Como colofón y clase práctica del curso de Arte Español que estamos realizando en la Universidad de la Experiencia, se organizó una visita al Museo Arqueológico Nacional de Madrid, acompañados de nuestro querido profesor Don Miguel Beltrán Lloris, que nos había impartido la asignatura del Arte en la Edad Antigua.
Con la máxima puntualidad, salimos de Zaragoza, en autobús, a las ocho de la mañana. En esta época del año, con el sol sobre el horizonte, emprendimos la marcha hacia nuestro destino, haciendo una parada para estirar las piernas y descanso del sufrido conductor.
Durante el viaje, el profesor nos fue poniendo a punto para que la visita, que íbamos a realizar resultase más provechosa. Así según los lugares por donde pasábamos nos habló de Salduie, Arcóbriga, Bílbilis, Medinaceli.... con antiguos asentamientos romanos, intercalando anécdotas jocosas de sus comienzos en los trabajos de arqueología, revelándonos una faceta de su personalidad desconocida para nosotros.Resultó muy divertido y animó las largas horas del viaje.
A las doce llegamos a nuestro destino. Era un poco pronto para la comida pero tampoco queríamos que ésta se retrasase mucho pues pretendíamos realizar la visita en las horas de menor afluencia de público ya que , al ser un grupo numeroso, no molestaríamos a nadie y podríamos movernos con más libertad para ver todo a nuestro gusto.
Después de la consabida foto del grupo, el profesor nos explicó la historia del Museo y sus vicisitudes. Es un edificio neoclásico tardío, que comparte funciones con la Biblioteca Nacional, que tiene su entrada por el Paseo del Prado, mientras que al Arqueológico se accede por la calle de Serrano. Tiene una escalinata y, a los lados de la entrada, cuatro esculturas. Las de los extremos, en mármol, una del escultor Alonso Berruguete y otra del pintor Velázquez. Flanqueando la entrada aparecen dos esfinges aladas, en bronce, que la guardan. Estas esfinges aparecieron en unas monedas antiguas y, por su simbología, se colocaron aquí.
En 1867, Isabel II funda el Museo de Arqueología con el fin de reunir los fondos que, procedentes de las desamortizaciones, estaban desperdigados por toda la geografía nacional. En 1871, Amadeo de Saboya impulsa la obra y se concentran en el Casino de la Reina. Es en 1903 cuando pasan al emplazamiento actual. Se crea también, con fondos suficientes, un Cuerpo de Funcionarios para que se ocupen del funcionamiento de estos Centros. Ha pasado por muchas vicisitudes, reformas y ampliaciones hasta llegar al moderno estado actual.
Con estas explicaciones se hizo la hora de la comida y pasamos al restaurante del Museo donde nos sirvieron una comida casera. Reparadas las fuerzas estábamos listos para emprender la visita, objeto de nuestro viaje.
Comenzamos por la planta del sótano donde aparece, en modernas vitrinas, muy cómodas para el espectador, la historia de la humanidad desde sus comienzos: el largo período de la Prehistoria. Está muy bien explicada la evolución del hombre desde que es capaz de abandonar los árboles y ponerse de pie. Vimos una réplica de Lucy, la mujer africana más antigua de cuantos restos se han encontrado. Se hacen notar las características morfológicas, al compararlas con el hombre moderno.
Hay también materiales de Atapuerca. Nos explicó porqué era normal el canivalismo en estos estadíos de la humanidad en los que lo fundamental era la supervivencia y a veces era necesario recurrir a las proteínas de sus propios congéneres. La evolución del lenguaje, el conocimiento del fuego, tan importante para el hombre... También está representado el hombre del Neandertal que convive con el Cromagnon y que desaparecen no se sabe muy bien por qué causas.
Pudimos ver del Paleolítico, o piedra tallada, herramientas como puntas de flechas, hachas, raederas y otras piezas. En cuanto al arte, pinturas, grabados de animales en huesos planos, lajas de piedra.
La Protohistoria. En el Neolítico el hombre se hace sedentario. De cazador y recolector, paulatinamente, va pasando a domesticar animales y cultivar la tierra. Surgen los primeros poblados , hay excedentes de producción y hay que gestionarlos: se hace necesaria la jerarquización y la división del trabajo. Nace el transporte de productos y la cerámica, sin torno, con objeto de poder almacenar.
La Península Ibérica, en estos tiempos, es un mosaico de pueblos distintos, de procedencia diversa, sin un objetivo común, que a veces se pelean, otras forman alianzas pero sin un nexo común.
En la Bética está el mítico pueblo de Tartessos, con una cultura fruto del intercambio con otros pueblos orientales. Llegan hasta Extremadura y producen una cultura extraordinaria. Nos han quedado verdaderos tesoros como el de Aliseda, con multitud de joyas de oro, algunas sin usar que corresponderían al patrimonio familiar, pasando de una a otra generación.
Por la zona oriental mediterránea se extendían los pueblos iberos, que pronto entraron en contacto con pueblos mediterráneos, de culturas más avanzadas, culturizándose.
Nos han dejado esculturas tan importantes como la enigmática Dama de Elche. la Dama de Baza, encontrada en una tumba, de piedra policromada, escultura realizada para ser enterrada con el ajuar funerario. También la Bicha de Balazote, esculturas oferentes y multitud de tesoros en los enterramientos.
Por el centro y oeste se encontraban los celtas y celtíberos, de procedencia centroeuropea. Eran más beligerantes y menos culturizados. Los restos que nos han dejado son esculturas más toscas como verracos o toros de granito.
Los fenicios son un pueblo del mediterráneo oriental que llega por mar. Son comerciantes y fundan colonias por la costa. Les interesa el intercambio de productos. Traen a la península el alfabeto, el torno, la salazón de pescado, etc.
Los griegos aportan su cultura clásica. Así como los fenicios se establecen por el sur, los griegos fundarán colonias en la costa pero más al norte. Transportan esculturas, cerámicas preciosas y modos de trabajar.
Los cartagineses son de origen fenicio pero son guerreros, tienen afán de dominio. Para combatirlos llegan los romanos a la península.
La España romana. A la vez que que los ejércitos, llegaban comerciantes, artesanos, constructores, escultores...realizándose una culturización y haciendo de la península una provincia romana, unificándola, no sin oposición por parte de los nativos.
Por las distintas salas del Museo pudimos admirar de la época de los íberos, esculturas como la famosísima Dama de Elche, que en realidad es una urna para contener cenizas funerarias como se ha podido ver por los restos que han quedado en el hueco posterior. No se sabe a quién representa porque se halló fuera del contexto. No así la Dama de Baza, hallada en un recinto funerario y de la que sabemos que se esculpió para ser enterrada. Vimos también otras esculturas como la Dama del Cerro de los Santos, otras esculturas más pequeñas de damas oferentes, la Bicha de Balazote, el Toro de Osuna, otros relieves de Osuna, exvotos de guerreros, la esfinge de Agost, una pátera ibérica de plata repujada. También cerámica de imitación griega pero que no alcanza la calidad de aquella, monedas en bronce, un quemador de incienso con un gracioso caballito. Pero sobre todo, colocada en el centro del patio la tumba monumental de Pozo Moro (Chinchilla, Albacete). Es un monumento funerario de grandes proporciones y, aunque no se conservan todos los bloques de piedra que lo formaban se pueden distinguir algunos relieves grabados en los mismos.
De la cultura del vaso campaniforme pudimos apreciar cerámicas de todo tipo: cuencos, vasos, cazuelas...
De la Edad del Bronce están los cuencos de Axtroquín que son unos casquetes bellamente trabajados y que debían ser utilizados por los sacerdotes. Esculturas-retrato, calderos, la fuente- cierva, un centauro, bronces de Tartessos, navajas con grabados en la superficie de las cachas, muchas figurillas en este metal....
Los celtíberos nos han dejado collares de sacerdotisa, escudos de bronce, jarra de arcilla (Soria), una vasija de cerámica con anillas del siglo II antes de Cristo, fíbulas de bronce con figuras de caballos, pectoral de bronce, cajas funerarias de arcilla...
De los fenicios está la Dama de Galera, en alabastro, figuras en arcilla, huevo de avestruz pintado con decoración en rojo. Proceden de la cultura talayótica de las islas Baleares, como la Dama de Ibiza.
De los griegos hay una buena representación de la extraordinaria cerámica con pinturas rojas sobre fondo negro y pinturas negras sobre fondo rojo. Son de una perfección asombrosa y nos dan noticia de la vida del mundo griego, sus costumbres, trajes, diversiones, etc. Los peninsulares intentaron imitarlas pero se quedaron muy lejos de la perfección de los modelos. Hay vasijas de todo tipo, cráteras para escanciar el vino, vasos, y otros tipos de vasijas.
De la España romana existen en el Museo infinidad de muestras de todo tipo. Esculturas, muchas de las cuales eran copias magníficas de las griegas que poco tenían que envidiar a sus modelos clásicos. Está la bellísima estatua de Livia , la esposa del divino Augusto, en posición sedente, como matrona romana. Es extraordinario el plegado de las vestiduras así como el peinado y la actitud serena del rostro. Al lado se encuentra una estatua de Tiberio. Son numerosísimos los bustos y cabezas- retrato de personajes ilustres, todas las obras en mármol.
En cuanto a piezas de cerámica son abundantes los platos de terra sigilata y otroas piezas del servicio de mesa. Lograron muy buenas calidades.
También hay una buena representación de fino vidrio de colores, vasos, jarras, frascos de perfume, cinerarios y otros para diversos usos.
Pero lo que más llama la atención del visitante son los mosaicos por sus dibujos y colorido. Algunos representan los meses y estaciones del año, otros tienen motivos alegóricos o mitológicos.
De la época visigótica pudimos admirar el Tesoro de Guarrazar. Son un conjunto de coronas votivas, en oro y piedras preciosas, del reinado de Recesvinto, como aparece en una de ellas. Eran donaciones de los reyes y se colocaban suspendidas sobre el altar, como homenaje de la monarquia a Dios.
Lo más espectacular que pudimos ver son los llamados "tesoros". El tesoro de Alisenda es un conjunto de piezas de oro, joyas: collares, zarcillos, arracadas, torques, brazaletes, pulseras, anillos, diademas, amuletos, cinturón También aparecieron un jarro egipcio de vidrio y platos.
Del tesoro de Sagrajas hay brazaletes de oro, del comienzo del primer milenio antes de Cristo.
Del tesoro de Torrejimeno, cruces de oro y piedras preciosas.
Merece atención especial las colecciones de monedas. Gracias a ellas tenemos mucha información que de otra forma no se hubiera podido conseguir. Esas pequeñas piezas son muy valiosas por esta razón , aparte del valor económico. Hay de bronce, de plata, de oro.
Se nos hizo la hora de regresar. Hubiéramos querido ver otras salas que adivinamos al pasar pero eso queda para otra visita que haremos en otro momento. El objetivo de hacer un recorrido por la Antigüedad se había cumplido. Cansados pero satisfechos, subimos al autobús que nos recogió a la salida y camino de regreso a casa con las imágenes en la retina de tesoros escondidos en los campos esperando que alguien los rescate.
lunes, 13 de marzo de 2017
viernes, 3 de marzo de 2017
Viaje cultural II
Cuando llegamos a Toledo ya había anochecido. Fuimos alojados en un edificio histórico: el antiguo hospital de San Lázaro que aún conserva el ábside mudéjar y un atrio porticado, con dos hileras de arcos, espacio que, acristalado, es utilizado como terraza. Está situado junto al hospital de Tavera, hoy convertido en museo. Al lado está la Plaza de Toros, construida, como la mayor parte de edificios históricos, en aparejo toledano, de mampostería e hiladas de ladrillo intercaladas.
Después de cenar, aprovechando el buen tiempo, salimos a "ver" y nos llegamos hasta la puerta de Bisagra, que es una de las puertas de la muralla. Tiene dos cuerpos y entre ambos, un patio. Ampliada y reconstruida en tiempos de Carlos V. A modo de arco triunfal, tiene dos torreones semicirculares coronados por pirámides cuadrangulares recubiertas de azulejos que brillan al sol. El impresionante escudo con el águila bicéfala nos recuerda que Toledo fue capital del Imperio.
En la parte exterior de la muralla se encuentra la iglesia de Santiago del Arrabal, antigua mezquita que servía para despedir a los que salían de la ciudad y dar la bienvenida a los que llegaban. Es de la segunda mitad del siglo XIII. Está construida con muros de mampostería y ladrillo, con puertas enmarcadas en arcos de herradura, polilobulados. En el exterior se observan tres ábsides semicirculares con arcos de diversos estilos.
Al día siguiente estaban programadas visitas con guía...¡pero hay tantas cosas que ver en Toledo que es imposible ver todo!. Nos dieron una pulsera turística con la cual teníamos acceso a otros monumentos que no entraban en la programación pero que podíamos visitar por nuestra cuenta. El autobús nos trasladó hasta unas escaleras mecánicas, instaladas para salvar el enorme desnivel hasta lo alto de la ciudad. Salimos cerca de la Plaza de Zocodover, centro de la vida social urbana. Hasta allí llegan y de allí parten los autobuses ya que por el centro es imposible que circulen por la estrechez de las calles, ya difíciles para los turismos y los peatones que ponen en grave riesgo su seguridad.
Por las calles importantes nos dirigimos a la Judería. Allí visitamos Santa María la Blanca. Es un edificio construido en 1180 como sinagoga mayor. Al exterior no ofrece ningún atractivo pero el interior es fantástico. Es mudéjar con arcos de herradura que se apoyan en pilares octogonales, decoración vegetal en frisos, capiteles con piñas y volutas, entrelazados geométricos de origen almohade.Sirvió de modelo a otras muchas sinagogas. Estuvo en uso hasta 1311 en que, debido a unos incidentes, pasó a convertirse en iglesia cristiana. Hoy es convento de Clarisas.
El guía nos contó la historia según la cual un sacristán, falto de dinero, pidió un préstamo a un judío y, al no poder pagarlo en el plazo convenido, el judío le pidió una Forma consagrada. Los judíos intentaron meterla en agua hirviendo para ver qué pasaba y la Forma salió levitando yendo a parar a las manos de un sacerdote que en ese momento estaba celebrando Misa en otra iglesia. Este milagro se recoge en un cuadro, a los pies de la antigua mezquita.
