteca y tiene alumnos entre los patricios de la ciudad y otros de clases sociales inferiores. Vive para la ciencia,una mujer fuerte y culta en una época difícil para las féminas. Muere víctima de los enfrentamientos entre el poder imperial y el religioso.



-Orestes,encarnado por Óscar Isaac, prefecto de Alejandría, más tolerante y enamorado de la que fue su maestra.


-Davo,Max Mingella, esclavo y alumno aventajado, también enamorado de Hipatia.

Los decorados, impresionantes, nos trasladan a la ciudad más culta de la Antigüedad con sus calles, sus templos, su vida cultural, su famoso Faro...

Se puede pasar una buena tarde y disfrutar de una buena película.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidad

Un año más llegan estas fiestas antaño tan entrañables.

Por el contrario, en la actualidad, se han convertido en el exponente del consumismo en grado superlativo. Desde hace más de un mes los Grandes Almacenes y todos los medios de comunicación nos bombardean con anuncios atractivos invitándonos a comprar multitud de artículos que las más de las veces no necesitamos.

En todas las tiendas hay colas. Los juguetes por caros que sean se agotan... Hay que organizar cenas con los compañeros de trabajo, amigos, familia... como si en cualquier otro momento del año no se pudieran reunir con cualquier motivo.Después vendrá la penosa cuesta de Enero. Pero ahora nadie piensa en ella.

¡Qué distinta la Navidad de nuestra infancia.

Entonces no se hacían tantos gastos. Cualquier pequeña cosa fuera de lo común, como el gallo que guardaban celosamente en los pueblos para esas fechas, era bien venida y se disfrutaba en familia. Pero, eso sí, existía lo que en muchos casos se va perdiendo: el espíritu de la Navidad.

Toda la familia acudía a la Misa del Gallo, se cantaban más villancicos y siempre había un recuerdo para los más desfavorecidos.

No quiero amargar a nadie las fiestas con estas reflexiones, pero es inevitable, desde hace años estos días me resultan tristes, me deprimo un poco.

Pensemos un poco en tantas personas que están cerca de nosotros y que en estas fiestas más que nunca se encuentran solas en Residencias de Ancianos o en su propio domicilio. Cuesta muy poco llevarles un poco de alegría a sus vidas.

No nos olvidemos tampoco de las Campañas de Cáritas y otras organizaciones que se desviven para remediar tantas necesidades como hay actualmente en nuestra sociedad.

Y desear a todos unas felices fiestas solidarias.

Navidad

Un año más llegan estas fiestas, antaño tan entrañables.

Por el

lunes, 14 de diciembre de 2009

El trabajo doméstico

A las mujeres, después de jubilarnos, normalmente, no nos falta trabajo en casa. Es decir, que no nos aburrimos. Siempre hay cosas que hacer en el hogar, aunque ya sin el ajetreo y las prisas de antes.

¿Pero qué pasa cuando se jubilan los hombres?

Los jóvenes ya van pasando por el aro y participan en las tareas domésticas, aunque no en igual medida que su mujer.

Pero, ¿y los de nuestras generaciones?. Era raro el que sabía freir un huevo medianamente bien.

Al no tener que ir diariamente al trabajo, no saben qué hacer en casa. Apenas salen y se pasan el día "estorbando". Esto algunos. Otros, no entran (los amigos,la partida en el bar).No sé qué es peor.

No se involucran en las tareas de la casa para que la esposa pueda tener también su tiempo libre y dedicarlo a lo que más le apetezca.

Me han comentado algunos matrimonios, que siempre se habían llevado muy bien, sin problemas, que desde la jubilación del marido se pasan el día discutiendo.

No se puede estar todo el tiempo juntos sin que surjan los roces. Cada persona necesita su propio espacio. Lo mismo él que ella deben tener sus actividades propias. No siempre van a tener los mismos intereses, no van a coincidir en los mismos gustos. Además, será mucho más enriquecedor cuando se reunan poder comentar los incidentes de la jornada de cada uno..

Pero, para que la mujer pueda tener vida propia, el marido tiene que compartir las tareas del hogar. Con buena voluntad todo se aprende. No es tan difícil recoger la ropa sucia y poner la lavadora, hacer la compra, pasar la aspiradora.... Sólo hace falta querer.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Las lecturas

Estas tardes lluviosas de otoño, que no invitan a salir de casa, podemos dedicarlas a la lectura.

Hoy quiero recomendar a todos los amantes de los libros la lectura del que acabo de leer. Se titula El Clan del Oso Cavernario.Su autora es la estadounidense Jean M. Auel.

Damos un salto hacia atrás y nos plantamos en la Prehistoria, concretamente en el Paleolítico, hace 35.000 años.

La autora se ha documentado bien y ha hecho personalmente prácticas de supervivencia, para poder sentir con su propia experiencia muchos de los pasajes del libro. Aunque recientemente, después de los descubrimientos de Atapuerca, algunos conocimientos anteriores hayan quedado desfasados, en general, nos da una visión bastante aproximada de la vida y costumbres del hombre prehistórico.

Sitúa la narración en la época final del hombre de Neanderthal, en la que convive con el de Cromagnon. Algunos contactos tendrían entre ellos...

Después de un seísmo, Ayla, una niña Cromagnón, queda aislada de su tribu. Vagando sin rumbo, perdida, es atacada por un león cavernario. Casi muerta la encuentra un grupo Neanderthal que, por el terremoto, ha perdido su caverna y anda buscando otra donde asentarse.

La curandera del clan la cura y, no sin dificultades, logra sea adoptada por el grupo. Es el Clan del Oso Cavernario. No obstante siempre será una "de los otros", una marginada. Le cuesta mucho adaptarse a las normas rígidas e intransigentes de su nueva tribu y su espíritu independiente lucha por las ideas de libertad. Su superior inteligencia y su valor le acarrean serios problemas y termina siendo castigada con la pena máxima: una "muerte en vida" que la obliga a marcharse sola, en busca de los de su raza, donde espera encontrar acogida y comprensión.

El libro es ameno, de fácil lectura y, en definitiva, nos hará pasar unos ratos agradables.