La visita continuó en San Juan de los Reyes. Es un convento franciscano, construido bajo el patrocinio de Isabel La Católica con la intención de convertirlo en mausoleo real. Es de estilo gótico-isabelino, encargado a los arquitectos Juan de Colonia y Juan Guas. Tiene una sola nave, con capillas entre los contrafuertes. El cimborrio tiene forma de corona. El altar mayor está elevado sobre gradas, al nivel del coro, lugar en el que se colocaban los reyes, para estar a la misma altura el poder real y el divino. El retablo fue concebido para el Hospital de la Santa Cruz por lo que lleva las armas del Cardenal Mendoza. En la iglesia, como en el resto del edificio están presentes los símbolos de la Corona, a través de epigrafías, escudos,etc. Tiene dos portadas, en la lateral con el escudo de los Reyes Católicos. La portada del claustro tiene un arco carpanel con rica decoración. El claustro es cuadrado con un pozo en el centro, símbolo de la vida. Tiene dos plantas: la inferior con arcos ojivales y la superior con arcos conopiales mixtilíneos. La cubierta es de madera, a par y nudillo, decorada con estrellas de ocho puntas.
La iglesia de Santo Tomé es de principios del siglo XVI. Actualmente está en obras y sólo se puede visitar el lugar donde está el cuadro del Entierro del Señor de Orgaz. Según nos explicó el guía no es del Conde, que aparece en el cuadro y fue quien lo encargó a El Greco, sino un antepasado suyo. Todos pudimos contemplar el famosísimo cuadro y el guía nos fue explicando todos los pormenores del mismo.
Terminada la visita nos quedó un tiempo libre, hasta la comida, que cada cual dedicó para ver lo que más le apeteciera. Así nos dirigimos al imponente Alcázar, hoy Museo del Ejército. Hay maquetas del estado en que quedó el edificio después de la Guerra Civil. Hoy está reconstruido aunque han dejado como muestra, en el interior, los cimientos de algunos muros. Se puede visitar el despacho del General Moscardó, que ha quedado en el mismo estado y con los mismos muebles, como recuerdo histórico. En uno de los torreones, en la última planta, está la cafetería, desde cuyos ventanales se puede contemplar una panorámica maravillosa de toda la ciudad. Por la noche la vista es realmente impresionante.
Por la tarde un paseo en el trenecito turístico que, desde la Plaza de Zocodover, nos llevó a través de las callejas toledanas, cruzando el Tajo, por el Puente de Alcántara, hasta un mirador en la otra margen desde el que se divisa toda la ciudad imperial, con sus numerosas torres y monumentos de toda índole. Ver ocultarse el sol desde el mirador es una experiencia inovidable.
Al día siguiente empleamos la mañana para hacer una excursión a Talavera de la Reina. El autobús nos dejó en el Paseo del Prado donde nos esperaba la guía. Hermoso paseo en el que se encuentra la Basílica de Nuestra Sañora del Prado, patrona de la ciudad. Es un edificio de los siglos XVI y XVII, de estilo renacentista y barroco. Fue declarada basílica en 1989. Posee decoración de cerámica talaverana, con motivos religiosos, tanto en el interior como en el exterior.
Al lado está la plaza de toros con una escultura de Joselito, famoso diestro que perdió la vida toreando en este ruedo.
Visitamos también las murallas, la Colegiata de Santa María, la Plaza del Pan y, sobre todo, un museo de cerámica con obras antiguas y actuales. Lleva el nombre de Juan Ruiz de Luna, insigne talaverano que, hizo una gran labor de recuperación de la artesanía tradicional de la cerámica con reminiscencias mudéjares y orientales. Está situado en el antiguo convento de San Agustín. En la planta baja vimos cerámica tradicional antigua. En la superior hay unas salas dedicadas a Cervantes y la mesa, exhibiéndose piezas cerámicas de estilo moderno, con dibujos alusivos al manchego universal y su obra.
Por la tarde estaba programada una visita a las Termas Romanas. En el centro de la ciudad, al excavar los cimientos para una nueva edificación, aparecieron los restos de unas termas de la época romana, suspendiéndose las obras para preservar las ruinas. En una plazoleta, cerca de las mismas hay una puerta que da acceso a unas galerías que también pueden ser visitadas y que eran antiguas bodegas romanas.
En el tiempo que restaba aprovechamos para visitar otros monumentos que aún no habíamos podido ver, como la iglesia del Salvador. A las seis termina el horario de visitas y no queda otra opción que recorrer el intrincado laberinto de callejas que forman el mapa ciudadano. También se aprovechó para realizar las compras de los regalos y souvenirs que siempre apetece llevarse de los lugares visitados. Es difícil elegir porque son muchos los productos de artesanía que merecen la atención.
Al día siguiente se organizó la ruta por el Toledo mágico y desconocido, con sus rincones y sus leyendas. Pero no habíamos estado en la Catedral y era impensable no contemplar la mejor joya. Provistos del material que nos suministraron en taquillas pudimos seguir la visita guiada, siguiendo la ruta que nos iba marcando.
Cuando Alfonso VI anexionó la ciudad al reino de Castilla en 1085, prometió respetar la religión y el culto de los sometidos. Y así lo hizo. Pero en su ausencia, la reina y el obispo irrumpieron en la mezquita e introdujeron en ella el culto cristiano lo que provocó un motín de los moros. De regreso, el rey intentó solucionar el problema y, gracias a la intervención de un influyente musulmán se pacificaron los ánimos y la mezquita se convirtió en catedral, sólo con ligeros cambios. Así siguió hasta 1226 en que Fernando III. junto con el Arzobispo Ximénez de Rada promovieron la construcción de una nueva catedral en estilo gótico-francés, siendo terminada en tiempos de los Reyes Católicos. Es de piedra blanca. Tiene cinco naves con doble girola. Hay cinco magníficas puertas: la del Juicio Final (que sólo se abre en las grandes ocasiones). la del Perdón, la de los Leones, del Reloj y la del Infierno. En la fachada principal estaban proyectadas dos torres pero sólo se construyó una gótica con influencia mudéjar. Se remata con una flecha con tres coronas, imitando una tiara. En lo que iba a ser la otra torre, el Cardenal Cisneros construyó la capilla mozárabe para que se perpetuase el rito.
En el interior el Coro es de Alonso Berruguete. Hay una magnífica talla gótica de la Virgen, de estilo francés. La capilla mayor tenía dos bóvedas pero Cisneros la cambió, dejando la actual y encargando un retablo gótico. Es de una gran riqueza arquitectónica. Contiene varios sepulcros de reyes y cardenales. La reja de Francisco de Villalpando es magnífica. Adosado en el exterior está el Transparente, obra esculturo-arquitectónica, del siglo XVIII, en estilo barroco y churrigueresco, con mármoles, bronces y jaspes.
Tiene numerosísimas capillas a lo largo de las naves laterales. La de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad tiene acceso por el exterior. Es de estilo herreriano y fue promovida por el cardenal Sandoval y Rojas. La talla de la Virgen es románica, recubierta de plata sobredorada.
Se pueden visitar la Sacristía, que contiene cuadros de los mejores pintores españoles y extranjeros.
La Sala Capitular, mandada construir por Cisneros, con techumbre mudéjar y pinturas murales y retratos de todos los arzobispos de la catedral.
La Sala del Tesoro se debe al cardenal Tavera. El artesonado del techo es mudéjar. Contiene obras de gran riqueza por sus materiales y por haber sido regaladas por personalidades de toda índole.
Pero la joya por excelencia es la Custodia de Arfe, situada en una Capilla a ella dedicada. Es la que procesiona el día del Corpus. Fue encargada por el cardenal Cisneros y es de plata maciza dorada. El Viril o Custodia donde se coloca la Sagrada Forma se coloca en el interior y está fabricado con el oro traído de América por Cristobal Colón. Esta pieza fue hecha para Isabel La Católica y, a su muerte fue vendida y comprada por el Arzobispo de Toledo.
El claustro está en desnivel con la catedral. Presenta dos alturas. En la baja hay pinturas al fresco de francisco Bayeu y Maella. Tiene cuatro crujías con bóvedas cuatropartitas. Las salas que daban al claustro han tenido diversos usos.
Se nos quedaron muchas maravillas por contemplar pero es que Toledo tiene tanto arte por todos los lados que se necesitaría mucho más tiempo para poder visitar y, sobre todo, disfrutar, sin prisas, de tantos monumentos como ha dejado la historia. Se impone una nueva visita, de forma relajada para poder empaparnos de todo aquello que nos hubiera gustado saborear.
Después de cenar, aprovechando el buen tiempo, salimos a "ver" y nos llegamos hasta la puerta de Bisagra, que es una de las puertas de la muralla. Tiene dos cuerpos y entre ambos, un patio. Ampliada y reconstruida en tiempos de Carlos V. A modo de arco triunfal, tiene dos torreones semicirculares coronados por pirámides cuadrangulares recubiertas de azulejos que brillan al sol. El impresionante escudo con el águila bicéfala nos recuerda que Toledo fue capital del Imperio.
En la parte exterior de la muralla se encuentra la iglesia de Santiago del Arrabal, antigua mezquita que servía para despedir a los que salían de la ciudad y dar la bienvenida a los que llegaban. Es de la segunda mitad del siglo XIII. Está construida con muros de mampostería y ladrillo, con puertas enmarcadas en arcos de herradura, polilobulados. En el exterior se observan tres ábsides semicirculares con arcos de diversos estilos.
Al día siguiente estaban programadas visitas con guía...¡pero hay tantas cosas que ver en Toledo que es imposible ver todo!. Nos dieron una pulsera turística con la cual teníamos acceso a otros monumentos que no entraban en la programación pero que podíamos visitar por nuestra cuenta. El autobús nos trasladó hasta unas escaleras mecánicas, instaladas para salvar el enorme desnivel hasta lo alto de la ciudad. Salimos cerca de la Plaza de Zocodover, centro de la vida social urbana. Hasta allí llegan y de allí parten los autobuses ya que por el centro es imposible que circulen por la estrechez de las calles, ya difíciles para los turismos y los peatones que ponen en grave riesgo su seguridad.
Por las calles importantes nos dirigimos a la Judería. Allí visitamos Santa María la Blanca. Es un edificio construido en 1180 como sinagoga mayor. Al exterior no ofrece ningún atractivo pero el interior es fantástico. Es mudéjar con arcos de herradura que se apoyan en pilares octogonales, decoración vegetal en frisos, capiteles con piñas y volutas, entrelazados geométricos de origen almohade.Sirvió de modelo a otras muchas sinagogas. Estuvo en uso hasta 1311 en que, debido a unos incidentes, pasó a convertirse en iglesia cristiana. Hoy es convento de Clarisas.
El guía nos contó la historia según la cual un sacristán, falto de dinero, pidió un préstamo a un judío y, al no poder pagarlo en el plazo convenido, el judío le pidió una Forma consagrada. Los judíos intentaron meterla en agua hirviendo para ver qué pasaba y la Forma salió levitando yendo a parar a las manos de un sacerdote que en ese momento estaba celebrando Misa en otra iglesia. Este milagro se recoge en un cuadro, a los pies de la antigua mezquita.
La visita continuó en San Juan de los Reyes. Es un convento franciscano, construido bajo el patrocinio de Isabel La Católica con la intención de convertirlo en mausoleo real. Es de estilo gótico-isabelino, encargado a los arquitectos Juan de Colonia y Juan Guas. Tiene una sola nave, con capillas entre los contrafuertes. El cimborrio tiene forma de corona. El altar mayor está elevado sobre gradas, al nivel del coro, lugar en el que se colocaban los reyes, para estar a la misma altura el poder real y el divino. El retablo fue concebido para el Hospital de la Santa Cruz por lo que lleva las armas del Cardenal Mendoza. En la iglesia, como en el resto del edificio están presentes los símbolos de la Corona, a través de epigrafías, escudos,etc. Tiene dos portadas, en la lateral con el escudo de los Reyes Católicos. La portada del claustro tiene un arco carpanel con rica decoración. El claustro es cuadrado con un pozo en el centro, símbolo de la vida. Tiene dos plantas: la inferior con arcos ojivales y la superior con arcos conopiales mixtilíneos. La cubierta es de madera, a par y nudillo, decorada con estrellas de ocho puntas.
La iglesia de Santo Tomé es de principios del siglo XVI. Actualmente está en obras y sólo se puede visitar el lugar donde está el cuadro del Entierro del Señor de Orgaz. Según nos explicó el guía no es del Conde, que aparece en el cuadro y fue quien lo encargó a El Greco, sino un antepasado suyo. Todos pudimos contemplar el famosísimo cuadro y el guía nos fue explicando todos los pormenores del mismo.
Terminada la visita nos quedó un tiempo libre, hasta la comida, que cada cual dedicó para ver lo que más le apeteciera. Así nos dirigimos al imponente Alcázar, hoy Museo del Ejército. Hay maquetas del estado en que quedó el edificio después de la Guerra Civil. Hoy está reconstruido aunque han dejado como muestra, en el interior, los cimientos de algunos muros. Se puede visitar el despacho del General Moscardó, que ha quedado en el mismo estado y con los mismos muebles, como recuerdo histórico. En uno de los torreones, en la última planta, está la cafetería, desde cuyos ventanales se puede contemplar una panorámica maravillosa de toda la ciudad. Por la noche la vista es realmente impresionante.
Por la tarde un paseo en el trenecito turístico que, desde la Plaza de Zocodover, nos llevó a través de las callejas toledanas, cruzando el Tajo, por el Puente de Alcántara, hasta un mirador en la otra margen desde el que se divisa toda la ciudad imperial, con sus numerosas torres y monumentos de toda índole. Ver ocultarse el sol desde el mirador es una experiencia inovidable.
Al día siguiente empleamos la mañana para hacer una excursión a Talavera de la Reina. El autobús nos dejó en el Paseo del Prado donde nos esperaba la guía. Hermoso paseo en el que se encuentra la Basílica de Nuestra Sañora del Prado, patrona de la ciudad. Es un edificio de los siglos XVI y XVII, de estilo renacentista y barroco. Fue declarada basílica en 1989. Posee decoración de cerámica talaverana, con motivos religiosos, tanto en el interior como en el exterior.
Al lado está la plaza de toros con una escultura de Joselito, famoso diestro que perdió la vida toreando en este ruedo.
Visitamos también las murallas, la Colegiata de Santa María, la Plaza del Pan y, sobre todo, un museo de cerámica con obras antiguas y actuales. Lleva el nombre de Juan Ruiz de Luna, insigne talaverano que, hizo una gran labor de recuperación de la artesanía tradicional de la cerámica con reminiscencias mudéjares y orientales. Está situado en el antiguo convento de San Agustín. En la planta baja vimos cerámica tradicional antigua. En la superior hay unas salas dedicadas a Cervantes y la mesa, exhibiéndose piezas cerámicas de estilo moderno, con dibujos alusivos al manchego universal y su obra.
Por la tarde estaba programada una visita a las Termas Romanas. En el centro de la ciudad, al excavar los cimientos para una nueva edificación, aparecieron los restos de unas termas de la época romana, suspendiéndose las obras para preservar las ruinas. En una plazoleta, cerca de las mismas hay una puerta que da acceso a unas galerías que también pueden ser visitadas y que eran antiguas bodegas romanas.
En el tiempo que restaba aprovechamos para visitar otros monumentos que aún no habíamos podido ver, como la iglesia del Salvador. A las seis termina el horario de visitas y no queda otra opción que recorrer el intrincado laberinto de callejas que forman el mapa ciudadano. También se aprovechó para realizar las compras de los regalos y souvenirs que siempre apetece llevarse de los lugares visitados. Es difícil elegir porque son muchos los productos de artesanía que merecen la atención.
Al día siguiente se organizó la ruta por el Toledo mágico y desconocido, con sus rincones y sus leyendas. Pero no habíamos estado en la Catedral y era impensable no contemplar la mejor joya. Provistos del material que nos suministraron en taquillas pudimos seguir la visita guiada, siguiendo la ruta que nos iba marcando.
Cuando Alfonso VI anexionó la ciudad al reino de Castilla en 1085, prometió respetar la religión y el culto de los sometidos. Y así lo hizo. Pero en su ausencia, la reina y el obispo irrumpieron en la mezquita e introdujeron en ella el culto cristiano lo que provocó un motín de los moros. De regreso, el rey intentó solucionar el problema y, gracias a la intervención de un influyente musulmán se pacificaron los ánimos y la mezquita se convirtió en catedral, sólo con ligeros cambios. Así siguió hasta 1226 en que Fernando III. junto con el Arzobispo Ximénez de Rada promovieron la construcción de una nueva catedral en estilo gótico-francés, siendo terminada en tiempos de los Reyes Católicos. Es de piedra blanca. Tiene cinco naves con doble girola. Hay cinco magníficas puertas: la del Juicio Final (que sólo se abre en las grandes ocasiones). la del Perdón, la de los Leones, del Reloj y la del Infierno. En la fachada principal estaban proyectadas dos torres pero sólo se construyó una gótica con influencia mudéjar. Se remata con una flecha con tres coronas, imitando una tiara. En lo que iba a ser la otra torre, el Cardenal Cisneros construyó la capilla mozárabe para que se perpetuase el rito.
En el interior el Coro es de Alonso Berruguete. Hay una magnífica talla gótica de la Virgen, de estilo francés. La capilla mayor tenía dos bóvedas pero Cisneros la cambió, dejando la actual y encargando un retablo gótico. Es de una gran riqueza arquitectónica. Contiene varios sepulcros de reyes y cardenales. La reja de Francisco de Villalpando es magnífica. Adosado en el exterior está el Transparente, obra esculturo-arquitectónica, del siglo XVIII, en estilo barroco y churrigueresco, con mármoles, bronces y jaspes.
Tiene numerosísimas capillas a lo largo de las naves laterales. La de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad tiene acceso por el exterior. Es de estilo herreriano y fue promovida por el cardenal Sandoval y Rojas. La talla de la Virgen es románica, recubierta de plata sobredorada.
Se pueden visitar la Sacristía, que contiene cuadros de los mejores pintores españoles y extranjeros.
La Sala Capitular, mandada construir por Cisneros, con techumbre mudéjar y pinturas murales y retratos de todos los arzobispos de la catedral.
La Sala del Tesoro se debe al cardenal Tavera. El artesonado del techo es mudéjar. Contiene obras de gran riqueza por sus materiales y por haber sido regaladas por personalidades de toda índole.
Pero la joya por excelencia es la Custodia de Arfe, situada en una Capilla a ella dedicada. Es la que procesiona el día del Corpus. Fue encargada por el cardenal Cisneros y es de plata maciza dorada. El Viril o Custodia donde se coloca la Sagrada Forma se coloca en el interior y está fabricado con el oro traído de América por Cristobal Colón. Esta pieza fue hecha para Isabel La Católica y, a su muerte fue vendida y comprada por el Arzobispo de Toledo.
El claustro está en desnivel con la catedral. Presenta dos alturas. En la baja hay pinturas al fresco de francisco Bayeu y Maella. Tiene cuatro crujías con bóvedas cuatropartitas. Las salas que daban al claustro han tenido diversos usos.
Se nos quedaron muchas maravillas por contemplar pero es que Toledo tiene tanto arte por todos los lados que se necesitaría mucho más tiempo para poder visitar y, sobre todo, disfrutar, sin prisas, de tantos monumentos como ha dejado la historia. Se impone una nueva visita, de forma relajada para poder empaparnos de todo aquello que nos hubiera gustado saborear.
martes, 21 de febrero de 2017
Viaje cultural I
Dentro del Programa de Turismo Social del IMSERSO hemos podido disfrutar de una semana de vacaciones visitando las ciudades de Segovia y Toledo, ciudades Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El punto de reunión estaba en la Estación de Autobuses y allí acudimos todo el grupo donde nos esperaba la persona que iba a cuidar de que todo saliese como estaba planificado: horarios, visitas, hoteles, comidas, etc.
Rumbo a Segovia hicimos un alto en el camino para comer en un restaurante de Madrid, al ladito de la ermita de San Antonio de la Florida, la que contiene las pinturas y los restos del insigne pintor aragonés. Por la tarde, nos dirigimos a la ciudad castellana.Después de instalarnos en el hotel, salimos en grupos a callejear y admirar su monumento más importante: el Acueducto romano. También vimos la casa de los Picos, un palacio castellano de los Ayala Burgara, a la que los segovianos conocen como "la casa del crimen". Perteneció a un judío converso que no gozaba de la simpatía de las gentes.
Al volver al hotel entramos en la iglesia románica de San Millán, de tres naves y galería de arcos en el exterior. En el interior pudimos contemplar una muestra de pinturas románicas, de las pocas que quedan "in situ". Hay un Cristo Crucificado, en un muro y en los pies de la iglesia se puede ver una curiosa Circuncisión.
Al día siguiente, ya con el guía, realizamos la visita cultural. Primeramente, el Acueducto, obra de ingeniería civil romana, del siglo I. Tenía como objeto llevar el agua a la ciudad desde unos 15 kms. Debía ser muy importante Segovia para que Adriano ordenase construir algo tan grandioso, con más de 20.000 bloques de granito, sin argamasa, con 170 arcos de 29 ms de altura, la parte más elevada. Es visible 818 ms y el resto queda bajo tierra. En lo alto hay una hornacina en la que estaba colocada una estatua de Hércules que fue sustituida por una imagen de la Virgen de la Fuencisla, patrona de la ciudad, en tiempos de los Reyes Católicos. Se ha mantenido en uso hasta bien entrado el siglo XX.
Visitamos, también, el Alcázar de donde salió la reina Isabel para coronarse en San Miguel, en la Plaza Mayor. Es un palacio real, en lo alto de una roca, cuya construcción se remonta al siglo XI. Fue residencia de los reyes de Castilla Alfonso X y Enrique IV. Tiene dos patios y dos torres: la del Homenaje y la de Juan II. Vimos los salones del Trono y habitaciones de los reyes así como la capilla y las colecciones de armas y armaduras de la época. Los techos son de factura mudéjar, ricamente decorados. Sufrió un incendio en 1862. Hoy se encuentra en él el Archivo General Militar de Segovia y el Museo del Real Colegio de Artillería. La explanada donde se asienta la fortaleza constituye un magnífico mirador que tiene a sus pies el Eresma y el Clamores con sus feraces vegas. En el valle hay muchos monumentos históricos como la iglesia de la Vera Cruz, el monasterio jerónimo del Parral, la ermita de la Fuencisla, el convento de San Juan de la Cruz, con el cuerpo del Santo, la antigua Casa Real de la Moneda.... Las vistas desde esta atalaya son espectaculares.
La visita comprendía la Catedral. "La Dama de las Catedrales". Así se la conoce. La actual es la 3ª catedral. Conserva el claustro de la 2ª. La 1ª estaba al lado del Alcázar pero fue destruida en la guerra de los Comuneros. La actual es de estilo gótico tardío vasco-castellano. Su construcción empieza en 1525 y trabaja en ella Gil de Hontañón. Se consagra en 1763. Tiene 3 puertas y 18 capillas.
La muralla es otro de los monumentos de la ciudad. Ya existía cuando Alfonso Vi tomó la ciudad a los moros. Tiene un recorrido de 3 kms. y cuenta con 80 torres, 5 puertas y algunos postigos. Se emplean para su construcción sillares de granito y lápidas de una necrópolis romana. En la actualidad conserva 3 puertas: San Cebrián. Santiago, de estilo mudéjar y San Andrés que da acceso a la Judería.
Visitamos, también, algunas iglesias románicas de las más de 30 que existen en la ciudad de este estilo. Nos sorprendió que , casi todas, tienen una galería porticada exterior, como las iglesias de Jaca. El guía nos informó que tal curiosidad se debe a que fueron construidas en los tiempos en que El Batallador estuvo casado con Dª Urraca y tomaron como modelo las construidas en Aragón.
Otro día se destinó a hacer una excursión por la provincia, llegándonos hasta el monasterio de Santa María la Real de Nieva. Está dedicado a la Virgen de la Soterraña. y estuvo habitado por frailes dominicos. Hoy es la Parroquia del pueblo. Fue fundado por Enrique III y su esposa Catalina de Lancáster. Es de estilo gótico con 3 naves y crucero. Las bóvedas son de crucería y se apoyan en pilares. En los pies conserva alfarge mudéjar. La puerta principal es de arco apuntado con arquivoltas, y esculturas, algunas muy deterioradas y otras, desaparecidas. En el tímpano, el Juicio Final. El ábside central presenta grandes contrafuertes.
El claustro es de planta cuadrada, con 4 galerías y un jardín en el centro, con un pequeño estanque para el lavatorio de los monjes. Es la parte mejor conservada. Está formado por arcos ojivales, sobre un podio, apoyándose en columnas dobles. Los capiteles son historiados y están representados los escudos de los fundadores y escenas de la vida monacal con algunos temas bíblicos. Las galerías están cubiertas por techos planos de madera. Un guía del pueblo nos fue explicando el significado de los capiteles así como la historia del monasterio.
Dejamos Santa María de Nieva y nos dirigimos a la villa de Cuéllar en la que visitamos el castillo, hoy propiedad de los Duques de Alburquerque. Este castillo fue un regalo de Enrique IV a su hombre de confianza, Beltrán de la Cueva. Es una fortaleza imponente, rodeada de murallas.Vimos algunas salas con muebles y reposteros con las armas de los duques así como también una colección de trajes de distintas épocas. Pero lo que más nos llamó la atención fue las mazmorras a las que iban a parar los reos en la Edad Media y de las que no salía nadie con vida. Desde las galerías superiores se divisa todo el paisaje castellano.
Se hacía la hora de la comida y era necesario reponer fuerzas para poder proseguir la excursión programada para la tarde. En un mesón de la carretera nos dieron de comer, creo que al gusto de todos. Según programa, ya nos esperaban con la mesa puesta.
Por la tarde pusimos rumbo a la villa medieval de Pedraza. Está amurallada y es conjunto histórico desde 1951. Es un pueblo precioso, situado en la cima de una colina, como atalaya. Es modelo de villa medieval, solo se puede entrar por una puerta de la muralla. En otros tiempos se cerraba por la noche para que no entraran en ella extraños. El caserío es de piedra y muchas casas lucen en sus fachadas escudos nobiliarios. El castillo se encuentra en un extremo, rodeado por foso y un enorme precipicio. Fortaleza entonces inexpugnable. En la actualidad pertenece a la familia Zuloaga y no se puede visitar. Nos dio la sensación de un pueblo fantasma ya que, al ser un día laborable y de invierno, no encontramos persona alguna por la calle. Es interesante la cárcel, torre vigía del siglo XI que conserva las mazmorras como ejemplo del trato inhumano que se daba a los presos.
Deshicimos el camino y, por la empinada cuesta, regresamos al autobús que nos devolvería a la ciudad.
Al día siguiente nos dirigimos a Madrid. Junto al Palacio Real nos esperaba la guía que nos llevaría al Madrid de los Austrias. Empezando por la Plaza de Oriente seguimos por la Calle Mayor, mercado de San Miguel, Plaza Mayor, Puerta del Sol y entorno hasta la hora de la comida.Por la tarde hicimos una visita panorámica con el autobús recorriendo las calles y barrios más significativos de la capital: Gran Vía, Paseo del Prado, subiendo por La Castellana hasta la zona más moderna donde están los grandes centros financieros de la Plaza de Cuzco y los rascacielos. Continuamos por la calle Serrano para desembocar en El Retiro. Ya, a pie, disfrutamos del Parque con su estanque y sus paseos tan castizos. Desde allí y según preferencias pudimos visitar la iglesia del Cristo de Medinaceli, de tanta devoción para los madrileños y la iglesia gótica de los Jerónimos, tan ligada a la Corona.
Cansados pero satisfechos de los acontecimientos del día regresamos a Segovia.
El punto de reunión estaba en la Estación de Autobuses y allí acudimos todo el grupo donde nos esperaba la persona que iba a cuidar de que todo saliese como estaba planificado: horarios, visitas, hoteles, comidas, etc.
Rumbo a Segovia hicimos un alto en el camino para comer en un restaurante de Madrid, al ladito de la ermita de San Antonio de la Florida, la que contiene las pinturas y los restos del insigne pintor aragonés. Por la tarde, nos dirigimos a la ciudad castellana.Después de instalarnos en el hotel, salimos en grupos a callejear y admirar su monumento más importante: el Acueducto romano. También vimos la casa de los Picos, un palacio castellano de los Ayala Burgara, a la que los segovianos conocen como "la casa del crimen". Perteneció a un judío converso que no gozaba de la simpatía de las gentes.
Al volver al hotel entramos en la iglesia románica de San Millán, de tres naves y galería de arcos en el exterior. En el interior pudimos contemplar una muestra de pinturas románicas, de las pocas que quedan "in situ". Hay un Cristo Crucificado, en un muro y en los pies de la iglesia se puede ver una curiosa Circuncisión.
Al día siguiente, ya con el guía, realizamos la visita cultural. Primeramente, el Acueducto, obra de ingeniería civil romana, del siglo I. Tenía como objeto llevar el agua a la ciudad desde unos 15 kms. Debía ser muy importante Segovia para que Adriano ordenase construir algo tan grandioso, con más de 20.000 bloques de granito, sin argamasa, con 170 arcos de 29 ms de altura, la parte más elevada. Es visible 818 ms y el resto queda bajo tierra. En lo alto hay una hornacina en la que estaba colocada una estatua de Hércules que fue sustituida por una imagen de la Virgen de la Fuencisla, patrona de la ciudad, en tiempos de los Reyes Católicos. Se ha mantenido en uso hasta bien entrado el siglo XX.
Visitamos, también, el Alcázar de donde salió la reina Isabel para coronarse en San Miguel, en la Plaza Mayor. Es un palacio real, en lo alto de una roca, cuya construcción se remonta al siglo XI. Fue residencia de los reyes de Castilla Alfonso X y Enrique IV. Tiene dos patios y dos torres: la del Homenaje y la de Juan II. Vimos los salones del Trono y habitaciones de los reyes así como la capilla y las colecciones de armas y armaduras de la época. Los techos son de factura mudéjar, ricamente decorados. Sufrió un incendio en 1862. Hoy se encuentra en él el Archivo General Militar de Segovia y el Museo del Real Colegio de Artillería. La explanada donde se asienta la fortaleza constituye un magnífico mirador que tiene a sus pies el Eresma y el Clamores con sus feraces vegas. En el valle hay muchos monumentos históricos como la iglesia de la Vera Cruz, el monasterio jerónimo del Parral, la ermita de la Fuencisla, el convento de San Juan de la Cruz, con el cuerpo del Santo, la antigua Casa Real de la Moneda.... Las vistas desde esta atalaya son espectaculares.
La visita comprendía la Catedral. "La Dama de las Catedrales". Así se la conoce. La actual es la 3ª catedral. Conserva el claustro de la 2ª. La 1ª estaba al lado del Alcázar pero fue destruida en la guerra de los Comuneros. La actual es de estilo gótico tardío vasco-castellano. Su construcción empieza en 1525 y trabaja en ella Gil de Hontañón. Se consagra en 1763. Tiene 3 puertas y 18 capillas.
La muralla es otro de los monumentos de la ciudad. Ya existía cuando Alfonso Vi tomó la ciudad a los moros. Tiene un recorrido de 3 kms. y cuenta con 80 torres, 5 puertas y algunos postigos. Se emplean para su construcción sillares de granito y lápidas de una necrópolis romana. En la actualidad conserva 3 puertas: San Cebrián. Santiago, de estilo mudéjar y San Andrés que da acceso a la Judería.
Visitamos, también, algunas iglesias románicas de las más de 30 que existen en la ciudad de este estilo. Nos sorprendió que , casi todas, tienen una galería porticada exterior, como las iglesias de Jaca. El guía nos informó que tal curiosidad se debe a que fueron construidas en los tiempos en que El Batallador estuvo casado con Dª Urraca y tomaron como modelo las construidas en Aragón.
Otro día se destinó a hacer una excursión por la provincia, llegándonos hasta el monasterio de Santa María la Real de Nieva. Está dedicado a la Virgen de la Soterraña. y estuvo habitado por frailes dominicos. Hoy es la Parroquia del pueblo. Fue fundado por Enrique III y su esposa Catalina de Lancáster. Es de estilo gótico con 3 naves y crucero. Las bóvedas son de crucería y se apoyan en pilares. En los pies conserva alfarge mudéjar. La puerta principal es de arco apuntado con arquivoltas, y esculturas, algunas muy deterioradas y otras, desaparecidas. En el tímpano, el Juicio Final. El ábside central presenta grandes contrafuertes.
El claustro es de planta cuadrada, con 4 galerías y un jardín en el centro, con un pequeño estanque para el lavatorio de los monjes. Es la parte mejor conservada. Está formado por arcos ojivales, sobre un podio, apoyándose en columnas dobles. Los capiteles son historiados y están representados los escudos de los fundadores y escenas de la vida monacal con algunos temas bíblicos. Las galerías están cubiertas por techos planos de madera. Un guía del pueblo nos fue explicando el significado de los capiteles así como la historia del monasterio.
Dejamos Santa María de Nieva y nos dirigimos a la villa de Cuéllar en la que visitamos el castillo, hoy propiedad de los Duques de Alburquerque. Este castillo fue un regalo de Enrique IV a su hombre de confianza, Beltrán de la Cueva. Es una fortaleza imponente, rodeada de murallas.Vimos algunas salas con muebles y reposteros con las armas de los duques así como también una colección de trajes de distintas épocas. Pero lo que más nos llamó la atención fue las mazmorras a las que iban a parar los reos en la Edad Media y de las que no salía nadie con vida. Desde las galerías superiores se divisa todo el paisaje castellano.
Se hacía la hora de la comida y era necesario reponer fuerzas para poder proseguir la excursión programada para la tarde. En un mesón de la carretera nos dieron de comer, creo que al gusto de todos. Según programa, ya nos esperaban con la mesa puesta.
Por la tarde pusimos rumbo a la villa medieval de Pedraza. Está amurallada y es conjunto histórico desde 1951. Es un pueblo precioso, situado en la cima de una colina, como atalaya. Es modelo de villa medieval, solo se puede entrar por una puerta de la muralla. En otros tiempos se cerraba por la noche para que no entraran en ella extraños. El caserío es de piedra y muchas casas lucen en sus fachadas escudos nobiliarios. El castillo se encuentra en un extremo, rodeado por foso y un enorme precipicio. Fortaleza entonces inexpugnable. En la actualidad pertenece a la familia Zuloaga y no se puede visitar. Nos dio la sensación de un pueblo fantasma ya que, al ser un día laborable y de invierno, no encontramos persona alguna por la calle. Es interesante la cárcel, torre vigía del siglo XI que conserva las mazmorras como ejemplo del trato inhumano que se daba a los presos.
Deshicimos el camino y, por la empinada cuesta, regresamos al autobús que nos devolvería a la ciudad.
Al día siguiente nos dirigimos a Madrid. Junto al Palacio Real nos esperaba la guía que nos llevaría al Madrid de los Austrias. Empezando por la Plaza de Oriente seguimos por la Calle Mayor, mercado de San Miguel, Plaza Mayor, Puerta del Sol y entorno hasta la hora de la comida.Por la tarde hicimos una visita panorámica con el autobús recorriendo las calles y barrios más significativos de la capital: Gran Vía, Paseo del Prado, subiendo por La Castellana hasta la zona más moderna donde están los grandes centros financieros de la Plaza de Cuzco y los rascacielos. Continuamos por la calle Serrano para desembocar en El Retiro. Ya, a pie, disfrutamos del Parque con su estanque y sus paseos tan castizos. Desde allí y según preferencias pudimos visitar la iglesia del Cristo de Medinaceli, de tanta devoción para los madrileños y la iglesia gótica de los Jerónimos, tan ligada a la Corona.
Cansados pero satisfechos de los acontecimientos del día regresamos a Segovia.
viernes, 23 de diciembre de 2016
La Navidad
Un año más llega la Navidad. Cada vez más temprano empiezan los preparativos. A partir del mes de julio se ven colas en las Administraciones de Lotería para comprar el décimo allí donde se pasan las vacaciones veraniegas. En octubre ya aparecen en las estanterías de los supermercados los consabidos turrones. Este año, hemos podido ver cómo en la Plaza del Pilar, a finales de octubre, aparecían los camiones del Ayuntamiento con todo lo necesario para montar el Belén monumental. Es muy grande y, ciertamente, resulta laborioso colocar todo el tinglado de edificios, paisajes y figuras que lo componen. Pero no creo que lleve tanto tiempo si tenemos en cuenta que hay varios operarios trabajando y que, además, difiere poco de un año para otro. Con unas cuantas fotografías el trabajo se abrevia. Pero, en fin, antes de que llegue diciembre, ya está listo para ser visitado.
Con la moda -importada, como otras muchas ajenas a nuestras tradiciones- del Black Friday que se va extendiendo como la pólvora, por aprovechar los descuentos de los Centros Comerciales se adelantan las compras navideñas, especialmente de ropa que, aunque estén los armarios a rebosar, entra la fiebre del consumismo y hay que comprar alguna prenda para poder estrenar en las comidas o cenas de amigos o empresa.
Los Rastrillos Solidarios y los Rastrillos navideños florecen por doquier. Nos ofrecen toda clase de alimentos, bisutería, adornos de Navidad, figuritas para los Nacimientos, prendas de invierno, para esquiar y un largo etcétera. Es entretenido visitarlos y, siempre algo cae.
En cuanto a los adornos e iluminación de la vía pública y grandes superficies comerciales, cada año se instalan antes. Y luego están insistiendo a los sufridos consumidores que ahorremos energía. Todo ese gasto del encendido vial, aunque no nos demos cuenta, sale del bolsillo de los ciudadanos. Hace años toda esta parafernalia era a partir de la Inmaculada, pero cada vez se va adelantando más y ahora en noviembre ya tenemos todo luciendo a tope.
Se ha perdido aquella costumbre tan bonita de enviar felicitaciones a la familia y amigos. Con las nuevas tecnologías se ahorra enormemente el trabajo de los carteros en estas fechas. Al menos alguien sale ganando. Pero era muy hermoso recibir aquellas postales tan bonitas e ingenuas.
Por todos lados nos lanzan las flechas del "compre, compre" y es difícil resistirse a este bombardeo. La paga extraordinaria se queda pequeña con tantos gastos extra en los que nos embarcamos. Después llegará la temida Cuesta de enero pero acompañada de las Rebajas y cuando vemos los precios de "antes" y "ahora" nos entran los deseos de comprar y caemos en la tentación, llevándonos a casa cosas que no utilizaremos nunca.
Y, de los regalos ¿qué decir?. Pues que nos gastamos el dinero en cosa que no son necesarias y, no pocas veces, ni siquiera son del gusto de la persona que lo recibe. Es muy difícil acertar con los regalos porque estamos ahítos de cosa superfluas. En mi juventud cualquier cosa nos hacía ilusión porque no teníamos la abundancia de estos tiempos. Recuerdo la alegría que me produjo el día que me regalaron un modesto paraguas.
Para la sufrida ama de casa llega otro problema gordo: las comidas. ¿Qué pongo en la cena de Nochebuena? ¿Y en la comida de Navidad?. Es complicado guisar para más comensales de los acostumbrados. Hay que procurar que el menú sea del agrado de todos. Alguno puede que tenga alergia a algún alimento y hay que tenerlo en cuenta. Nos pasamos días y días viendo supermercados, comparando precios y calidades. Después la compra. Siempre se olvida algo, aunque hagamos la lista, y hay que correr en el último momento. Sacar el mejor mantel, la vajilla, la cubertería..., que todo esté a punto. y a esperar que todo salga bien, que no se queme el asado, que no nos pasemos de sal, en fin, una serie de detalles de los que puede depender el éxito o el fracaso. Muy importante, que haya armonía entre toda la familia.
No nos olvidemos de los juguetes de los niños, de Papá Noel o de Reyes. Parece que se va imponiendo la costumbre de que los niños reciban sus regalos el día de Navidad. Tiene una ventaja y es que pueden disfrutar de ellos en las vacaciones. Pero siempre queda nuestra hermosa tradición de los Reyes Magos, con los camellos cargados de juguetes.
Los niños no saben qué pedir. Tienen más juguetes que los que pueden disfrutar. Se antojan de todo lo que ven en la tele o en los catálogos y, luego, muchos de ellos, ni los sacan de las cajas y quedan abandonados en cualquier lugar del trastero o encima de un armario.
Cuando los de mi generación éramos niños no disponíamos de juguetes, no los necesitábamos. Jugábamos en la calle con cualquier cosa y nos sentíamos felices. He hablado sobre el tema con muchas personas y me han respondido que eran felices y recuerdan su infancia con cariño.
Para jugar cualquier cosa servía; el barro, una cuerda, las tabas, un trozo roto de loza, unas cajas de cerillas vacías, unos recortes de tela....
Después de toda esta parafernalia que montamos cada año por estas fechas cabe reflexionar ¿somos ahora más felices?. Pienso que no. La abundancia de cosas superfluas no aporta felicidad.
Recuerdo con mucho cariño las fiestas navideñas de mi infancia, cuando iba de vacaciones al pueblo, con mi familia.No había grandes extraordinarios ni en la comida ni en nada. Solían guardar el gallo para Nochebuena, la madre lo guisaba y aquello era un manjar. Por descontado que no se conocían los mariscos. Si acaso un besugo al horno, que entonces era un pescado normalito y no alcanzaba los precios astronómicos de ahora. También solía estar presente el bacalao, que entonces era más barato y no faltaba en las casas. El turrón nunca faltaba, duro y blando, los clásicos, pero no en las cantidades que compramos actualmente. Para postre había manzanas rebozadas, en discos, algo que no he vuelto a degustar pero queda en el recuerdo de aquellos sabores de la infancia. En casa de la abuela y, en otras muchas casas del pueblo, no faltaban las castañas cocidas.
Se cenaba con alegría, recordando siempre el motivo de aquella celebración. Había también un recuerdo para los familiares que ya nos habían dejado y, siempre, estaban presentes aquellas personas, menos afortunadas, que no disponían de un techo y algo que llevarse a la boca en días tan señalados.
Después de la cena se asistía a la Misa del Gallo. Un año, incluso, fuimos al pueblo de al lado porque ponían un Belén viviente y era una novedad que no nos podíamos perder.
Había un espíritu navideño que, desgraciadamente, se está perdiendo y todos estos festejos quedan reducidos al más bárbaro consumismo. Nada nos llena, no se es más feliz por tener más cosas, ni siquiera las disfrutamos. No sabemos del goce de un paseo por un sendero del bosque, en otoño, contemplar una puesta de sol, admirar las flores en primavera y disfrutar de su aroma. Todas estas cosas son fundamentales y no cuestan dinero.
Con la moda -importada, como otras muchas ajenas a nuestras tradiciones- del Black Friday que se va extendiendo como la pólvora, por aprovechar los descuentos de los Centros Comerciales se adelantan las compras navideñas, especialmente de ropa que, aunque estén los armarios a rebosar, entra la fiebre del consumismo y hay que comprar alguna prenda para poder estrenar en las comidas o cenas de amigos o empresa.
Los Rastrillos Solidarios y los Rastrillos navideños florecen por doquier. Nos ofrecen toda clase de alimentos, bisutería, adornos de Navidad, figuritas para los Nacimientos, prendas de invierno, para esquiar y un largo etcétera. Es entretenido visitarlos y, siempre algo cae.
En cuanto a los adornos e iluminación de la vía pública y grandes superficies comerciales, cada año se instalan antes. Y luego están insistiendo a los sufridos consumidores que ahorremos energía. Todo ese gasto del encendido vial, aunque no nos demos cuenta, sale del bolsillo de los ciudadanos. Hace años toda esta parafernalia era a partir de la Inmaculada, pero cada vez se va adelantando más y ahora en noviembre ya tenemos todo luciendo a tope.
Se ha perdido aquella costumbre tan bonita de enviar felicitaciones a la familia y amigos. Con las nuevas tecnologías se ahorra enormemente el trabajo de los carteros en estas fechas. Al menos alguien sale ganando. Pero era muy hermoso recibir aquellas postales tan bonitas e ingenuas.
Por todos lados nos lanzan las flechas del "compre, compre" y es difícil resistirse a este bombardeo. La paga extraordinaria se queda pequeña con tantos gastos extra en los que nos embarcamos. Después llegará la temida Cuesta de enero pero acompañada de las Rebajas y cuando vemos los precios de "antes" y "ahora" nos entran los deseos de comprar y caemos en la tentación, llevándonos a casa cosas que no utilizaremos nunca.
Y, de los regalos ¿qué decir?. Pues que nos gastamos el dinero en cosa que no son necesarias y, no pocas veces, ni siquiera son del gusto de la persona que lo recibe. Es muy difícil acertar con los regalos porque estamos ahítos de cosa superfluas. En mi juventud cualquier cosa nos hacía ilusión porque no teníamos la abundancia de estos tiempos. Recuerdo la alegría que me produjo el día que me regalaron un modesto paraguas.
Para la sufrida ama de casa llega otro problema gordo: las comidas. ¿Qué pongo en la cena de Nochebuena? ¿Y en la comida de Navidad?. Es complicado guisar para más comensales de los acostumbrados. Hay que procurar que el menú sea del agrado de todos. Alguno puede que tenga alergia a algún alimento y hay que tenerlo en cuenta. Nos pasamos días y días viendo supermercados, comparando precios y calidades. Después la compra. Siempre se olvida algo, aunque hagamos la lista, y hay que correr en el último momento. Sacar el mejor mantel, la vajilla, la cubertería..., que todo esté a punto. y a esperar que todo salga bien, que no se queme el asado, que no nos pasemos de sal, en fin, una serie de detalles de los que puede depender el éxito o el fracaso. Muy importante, que haya armonía entre toda la familia.
No nos olvidemos de los juguetes de los niños, de Papá Noel o de Reyes. Parece que se va imponiendo la costumbre de que los niños reciban sus regalos el día de Navidad. Tiene una ventaja y es que pueden disfrutar de ellos en las vacaciones. Pero siempre queda nuestra hermosa tradición de los Reyes Magos, con los camellos cargados de juguetes.
Los niños no saben qué pedir. Tienen más juguetes que los que pueden disfrutar. Se antojan de todo lo que ven en la tele o en los catálogos y, luego, muchos de ellos, ni los sacan de las cajas y quedan abandonados en cualquier lugar del trastero o encima de un armario.
Cuando los de mi generación éramos niños no disponíamos de juguetes, no los necesitábamos. Jugábamos en la calle con cualquier cosa y nos sentíamos felices. He hablado sobre el tema con muchas personas y me han respondido que eran felices y recuerdan su infancia con cariño.
Para jugar cualquier cosa servía; el barro, una cuerda, las tabas, un trozo roto de loza, unas cajas de cerillas vacías, unos recortes de tela....
Después de toda esta parafernalia que montamos cada año por estas fechas cabe reflexionar ¿somos ahora más felices?. Pienso que no. La abundancia de cosas superfluas no aporta felicidad.
Recuerdo con mucho cariño las fiestas navideñas de mi infancia, cuando iba de vacaciones al pueblo, con mi familia.No había grandes extraordinarios ni en la comida ni en nada. Solían guardar el gallo para Nochebuena, la madre lo guisaba y aquello era un manjar. Por descontado que no se conocían los mariscos. Si acaso un besugo al horno, que entonces era un pescado normalito y no alcanzaba los precios astronómicos de ahora. También solía estar presente el bacalao, que entonces era más barato y no faltaba en las casas. El turrón nunca faltaba, duro y blando, los clásicos, pero no en las cantidades que compramos actualmente. Para postre había manzanas rebozadas, en discos, algo que no he vuelto a degustar pero queda en el recuerdo de aquellos sabores de la infancia. En casa de la abuela y, en otras muchas casas del pueblo, no faltaban las castañas cocidas.
Se cenaba con alegría, recordando siempre el motivo de aquella celebración. Había también un recuerdo para los familiares que ya nos habían dejado y, siempre, estaban presentes aquellas personas, menos afortunadas, que no disponían de un techo y algo que llevarse a la boca en días tan señalados.
Después de la cena se asistía a la Misa del Gallo. Un año, incluso, fuimos al pueblo de al lado porque ponían un Belén viviente y era una novedad que no nos podíamos perder.
Había un espíritu navideño que, desgraciadamente, se está perdiendo y todos estos festejos quedan reducidos al más bárbaro consumismo. Nada nos llena, no se es más feliz por tener más cosas, ni siquiera las disfrutamos. No sabemos del goce de un paseo por un sendero del bosque, en otoño, contemplar una puesta de sol, admirar las flores en primavera y disfrutar de su aroma. Todas estas cosas son fundamentales y no cuestan dinero.
viernes, 2 de diciembre de 2016
Cantares de Gesta
La Universidad Popular organiza, periódicamente, rutas literarias para dar a conocer los libros clásicos de nuestra literatura y, de paso, conocer también los entresijos de la ciudad, cómo debió ser en otras épocas. El pasado jueves la visita tenía como protagonistas los Cantares de Gesta.
Por Cantares de Gesta se entiende una serie de composiciones narrativas, en verso, de autor anónimo, que daban noticia de hechos históricos, más o menos novelados, y que difundían los juglares por los castillos o plazas públicas de los poblados durante la Edad Media. Eran composiciones en versos de arte mayor, asonantados, divididos en dos hemistiquios, mediante una cesura central. Eran recitados o cantados con acompañamiento de instrumentos musicales. Como eran muy largos se recitaban a lo largo de varios días. Solían tener de 2.000 a 20.000 versos, con una media de 4.000. De vez en cuando el juglar se dirigía al público para hacer como un resumen recordatorio y poner en situación a los que lo oían por primera vez. Al final, con unos versos, solicitaba que los oyentes contribuyeran con unas monedas o prendas (que luego vendían) para que el juglar pudiera vivir y desplazarse de un lugar a otro.
En todos los países que en ese tiempo tenían un peso específico en Europa, estuvieron muy en boga. Así en Francia los del ciclo Carolingio. En general eran muy novelescos y no se ajustaban al hecho histórico que intentaban narrar. Se conservan muchos ya que fueron copiados por los monjes en sus monasterios. Se iban haciendo distintas refundiciones al pasar de unos a otros intérpretes.
En Alemania está el ciclo de Los Nibelungos. En Inglaterra también tienen su importancia los de Los Caballeros de la Tabla Redonda y el ciclo de Los Condes.
Por lo que nos atañe a nosotros, nos ha quedado el Cantar de Mío Cid y poco más. A este poema le faltan algunas hojas que se han podido suplir gracias a las crónicas de los Veinte reyes.
En cuanto a la visita, hay dos cantares del ciclo carolingio que tienen su escenario en la ciudad: la Canción de Rolando y Rolando en Zaragoza.
Nos reunimos en las murallas romanas, al lado del Torreón de la Zuda, donde estaba situado el castillo que habitaban los gobernadores musulmanes de la Sarakusta medieval.
Hasta aquí vino Carlomagno con todo lo más granado de su ejército, para ayudar al emir. Pero cuando llegó a las murallas no se abrieron las puertas y el emperador tuvo que volverse nuevamente a Francia con sus soldados. Con él venía su sobrino Roldán, la flor y nata de la nobleza de los francos, que quedó en la retaguardia con un grupo de soldados. Al llegar a Roncesvalles, los vascones le tendieron una emboscada. El joven, al verse perdido, pidió ayuda al emperador haciendo sonar su olifante pero ya estaban lejos y no pudieron oírle. Allí Roldán quedó derrotado y muerto, tendido sobre una piedra. Sobre este hecho en España hay varios romances que obedecen más a la leyenda que al hecho histórico en sí.
Hay otro Cantar de Gesta "Roldán en Zaragoza" en el que este caballero sí entra en la ciudad y aquí aparece el amor galante en la narración. Cuenta el cantar que la esposa del emir se enamora de Roldán y le envía a su país un guante, como prenda de su amor. Al recibirlo, el caballero viene a Zaragoza, entrando por la Puerta del Ángel, próxima al zoco. Los musulmanes se enteran y quieren detenerlo.La mora le envía un emisario para que huya, con su manto que Roldán ciñe al cuello y, cuando quiere salir de Albaida, se encuentra las puertas cerradas por lo que echando mano a la espada de unos mandobles mata a los guardianes. Con otro golpe de espada derriba la puerta y así logra salir sano y salvo de la ciudad.
En el Ayuntamiento hay unas maquetas de la ciudad en distintas épocas. Allí pudimos apreciar cómo era Sarakusta medieval, con sus murallas, la mezquita mayor, el zoco y los barrios del arrabal, fuera de los muros.
La mezquita mayor, al ser conquistada la ciudad por Alfonso I, el Batallador, en 1118, pasó a ser la iglesia-catedral con la única variación de su orientación. Después se fueron acometiendo reformas, cuando las circunstancias eran propicias. La primera de estas modificaciones es el comienzo de los ábsides románicos, que pueden sólo verse al exterior ya que en el interior están tapados por el retablo siendo extremadamente difícil poder conseguir permiso para visitarlos y ver las hermosas esculturas remánicas que lo decoran.
El rey regaló al Obispo unos terrenos, al lado, para que construyera su casa. Hoy es la Casa de la Iglesia, vivienda del Arzobispo y un magnífico museo de Arte Religioso. En este museo visitamos lo que queda de la capilla primitiva y algunas salas en las que vimos el olifante de Gastón de Bearn, compañero del Batallador y primer señor de Zaragoza. Su cuerpo está enterrado en el Pilar, ya que era muy devoto de Santa María. En el museo vimos también capiteles románicos, historiados y algunas tallas románicas de la Virgen, esculturas sedentes en las que se representa a María como trono de Cristo. Estas imágenes eran muy veneradas en la Edad Media y, ante ellas se postraban los caballeros antes de emprender una batalla. Eran muy importantes las reliquias de Cristo y de los santos y los relicarios. Los caballeros solían llevarlas en el pomo de sus espadas. La búsqueda del Santo Grial ha sido tema de muchas obras literarias y musicales. Hoy sabemos que se encuentra en la Catedral de Valencia. Esta reliquia, parece ser que la envió San Lorenzo desde Roma para que se custodiase en Aragón. Así estuvo depositada en La Seo, en San Juan de la Peña, yendo a parar después al lugar actual. Junto con estas devociones, las supersticiones también estaban muy extendidas.
Hicimos, también, una visita al Archivo de Zaragoza, situado en un palacio renacentista del Casco Viejo. Allí pudimos contemplar, en vitrinas, algunos documentos antiguos. Lo más valioso se encuentra en el sótano, debidamente protegido, con temperatura y humedad controladas, para evitar su deterioro. Estos fondos sólo son accesibles a los investigadores, con permisos especiales.
Del Cantar de Mío Cid recordamos su figura y el hecho histórico de que fue mercedario del rey moro de Zaragoza, circunstancia que en el Cantar no se menciona. Sí están presentes otros lugares de Zaragoza como Ateca, Terrer, Calatayud y, sobre todo, de Teruel, Albarracín y sus entornos.
El Cantar de Mío Cid está dividido en tres partes o cantos: El destierro del Cid, Bodas de las hijas del Cid y La afrenta de Corpes.
Según Menéndez Pidal hay dos autores, uno natural de San Esteban de Gormaz, más histórico, y otro natural de Medinaceli, más dado a lo novelesco. Para hacer esta afirmación se basa en el conocimiento minucioso de sus entornos, lugares por donde discurriría su vida y por el diferente estilo que se observa en los distintos pasajes. Se nota que ninguno conocía la zona de Valencia, por las imprecisiones geográficas y menos descripciones de lugares. Sabemos que fue escrito hacia 1140, unos 50 años después de la muerte del héroe, acaecida en 1099.
En el primer canto se nos describe el destierro del Cid. La causa las envidias de algunos cortesanos el conde García Ordóñez, a quien venció e hizo prisionero en Granada. El Cid fue acusado falsamente de quedarse con parte de los tributos que los reyes de al- Ándalus debían pagar al rey castellano Alfonso VI y que éste le había encargado cobrar. El Cid sale de Burgos con sus leales vasallos y encuentra puertas y ventanas cerradas porque el rey había decretado que aquel que ayudase a Rodrigo Díaz de Vivar recibiría un terrible castigo, siéndole confiscadas sus propiedades e incluso se le arrancarían los ojos de la cara. Deja a Doña Jimena y a sus hijas depositadas en el monasterio de San Pedro de Cardeña, encomendando al abad que fueran tratadas como merecen las damas. En realidad era una retención y no podían salir libremente del monasterio.
En el segundo canto se narra la conquista de Valencia. El Campeador manda a un emisario con presentes para el rey castellano y pide que su esposa e hijas vayan a vivir con él a Valencia. El rey le concede su permiso. Los infantes de Carrión, jóvenes de alta alcurnia, pero sin dinero. ambicionan las riquezas que El Cid va consiguiendo con sus conquistas y piden al rey que les case con sus hijas.. El rey, con la autorización del padre les concede la mano de Doña Elvira y Doña Sol. Se celebran las bodas en Valencia, con grandes festejos y torneos. Los infantes pronto dan muestras de su cobardía en el pasaje del león y en la lucha contra el rey Bucar. Los vasallos del Cid, que han presenciado estos actos, empiezan a conocerlos mejor y a burlarse, hiriendo el orgullo y la vanidad de los Infantes que buscan la forma de vengarse.
En el canto tercero esta venganza se lleva a cabo en aquello más querido del Cid: sus hijas. Piden permiso al Campeador para llevarse a sus esposas a conocer sus tierras de Carrión, siéndoles concedido. El Cid, que no se fía mucho de sus yernos, que ha accedido al casamiento como sumisión al rey, envía a su sobrino Félez Muñoz en la comitiva para que cuide de ellas. Al llegar al robledo de Corpes los Infantes mandan delante a todos los acompañantes, quedándose solos con sus esposas. Allí les despojan de sus vestidos y las azotan hasta dejarlas desmayadas, sin amparo, expuestas a las bestias y a las aves que las despedazarían. Abandonadas así sólo les esperaba una muerte atroz. Pero su primo, que no se fiaba de las intenciones de los crueles esposos, vuelve y encuentra a las pobres mujeres, llevándolas a Gormaz, en donde son atendidas hasta que se curan las heridas. De vuelta a Valencia El Cid pide justicia al rey para vengar esa afrenta. El rey convoca Cortes en Toledo y allí tienen que acudir todos sus vasallos. El Cid pide le sean entregadas Las espadas Colada Y Tizona, que el rey les había regalado así como los dineros de las dotes entregados. No conforme con todo esto solicita sean dirimidas en duelo, como era costumbre, las afrentas. Para ello se eligen tres caballeros de ambos bandos.Pero Bermúdez vence a Don Fernando de Carrión, Martín Antolínez vence a Diego y Muño Gustioz a Asur González. Así quedaron vengadas. En esas mismas Cortes llegaron emisarios de Navarra y de Aragón solicitando la mano de las hijas para sus Infantes. De esta forma el linaje del Cid entronca con las casas reales de los reinos hispánicos.
Esta visita me ha supuesto un conocimiento más profundo de la literatura medieval, de sus héroes en los que se valoraban tanto las virtudes caballerescas como el valor, la fidelidad, la religión, la prudencia, los sentimientos humanos, la generosidad, el amor cortesano, el sacrificio, la austeridad, etc. Por mi parte he leído el Poema de Mío Cid, del que conocía distintos pasajes, pero no la obra completa.
El libro presenta, además un prólogo que me ha sido muy útil porque me ha ayudado a esclarecer muchas cuestiones relacionadas con el mismo. Es una traducción de Luis Guarner, que contiene muchos catalanismos que me resultan extraños en el idioma castellano, yo entiendo que son incorrecciones. Por lo demás ninguna crítica negativa. Está en forma de romance que facilita mucho la lectura. Al final del libro hay una parte explicativa, muy útil porque nos documenta de los lugares que se nombran , los personajes, palabras, costumbres, etc que podemos consultar y nos van aclarando muchas cuestiones.
Por Cantares de Gesta se entiende una serie de composiciones narrativas, en verso, de autor anónimo, que daban noticia de hechos históricos, más o menos novelados, y que difundían los juglares por los castillos o plazas públicas de los poblados durante la Edad Media. Eran composiciones en versos de arte mayor, asonantados, divididos en dos hemistiquios, mediante una cesura central. Eran recitados o cantados con acompañamiento de instrumentos musicales. Como eran muy largos se recitaban a lo largo de varios días. Solían tener de 2.000 a 20.000 versos, con una media de 4.000. De vez en cuando el juglar se dirigía al público para hacer como un resumen recordatorio y poner en situación a los que lo oían por primera vez. Al final, con unos versos, solicitaba que los oyentes contribuyeran con unas monedas o prendas (que luego vendían) para que el juglar pudiera vivir y desplazarse de un lugar a otro.
En todos los países que en ese tiempo tenían un peso específico en Europa, estuvieron muy en boga. Así en Francia los del ciclo Carolingio. En general eran muy novelescos y no se ajustaban al hecho histórico que intentaban narrar. Se conservan muchos ya que fueron copiados por los monjes en sus monasterios. Se iban haciendo distintas refundiciones al pasar de unos a otros intérpretes.
En Alemania está el ciclo de Los Nibelungos. En Inglaterra también tienen su importancia los de Los Caballeros de la Tabla Redonda y el ciclo de Los Condes.
Por lo que nos atañe a nosotros, nos ha quedado el Cantar de Mío Cid y poco más. A este poema le faltan algunas hojas que se han podido suplir gracias a las crónicas de los Veinte reyes.
En cuanto a la visita, hay dos cantares del ciclo carolingio que tienen su escenario en la ciudad: la Canción de Rolando y Rolando en Zaragoza.
Nos reunimos en las murallas romanas, al lado del Torreón de la Zuda, donde estaba situado el castillo que habitaban los gobernadores musulmanes de la Sarakusta medieval.
Hasta aquí vino Carlomagno con todo lo más granado de su ejército, para ayudar al emir. Pero cuando llegó a las murallas no se abrieron las puertas y el emperador tuvo que volverse nuevamente a Francia con sus soldados. Con él venía su sobrino Roldán, la flor y nata de la nobleza de los francos, que quedó en la retaguardia con un grupo de soldados. Al llegar a Roncesvalles, los vascones le tendieron una emboscada. El joven, al verse perdido, pidió ayuda al emperador haciendo sonar su olifante pero ya estaban lejos y no pudieron oírle. Allí Roldán quedó derrotado y muerto, tendido sobre una piedra. Sobre este hecho en España hay varios romances que obedecen más a la leyenda que al hecho histórico en sí.
Hay otro Cantar de Gesta "Roldán en Zaragoza" en el que este caballero sí entra en la ciudad y aquí aparece el amor galante en la narración. Cuenta el cantar que la esposa del emir se enamora de Roldán y le envía a su país un guante, como prenda de su amor. Al recibirlo, el caballero viene a Zaragoza, entrando por la Puerta del Ángel, próxima al zoco. Los musulmanes se enteran y quieren detenerlo.La mora le envía un emisario para que huya, con su manto que Roldán ciñe al cuello y, cuando quiere salir de Albaida, se encuentra las puertas cerradas por lo que echando mano a la espada de unos mandobles mata a los guardianes. Con otro golpe de espada derriba la puerta y así logra salir sano y salvo de la ciudad.
En el Ayuntamiento hay unas maquetas de la ciudad en distintas épocas. Allí pudimos apreciar cómo era Sarakusta medieval, con sus murallas, la mezquita mayor, el zoco y los barrios del arrabal, fuera de los muros.
La mezquita mayor, al ser conquistada la ciudad por Alfonso I, el Batallador, en 1118, pasó a ser la iglesia-catedral con la única variación de su orientación. Después se fueron acometiendo reformas, cuando las circunstancias eran propicias. La primera de estas modificaciones es el comienzo de los ábsides románicos, que pueden sólo verse al exterior ya que en el interior están tapados por el retablo siendo extremadamente difícil poder conseguir permiso para visitarlos y ver las hermosas esculturas remánicas que lo decoran.
El rey regaló al Obispo unos terrenos, al lado, para que construyera su casa. Hoy es la Casa de la Iglesia, vivienda del Arzobispo y un magnífico museo de Arte Religioso. En este museo visitamos lo que queda de la capilla primitiva y algunas salas en las que vimos el olifante de Gastón de Bearn, compañero del Batallador y primer señor de Zaragoza. Su cuerpo está enterrado en el Pilar, ya que era muy devoto de Santa María. En el museo vimos también capiteles románicos, historiados y algunas tallas románicas de la Virgen, esculturas sedentes en las que se representa a María como trono de Cristo. Estas imágenes eran muy veneradas en la Edad Media y, ante ellas se postraban los caballeros antes de emprender una batalla. Eran muy importantes las reliquias de Cristo y de los santos y los relicarios. Los caballeros solían llevarlas en el pomo de sus espadas. La búsqueda del Santo Grial ha sido tema de muchas obras literarias y musicales. Hoy sabemos que se encuentra en la Catedral de Valencia. Esta reliquia, parece ser que la envió San Lorenzo desde Roma para que se custodiase en Aragón. Así estuvo depositada en La Seo, en San Juan de la Peña, yendo a parar después al lugar actual. Junto con estas devociones, las supersticiones también estaban muy extendidas.
Hicimos, también, una visita al Archivo de Zaragoza, situado en un palacio renacentista del Casco Viejo. Allí pudimos contemplar, en vitrinas, algunos documentos antiguos. Lo más valioso se encuentra en el sótano, debidamente protegido, con temperatura y humedad controladas, para evitar su deterioro. Estos fondos sólo son accesibles a los investigadores, con permisos especiales.
Del Cantar de Mío Cid recordamos su figura y el hecho histórico de que fue mercedario del rey moro de Zaragoza, circunstancia que en el Cantar no se menciona. Sí están presentes otros lugares de Zaragoza como Ateca, Terrer, Calatayud y, sobre todo, de Teruel, Albarracín y sus entornos.
El Cantar de Mío Cid está dividido en tres partes o cantos: El destierro del Cid, Bodas de las hijas del Cid y La afrenta de Corpes.
Según Menéndez Pidal hay dos autores, uno natural de San Esteban de Gormaz, más histórico, y otro natural de Medinaceli, más dado a lo novelesco. Para hacer esta afirmación se basa en el conocimiento minucioso de sus entornos, lugares por donde discurriría su vida y por el diferente estilo que se observa en los distintos pasajes. Se nota que ninguno conocía la zona de Valencia, por las imprecisiones geográficas y menos descripciones de lugares. Sabemos que fue escrito hacia 1140, unos 50 años después de la muerte del héroe, acaecida en 1099.
En el primer canto se nos describe el destierro del Cid. La causa las envidias de algunos cortesanos el conde García Ordóñez, a quien venció e hizo prisionero en Granada. El Cid fue acusado falsamente de quedarse con parte de los tributos que los reyes de al- Ándalus debían pagar al rey castellano Alfonso VI y que éste le había encargado cobrar. El Cid sale de Burgos con sus leales vasallos y encuentra puertas y ventanas cerradas porque el rey había decretado que aquel que ayudase a Rodrigo Díaz de Vivar recibiría un terrible castigo, siéndole confiscadas sus propiedades e incluso se le arrancarían los ojos de la cara. Deja a Doña Jimena y a sus hijas depositadas en el monasterio de San Pedro de Cardeña, encomendando al abad que fueran tratadas como merecen las damas. En realidad era una retención y no podían salir libremente del monasterio.
En el segundo canto se narra la conquista de Valencia. El Campeador manda a un emisario con presentes para el rey castellano y pide que su esposa e hijas vayan a vivir con él a Valencia. El rey le concede su permiso. Los infantes de Carrión, jóvenes de alta alcurnia, pero sin dinero. ambicionan las riquezas que El Cid va consiguiendo con sus conquistas y piden al rey que les case con sus hijas.. El rey, con la autorización del padre les concede la mano de Doña Elvira y Doña Sol. Se celebran las bodas en Valencia, con grandes festejos y torneos. Los infantes pronto dan muestras de su cobardía en el pasaje del león y en la lucha contra el rey Bucar. Los vasallos del Cid, que han presenciado estos actos, empiezan a conocerlos mejor y a burlarse, hiriendo el orgullo y la vanidad de los Infantes que buscan la forma de vengarse.
En el canto tercero esta venganza se lleva a cabo en aquello más querido del Cid: sus hijas. Piden permiso al Campeador para llevarse a sus esposas a conocer sus tierras de Carrión, siéndoles concedido. El Cid, que no se fía mucho de sus yernos, que ha accedido al casamiento como sumisión al rey, envía a su sobrino Félez Muñoz en la comitiva para que cuide de ellas. Al llegar al robledo de Corpes los Infantes mandan delante a todos los acompañantes, quedándose solos con sus esposas. Allí les despojan de sus vestidos y las azotan hasta dejarlas desmayadas, sin amparo, expuestas a las bestias y a las aves que las despedazarían. Abandonadas así sólo les esperaba una muerte atroz. Pero su primo, que no se fiaba de las intenciones de los crueles esposos, vuelve y encuentra a las pobres mujeres, llevándolas a Gormaz, en donde son atendidas hasta que se curan las heridas. De vuelta a Valencia El Cid pide justicia al rey para vengar esa afrenta. El rey convoca Cortes en Toledo y allí tienen que acudir todos sus vasallos. El Cid pide le sean entregadas Las espadas Colada Y Tizona, que el rey les había regalado así como los dineros de las dotes entregados. No conforme con todo esto solicita sean dirimidas en duelo, como era costumbre, las afrentas. Para ello se eligen tres caballeros de ambos bandos.Pero Bermúdez vence a Don Fernando de Carrión, Martín Antolínez vence a Diego y Muño Gustioz a Asur González. Así quedaron vengadas. En esas mismas Cortes llegaron emisarios de Navarra y de Aragón solicitando la mano de las hijas para sus Infantes. De esta forma el linaje del Cid entronca con las casas reales de los reinos hispánicos.
Esta visita me ha supuesto un conocimiento más profundo de la literatura medieval, de sus héroes en los que se valoraban tanto las virtudes caballerescas como el valor, la fidelidad, la religión, la prudencia, los sentimientos humanos, la generosidad, el amor cortesano, el sacrificio, la austeridad, etc. Por mi parte he leído el Poema de Mío Cid, del que conocía distintos pasajes, pero no la obra completa.
El libro presenta, además un prólogo que me ha sido muy útil porque me ha ayudado a esclarecer muchas cuestiones relacionadas con el mismo. Es una traducción de Luis Guarner, que contiene muchos catalanismos que me resultan extraños en el idioma castellano, yo entiendo que son incorrecciones. Por lo demás ninguna crítica negativa. Está en forma de romance que facilita mucho la lectura. Al final del libro hay una parte explicativa, muy útil porque nos documenta de los lugares que se nombran , los personajes, palabras, costumbres, etc que podemos consultar y nos van aclarando muchas cuestiones.
lunes, 10 de octubre de 2016
Verano cultural 2016 en Alba de Tormes
Como en años anteriores, el Ayuntamiento organiza una serie de actos culturales que tienen lugar los fines de semana y que convocan a numerosas personas, deseosas de pasar unos ratos agradables, disfrutando de los mismos.
Este último verano se han desarrollado en el incomparable marco de la Basílica Teresiana. Hace algo más de 100 años, el entusiasmo de los albenses, llevados del fervor teresiano, inició la construcción de un templo neogótico para lo cual se realizaron planos y maquetas. Se empezaron las obras pero llegó un momento en que se acabó el dinero y hubo que pararlas. Total, que ha quedado el edificio, de tres naves, a la altura de las naves laterales, que están cubiertas, no sé si se cubrieron entonces u obedece a obras posteriores. Las capillas laterales se han destinado a las Fundaciones. Están tabicadas y tienen una puerta de acceso. La nave central permanece sin cubrir y las torres han quedado a su altura, sirviendo para albergar los nidos de las cigüeñas tan abundantes en el entorno. La nave central se ha cubierto con una malla metálica para evitar que entren las palomas y ensucien el interior con sus excrementos. El ábside quedó también incompleto, cubriéndose recientemente con ladrillo rojo, obra, a todas luces, desafortunada, ya que rompe con la armonía de todo el resto que está construido con piedra dorada de Villamayor. Este recinto albergó el año pasado la exposición Las Edades del Hombre, con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa.
La nave central se ha dedicado este verano como foro para las actividades culturales. Se colocó un gran escenario y sillas para que los asistentes pudiéramos disfrutar, al aire libre, de todos los eventos programados para las noches de los sábados, domingos y algún que otro viernes.
Así, el sábado 2 de julio, pudimos escuchar a la Banda Municipal, fundada en 1992. Hay una tradición musical en la Villa y, ya desde pequeños, se ve a los niños cargados con su instrumento, dirigirse a los locales de la Escuela de Música, a la salida del colegio. Así, cuando son mayores, algunos siguen estudios superiores en el Conservatorio y, los más, aunque con otros trabajos, nos deleitan, de cuando en cuando, con sus actuaciones. Es una banda excelente que ha cosechado numerosos triunfos en cuantos certámenes y concursos ha concurrido. Ese día no fue menos y nos deleitaron con interpretaciones de marchas, himnos y otras piezas variadas de su repertorio, todas del agrado del público.
Al día siguiente se completó el aforo pues se representó el musical "Para vos nací", que pone en escena la biografía de Teresa de Jesús, una visión entre el siglo XVI y la época actual. Ya se había representado en otra ocasión pero había quedado mucho público sin poder verla y se repitió este año. Trabajan muchos actores , niños y adultos. En la música hay ritmos diversos, desde la polifonía hasta el pop-rock sinfónico. Buenas voces y buena actuación Gustó mucho y la asistencia salió encantada.
El sábado siguiente, 9 de julio, el grupo folk "La fanega", nos ofreció "Poéticos encantados". Es un grupo compuesto por cinco componentes. Se formó en Valladolid, allá por los años de la Transición, disolviéndose después el conjunto y volviéndose a agrupar en 2004. Su repertorio está basado en el folklore castellano. También han puesto música a poemas de distintos autores y a algunos propios. Resultó una velada muy atractiva, recordando viejas músicas, que hemos cantado de niños o escuchado a nuestros abuelos.
El domingo se destinó a los niños con la proyección de la película de animación "Los Minios". Acompañados de los padres o abuelos, disfrutaron todos del cine.
El viernes siguiente también se dedicó a los niños con un Festival de magia, ilusión y fantasía para divertir a los más pequeños.
El sábado 16, actuaron la coral inglesa Grosse ile Chorale, y la Coral Albense. El concierto tuvo lugar en la iglesia-museo de San Juan. La coral inglesa, en gira por España, nos deleitó con su música y sus voces fantásticas. Incluso aprendieron algunas canciones del folklore español para ofrecérnoslas, en un alarde por agradar al público.
De la coral de Alba qué puedo decir, todos la conocemos por haberla oído en otras muchas actuaciones. Hace falta aumentar el numero de sus componentes, resulta un poco pobre de voces.
El domingo siguiente, presenciamos "Una velada en la ópera". Pudimos escuchar las más famosa arias en la voz de la soprano Soraya Pérez, con introducción de la actriz Nuria García. Se interpretó La Traviata, La Dama del Lago, Oh mío babbino caro, Rusalka, Carmen, La Reina de las Nieves y Lascia chïo piampa. Los amantes de la música operística disfrutamos, no así el resto de los asistentes para los que tuvo una fría acogida, manifestando que eso no iba con ellos. Hay opiniones para todos los gustos y todas son respetables.
El sábado 23 de julio, el evento fue extraordinario. Actuó la Joven Orquesta y el Joven Coro "Northamptonshire & perfomings arts trustss". Está compuesto por 109 componentes, entre 14 y 19 años, estudiantes seleccionados de distintos grupos musicales. Este año realiza una gira por España, actuando en distintos lugares de nuestra geografía. Interpretaron obras de numerosos compositores, entre ellos Manuel de Falla, Beethoven o Shostakovich. Resultó muy interesante y fueron muy aplaudidos, tanto el coro como los músicos.
Al día siguiente actuó el Grupo de Sevillanas de Alba de Tormes. Son un grupo no profesional con afición por el baile andaluz. Al ser los componentes conocidos del público asistente fueron muy aplaudidos además de merecer este reconocimiento por su bien hacer.
El 26 de julio el Taller Municipal de Teatro, interpretó "Microteatros, historias para disfrutar". Este pasado invierno se reunieron 20 personas en este taller, no con el fin de aprenderse un papel y representarlo en un escenario, si no para aprender a relacionarse a través de juegos, lenguaje corporal, técnicas creativas, para divertirse y comunicarse, quitarse el miedo y la timidez al presentarse y hablar en público, etc.En este tiempo han preparado el espectáculo que ofrecieron al público.
El viernes hubo otra actuación, esta vez en solitario, de la Coral Albense, en la iglesia de San Juan.Ofrecieron piezas de su repertorio que va desde la música del Renacimiento hasta la contemporánea.
El sábado, 30 de julio, Che Bandoneón, hizo las delicias del numeroso público interpretando música argentina de tangos que van desde los clásicos, como La Comparsita, hasta temas modernos. Una pareja de baile interpretó algunos números que fueron rabiosamente aplaudidos. Actuaron Fabián con el bandoneón, Rocío Terán, al piano y Ernesto Lapeña con el contrabajo. Resultó una velada muy interesante y animada. Los asistentes quedaron muy satisfechos con la actuación.
El domingo tocó el turno a un grupo de Mariachis. También fue muy celebrada la música mejicana aquí en tierras de Castilla .El grupo, formado por cuatro componentes fue muy amable ofreciéndose a interpretar todas las rancheras solicitadas por el público. Sonaron muchos aplausos y, al encenderse las luces, seguían pidiendo más.
El 13 de agosto, la Compañía de Danza "Carmelo Segura", ofreció una sesión de ballet moderno. El público valoró la agilidad y extraordinaria flexibilidad del bailarín aunque muchos no llegaran a entender muy bien lo que el artista quería expresar con el baile.
El domingo el Cabaret Musical presentó el espectáculo "En clave de Marta". La actriz salmantina Raquel Pérez interpretó su papel, una serie de situaciones de la vida que han hecho que la protagonista pierda el control y fluctúe entre la realidad y la fantasía, algo que sólo descubrimos al final de la obra. Todo ello apoyado por la música que sigue los momentos cumbres del argumento. Excelente interpretación de la joven actriz que fue muy ovacionada.
El 15 de agosto, fiesta de la Asunción, no iba a quedar sin espectáculo y le tocó el turno a los cuplés. "Livianas Provincianas", dos actrices, divirtieron a los asistentes con su actuación como cantantes e interpretando. Los espectadores rieron a rabiar con el humor de las Livianas.
El domingo 21 de agosto terminaron las actuaciones de los Veranos Culturales pues seguidamente empezarían las fiestas de la Transverberación y eso forma parte de otra programación.
El último día le tocó el turno al grupo de cámara "Vivace"...Está formado por cuatro músicos profesionales. Nació en 2007 y actúa en distintos eventos tales como banquetes de boda, inauguración de exposiciones, comidas de empresa, etc. Interpretan música clásica y otras piezas de bandas sonoras, todas muy conocidas. En Alba hicieron una buena interpretación y fueron merecidamente aplaudidos.
Ha sido una programación muy digna, dados los tiempos de los recortes en los presupuestos de todas las instituciones. El dinero escasea en todas partes. Este año los asistentes han contrbuido económicamente con un euro, más bien de forma simbólica. No han sido los espectáculos del verano anterior pero, en conjunto, ha habido variedad y ha estado bien.
Este último verano se han desarrollado en el incomparable marco de la Basílica Teresiana. Hace algo más de 100 años, el entusiasmo de los albenses, llevados del fervor teresiano, inició la construcción de un templo neogótico para lo cual se realizaron planos y maquetas. Se empezaron las obras pero llegó un momento en que se acabó el dinero y hubo que pararlas. Total, que ha quedado el edificio, de tres naves, a la altura de las naves laterales, que están cubiertas, no sé si se cubrieron entonces u obedece a obras posteriores. Las capillas laterales se han destinado a las Fundaciones. Están tabicadas y tienen una puerta de acceso. La nave central permanece sin cubrir y las torres han quedado a su altura, sirviendo para albergar los nidos de las cigüeñas tan abundantes en el entorno. La nave central se ha cubierto con una malla metálica para evitar que entren las palomas y ensucien el interior con sus excrementos. El ábside quedó también incompleto, cubriéndose recientemente con ladrillo rojo, obra, a todas luces, desafortunada, ya que rompe con la armonía de todo el resto que está construido con piedra dorada de Villamayor. Este recinto albergó el año pasado la exposición Las Edades del Hombre, con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa.
La nave central se ha dedicado este verano como foro para las actividades culturales. Se colocó un gran escenario y sillas para que los asistentes pudiéramos disfrutar, al aire libre, de todos los eventos programados para las noches de los sábados, domingos y algún que otro viernes.
Así, el sábado 2 de julio, pudimos escuchar a la Banda Municipal, fundada en 1992. Hay una tradición musical en la Villa y, ya desde pequeños, se ve a los niños cargados con su instrumento, dirigirse a los locales de la Escuela de Música, a la salida del colegio. Así, cuando son mayores, algunos siguen estudios superiores en el Conservatorio y, los más, aunque con otros trabajos, nos deleitan, de cuando en cuando, con sus actuaciones. Es una banda excelente que ha cosechado numerosos triunfos en cuantos certámenes y concursos ha concurrido. Ese día no fue menos y nos deleitaron con interpretaciones de marchas, himnos y otras piezas variadas de su repertorio, todas del agrado del público.
Al día siguiente se completó el aforo pues se representó el musical "Para vos nací", que pone en escena la biografía de Teresa de Jesús, una visión entre el siglo XVI y la época actual. Ya se había representado en otra ocasión pero había quedado mucho público sin poder verla y se repitió este año. Trabajan muchos actores , niños y adultos. En la música hay ritmos diversos, desde la polifonía hasta el pop-rock sinfónico. Buenas voces y buena actuación Gustó mucho y la asistencia salió encantada.
El sábado siguiente, 9 de julio, el grupo folk "La fanega", nos ofreció "Poéticos encantados". Es un grupo compuesto por cinco componentes. Se formó en Valladolid, allá por los años de la Transición, disolviéndose después el conjunto y volviéndose a agrupar en 2004. Su repertorio está basado en el folklore castellano. También han puesto música a poemas de distintos autores y a algunos propios. Resultó una velada muy atractiva, recordando viejas músicas, que hemos cantado de niños o escuchado a nuestros abuelos.
El domingo se destinó a los niños con la proyección de la película de animación "Los Minios". Acompañados de los padres o abuelos, disfrutaron todos del cine.
El viernes siguiente también se dedicó a los niños con un Festival de magia, ilusión y fantasía para divertir a los más pequeños.
El sábado 16, actuaron la coral inglesa Grosse ile Chorale, y la Coral Albense. El concierto tuvo lugar en la iglesia-museo de San Juan. La coral inglesa, en gira por España, nos deleitó con su música y sus voces fantásticas. Incluso aprendieron algunas canciones del folklore español para ofrecérnoslas, en un alarde por agradar al público.
De la coral de Alba qué puedo decir, todos la conocemos por haberla oído en otras muchas actuaciones. Hace falta aumentar el numero de sus componentes, resulta un poco pobre de voces.
El domingo siguiente, presenciamos "Una velada en la ópera". Pudimos escuchar las más famosa arias en la voz de la soprano Soraya Pérez, con introducción de la actriz Nuria García. Se interpretó La Traviata, La Dama del Lago, Oh mío babbino caro, Rusalka, Carmen, La Reina de las Nieves y Lascia chïo piampa. Los amantes de la música operística disfrutamos, no así el resto de los asistentes para los que tuvo una fría acogida, manifestando que eso no iba con ellos. Hay opiniones para todos los gustos y todas son respetables.
El sábado 23 de julio, el evento fue extraordinario. Actuó la Joven Orquesta y el Joven Coro "Northamptonshire & perfomings arts trustss". Está compuesto por 109 componentes, entre 14 y 19 años, estudiantes seleccionados de distintos grupos musicales. Este año realiza una gira por España, actuando en distintos lugares de nuestra geografía. Interpretaron obras de numerosos compositores, entre ellos Manuel de Falla, Beethoven o Shostakovich. Resultó muy interesante y fueron muy aplaudidos, tanto el coro como los músicos.
Al día siguiente actuó el Grupo de Sevillanas de Alba de Tormes. Son un grupo no profesional con afición por el baile andaluz. Al ser los componentes conocidos del público asistente fueron muy aplaudidos además de merecer este reconocimiento por su bien hacer.
El 26 de julio el Taller Municipal de Teatro, interpretó "Microteatros, historias para disfrutar". Este pasado invierno se reunieron 20 personas en este taller, no con el fin de aprenderse un papel y representarlo en un escenario, si no para aprender a relacionarse a través de juegos, lenguaje corporal, técnicas creativas, para divertirse y comunicarse, quitarse el miedo y la timidez al presentarse y hablar en público, etc.En este tiempo han preparado el espectáculo que ofrecieron al público.
El viernes hubo otra actuación, esta vez en solitario, de la Coral Albense, en la iglesia de San Juan.Ofrecieron piezas de su repertorio que va desde la música del Renacimiento hasta la contemporánea.
El sábado, 30 de julio, Che Bandoneón, hizo las delicias del numeroso público interpretando música argentina de tangos que van desde los clásicos, como La Comparsita, hasta temas modernos. Una pareja de baile interpretó algunos números que fueron rabiosamente aplaudidos. Actuaron Fabián con el bandoneón, Rocío Terán, al piano y Ernesto Lapeña con el contrabajo. Resultó una velada muy interesante y animada. Los asistentes quedaron muy satisfechos con la actuación.
El domingo tocó el turno a un grupo de Mariachis. También fue muy celebrada la música mejicana aquí en tierras de Castilla .El grupo, formado por cuatro componentes fue muy amable ofreciéndose a interpretar todas las rancheras solicitadas por el público. Sonaron muchos aplausos y, al encenderse las luces, seguían pidiendo más.
El 13 de agosto, la Compañía de Danza "Carmelo Segura", ofreció una sesión de ballet moderno. El público valoró la agilidad y extraordinaria flexibilidad del bailarín aunque muchos no llegaran a entender muy bien lo que el artista quería expresar con el baile.
El domingo el Cabaret Musical presentó el espectáculo "En clave de Marta". La actriz salmantina Raquel Pérez interpretó su papel, una serie de situaciones de la vida que han hecho que la protagonista pierda el control y fluctúe entre la realidad y la fantasía, algo que sólo descubrimos al final de la obra. Todo ello apoyado por la música que sigue los momentos cumbres del argumento. Excelente interpretación de la joven actriz que fue muy ovacionada.
El 15 de agosto, fiesta de la Asunción, no iba a quedar sin espectáculo y le tocó el turno a los cuplés. "Livianas Provincianas", dos actrices, divirtieron a los asistentes con su actuación como cantantes e interpretando. Los espectadores rieron a rabiar con el humor de las Livianas.
El domingo 21 de agosto terminaron las actuaciones de los Veranos Culturales pues seguidamente empezarían las fiestas de la Transverberación y eso forma parte de otra programación.
El último día le tocó el turno al grupo de cámara "Vivace"...Está formado por cuatro músicos profesionales. Nació en 2007 y actúa en distintos eventos tales como banquetes de boda, inauguración de exposiciones, comidas de empresa, etc. Interpretan música clásica y otras piezas de bandas sonoras, todas muy conocidas. En Alba hicieron una buena interpretación y fueron merecidamente aplaudidos.
Ha sido una programación muy digna, dados los tiempos de los recortes en los presupuestos de todas las instituciones. El dinero escasea en todas partes. Este año los asistentes han contrbuido económicamente con un euro, más bien de forma simbólica. No han sido los espectáculos del verano anterior pero, en conjunto, ha habido variedad y ha estado bien.
martes, 4 de octubre de 2016
La Eneida
El verano es una buena época para leer aquellos libros que tenemos la impresión de que su lectura va a resultarnos difícil. El año pasado lo dediqué a La Divina Comedia, de Dante y La Ilíada, de Homero.
No hace mucho, en el Club de Lectura de la Universidad de la Experiencia, leímos El Silbido del Arquero, de la autora Irene Vallejo Moreu. Decir que la escritora es una persona encantadora, es poco. En el Encuentro con el autor, que tenemos siempre después de haber leído el libro, quedamos todos encantados con ella, su sencillez, su proximidad nos cautivó.
El Silbido del Arquero está basado en un pasaje de la Eneida, de Virgilio, concretamente, la estancia de Eneas en la joven Cartago y el enamoramiento de la reina Elisa-Dido del guerrero troyano. Al proseguir los extranjeros su viaje hacia Italia, donde les esperaba su destino, la reina enamorada no puede resistir su pérdida y se suicida. Según las leyendas éste es el origen de la terrible enemistad entre romanos y cartagineses que no terminará hasta la destrucción de Cartago.
Pues la lectura de libro tan poético hizo que me sintiera obligada a leer completo el libro de Virgilio. y a esta tarea he dedicado buena parte del tiempo de las vacaciones de este pasado verano.
Publio Virgilio Marón nace en Andes, cerca de Mantua, en el año 70 a. C. Inicia su educación en Cremona, la continúa en la actual Milán, completándola en Roma. Iba para abogado pero una desafortunada actuación en los tribunales hizo que el joven abandonara la profesión, retirándose a la granja de su padre y comenzando a escribir.
En el año 41 su padre fue desposeído de su propiedad para entregársela a los veteranos de guerra. Virgilio se dirigió a Roma para protestar. Allí conoció a Octavio, futuro emperador y a Mecenas que fue su mejor amigo y su protector. Pasa cuatro años en Nápoles. Durante su estancia escribe las Geórgicas, a instancias de Mecenas con el propósito de ayudar políticamente a Octavio y promover el gusto por la naturaleza y la vida en el campo. En las Églogas proclama la llegada de una edad de Oro, anunciada con el nacimiento de un niño divino. Es como una profecía del Nacimiento de Jesucristo. Pero su obra más importante, sin duda, es la Eneida, encargada por Octavio con el fin de justificar el origen divino de su familia. Horacio era ya mayor y estaba enfermo. Decide ir a Atenas para documentarse mejor Octavio le apremia para que regrese a Roma. Recoge el manuscrito, aún sin terminar y se embarca rumbo a Roma. Muere antes de llegar, en la actual Brindis, el año 19 a. C. Había dedicado sus últimos 11 años en su obra.
La Eneida consta de 12 libros. Está dividida en dos partes. Los seis primeros libros narran la huída de Troya, viaje a través del Mediterráneo, naufragio y llegada a Cartago donde la reina Dido se enamora de Eneas.. En la segunda parte se cuenta la conquista de Hesperia, las guerras con Turno, de los Rútulos, para afianzarse en el país de los ítalos. Lavinia, hija del rey Latino, estaba prometida a Turno pero Eneas, después de sangrientas luchas, logra vencerlo y casarse con la princesa dando lugar a una nueva dinastía.
Está basada en la epopeya de Homero, siguiendo en la primera parte los acontecimientos de la Odisea y, en la segunda los de la Ilíada. Esta obra nos narra episodios que, como el caballo de Troya pasan como de puntillas en la obra de Homero, así como la destrucción de la ciudad por los aqueos, con el consiguiente incendio. Viene a complementar la obra del poeta ciego.
Es una obra coral en la que intervienen multitud de personajes tanto hombres como dioses.
- Eneas, el protagonista, es hijo de la diosa Venus y del mortal Anquises.
-Creusa esla esposa troyana de Eneas. Muere en su ciudad.
-Ascanio, Iulo, es el hijo de ambos, salvado por su padre, huye con él, así como Anquises que, anciano, tiene que ser llevado a hombros por su hijo. Éste mere en la isla de Sicilia.
-Dido-Elisa, reina de Cartago, hermana del rey de Tiro. Es viuda, se enamora del héroe troyano y desea satisfacer el deseo de la maternidad.
-Ana es hermana de Elisa por parte de padre. Es una niña, que ha heredado extraños poderes de su madre. Siente un cariño especial por Ascanio.
-Lavinia es la hija del rey Latino que termina casándose con Eneas.
Turno es el antagonista de Eneas, luchan y muere a manos del héroe.
-Dardano es el fundador de Troya. De ahí que a los troyanos se les nombre también como dardanos o teucros.
-Príamo es el rey de Troya que ve morir a sus hijos, lo mismo que Hécuba, su esposa.
-Paris es el hijo de Príamo que rapta a Helena, provocando la guerra contra los aqueos.
-Héctor es el hijo del rey troyano que muere a manos de Aquiles y, cuyas honras fúnebres se narran al final de la Ilíada.
-Acestes, funda en Sicilia la ciudad de Sagesta. Da hospitalidad a Eneas.
-Agamenón y Menelao, son reyes de Grecia, hijos de Atreo. Menelao es el esposo de Helena . Luchan en la guerra de Troya.
-Polinuro es el piloto de la nave de Eneas.
-Entre los dioses intervienen: Venus, Vulcano, Juno, Júpiter, Minerva, Diana,Plutón, Neptuno, Saturno...
-Intervienen también ninfas, nereidas y otros seres fantásticos.
He disfrutado con su lectura. Son obras que no tienen edad y siempre encontraremos motivo de gozo en su lectura.
El libro que he leído es una traducción de María D. N. Estefanía Álvarez,, catedrática, Doctora en Fililogía Clásica.. Lleva una introducción con la vida de Virgilio, una bibliografía y, al final un índice de nombres propios,, geográficos, históricos y míticos que hacen más comprensible la obra.
No hace mucho, en el Club de Lectura de la Universidad de la Experiencia, leímos El Silbido del Arquero, de la autora Irene Vallejo Moreu. Decir que la escritora es una persona encantadora, es poco. En el Encuentro con el autor, que tenemos siempre después de haber leído el libro, quedamos todos encantados con ella, su sencillez, su proximidad nos cautivó.
El Silbido del Arquero está basado en un pasaje de la Eneida, de Virgilio, concretamente, la estancia de Eneas en la joven Cartago y el enamoramiento de la reina Elisa-Dido del guerrero troyano. Al proseguir los extranjeros su viaje hacia Italia, donde les esperaba su destino, la reina enamorada no puede resistir su pérdida y se suicida. Según las leyendas éste es el origen de la terrible enemistad entre romanos y cartagineses que no terminará hasta la destrucción de Cartago.
Pues la lectura de libro tan poético hizo que me sintiera obligada a leer completo el libro de Virgilio. y a esta tarea he dedicado buena parte del tiempo de las vacaciones de este pasado verano.
Publio Virgilio Marón nace en Andes, cerca de Mantua, en el año 70 a. C. Inicia su educación en Cremona, la continúa en la actual Milán, completándola en Roma. Iba para abogado pero una desafortunada actuación en los tribunales hizo que el joven abandonara la profesión, retirándose a la granja de su padre y comenzando a escribir.
En el año 41 su padre fue desposeído de su propiedad para entregársela a los veteranos de guerra. Virgilio se dirigió a Roma para protestar. Allí conoció a Octavio, futuro emperador y a Mecenas que fue su mejor amigo y su protector. Pasa cuatro años en Nápoles. Durante su estancia escribe las Geórgicas, a instancias de Mecenas con el propósito de ayudar políticamente a Octavio y promover el gusto por la naturaleza y la vida en el campo. En las Églogas proclama la llegada de una edad de Oro, anunciada con el nacimiento de un niño divino. Es como una profecía del Nacimiento de Jesucristo. Pero su obra más importante, sin duda, es la Eneida, encargada por Octavio con el fin de justificar el origen divino de su familia. Horacio era ya mayor y estaba enfermo. Decide ir a Atenas para documentarse mejor Octavio le apremia para que regrese a Roma. Recoge el manuscrito, aún sin terminar y se embarca rumbo a Roma. Muere antes de llegar, en la actual Brindis, el año 19 a. C. Había dedicado sus últimos 11 años en su obra.
La Eneida consta de 12 libros. Está dividida en dos partes. Los seis primeros libros narran la huída de Troya, viaje a través del Mediterráneo, naufragio y llegada a Cartago donde la reina Dido se enamora de Eneas.. En la segunda parte se cuenta la conquista de Hesperia, las guerras con Turno, de los Rútulos, para afianzarse en el país de los ítalos. Lavinia, hija del rey Latino, estaba prometida a Turno pero Eneas, después de sangrientas luchas, logra vencerlo y casarse con la princesa dando lugar a una nueva dinastía.
Está basada en la epopeya de Homero, siguiendo en la primera parte los acontecimientos de la Odisea y, en la segunda los de la Ilíada. Esta obra nos narra episodios que, como el caballo de Troya pasan como de puntillas en la obra de Homero, así como la destrucción de la ciudad por los aqueos, con el consiguiente incendio. Viene a complementar la obra del poeta ciego.
Es una obra coral en la que intervienen multitud de personajes tanto hombres como dioses.
- Eneas, el protagonista, es hijo de la diosa Venus y del mortal Anquises.
-Creusa esla esposa troyana de Eneas. Muere en su ciudad.
-Ascanio, Iulo, es el hijo de ambos, salvado por su padre, huye con él, así como Anquises que, anciano, tiene que ser llevado a hombros por su hijo. Éste mere en la isla de Sicilia.
-Dido-Elisa, reina de Cartago, hermana del rey de Tiro. Es viuda, se enamora del héroe troyano y desea satisfacer el deseo de la maternidad.
-Ana es hermana de Elisa por parte de padre. Es una niña, que ha heredado extraños poderes de su madre. Siente un cariño especial por Ascanio.
-Lavinia es la hija del rey Latino que termina casándose con Eneas.
Turno es el antagonista de Eneas, luchan y muere a manos del héroe.
-Dardano es el fundador de Troya. De ahí que a los troyanos se les nombre también como dardanos o teucros.
-Príamo es el rey de Troya que ve morir a sus hijos, lo mismo que Hécuba, su esposa.
-Paris es el hijo de Príamo que rapta a Helena, provocando la guerra contra los aqueos.
-Héctor es el hijo del rey troyano que muere a manos de Aquiles y, cuyas honras fúnebres se narran al final de la Ilíada.
-Acestes, funda en Sicilia la ciudad de Sagesta. Da hospitalidad a Eneas.
-Agamenón y Menelao, son reyes de Grecia, hijos de Atreo. Menelao es el esposo de Helena . Luchan en la guerra de Troya.
-Polinuro es el piloto de la nave de Eneas.
-Entre los dioses intervienen: Venus, Vulcano, Juno, Júpiter, Minerva, Diana,Plutón, Neptuno, Saturno...
-Intervienen también ninfas, nereidas y otros seres fantásticos.
He disfrutado con su lectura. Son obras que no tienen edad y siempre encontraremos motivo de gozo en su lectura.
El libro que he leído es una traducción de María D. N. Estefanía Álvarez,, catedrática, Doctora en Fililogía Clásica.. Lleva una introducción con la vida de Virgilio, una bibliografía y, al final un índice de nombres propios,, geográficos, históricos y míticos que hacen más comprensible la obra.
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