Como cada año, en el mes de septiembre, tiene lugar la apertura de curso de la Universidad de la Experiencia en el marco incomparable del Paraninfo, con toda solemnidad.
A este acto se asiste con invitación pues hay que contar con la capacidad de la sala y, no son muchas las localidades que quedan libres después de acomodar a todos los alumnos que han de recibir el correspondiente diploma acreditativo de haber terminado uno de los ciclos o algún máster. Únicamente quedaban cincuenta invitaciones y, como es natural, estaban muy solicitadas por lo que, para conseguir una, al día siguiente de la notificación, fue necesario un buen madrugón y hacer la correspondiente cola. Pero la conseguimos y el día 7 pudimos asistir aunque, eso sí, colocados en las últimas filas.
El acto estuvo presidido, como siempre, por las autoridades civiles y académicas, representando a los distintos estamentos sociales.
La Coral Santa Teresa, que tiene afinidades con la Universidad de la Experiencia, abrió el acto con un canto inicial mientras los miembros de la mesa presidencial ocupaban sus puestos.
Comenzó con el saludo a las autoridades, profesores y alumnos de la Universidad de la Experiencia, seguido de la lectura de la memoria por el Director de la UNEZ. Este año se ha inaugurado en Caspe una nueva Sede y ya son 16 en el Distrito de Zaragoza, que cuenta con 200 profesores. Sólo en la Sede de la capital somos más de 1000 alumnos. Ya constituye un problema la ubicación de las clases, pues hay que contar con que los alumnos de Filosofía y Letras, al tener su Facultad en obras, hay que distribuirlos como mejor se pueda y también ocupan su espacio.
Pedro Ciria, nuestro Jefe de Estudios, fue nombrando a los alumnos que debían recibir su diploma. Todos fueron pasando, en riguroso orden, saludando a todos los miembros de la mesa presidencial. Durante todo este tiempo, la Coral estuvo amenizando con sus cantos.
Acto seguido, la catedrática de Derecho Civil y magistrada del Tribunal Supremo, la Dra. Mª Ángeles Parra Lucán, pronunció la lección magistral que versó sobre El Apoyo de la Justicia en el ejercicio de la capacidad de los mayores.
Fue muy interesante que en un foro de personas mayores se nos hablara precisamente de los derechos fundamentales en la Tercera Edad, como personas de plenos derechos en el plano político, económico y civil. Fue muy aplaudida su disertación.
Y, ya para finalizar, la Coral entonó el Gaudeamus igitur, acompañados por las voces del alumnado que lo seguía gracias a unas octavillas que habían colocado en los asientos para que todos pudieran cantar, con la traducción al castellano. además.
jueves, 10 de octubre de 2019
miércoles, 25 de septiembre de 2019
Las Edades del Hombre, en Lerma
Con ocasión de la celebración de la 24ª edición de Las Edades del Hombre,visitamos la Villa Ducal de Lerma.
El origen de la villa se remonta a la época prerromana, asentamiento celtibérico. Tuvo gran importancia por estar situada en la Cañada Real que utilizaban los pastores de la Sierra de la Demanda en la trasumancia, conduciendo los rebaños, en los duros inviernos, hasta la Extremadura.
Todo en ella nos hace recordar al valido de Felipe III, Don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma. En esos 20 años que duró su gobierno dotó a su villa de origen de monumentos que le dan el prestigio para ser declarada, en 1965, conjunto histórico-artístico. Junto con Covarrubias y Santo Domingo de Silos forman el Triángulo del Arlanza.
Es un conjunto arquitectónico de estilo herreriano, el que estaba imperante en la época. Para ello se llevó a los mejores arquitectos de la corte.
Se entra al Casco Antiguo por el Arco de la Cárcel,una de las tres puertas de la muralla medieval. El arco está flanqueado por dos torres cilíndricas, con aspilleras. El conjunto está edificado en piedra pero, en el centro, se levantó en el siglo XVII un añadido de ladrillo. Por la calle Mayor, a través de empinada calle, empedrada, se llega hasta la Plaza. Por el camino nos encontramos con la ermita de la Piedad y una serie de típicas calles medievales que van saliendo a ambos lados, con su característica arquitectura y empedrado de guijarros que nos llevan hasta la cima del altozano sobre el que se asienta la población.
La Plaza Mayor nos sorprende por sus dimensiones -más grande que la de Salamanca. En ella tenía lugar el mercado, servía también como corral de comedias y coso taurino. Los toros eran rejoneados por nobles a caballo pero no los mataban si no que los conducían por un callejón hasta un lugar por el que se despeñaban. Era rectangular, rodeada de soportales. En ella vivían las familias más importantes, parientes del Duque.
Presidiendo la Plaza nos encontramos el imponente Palacio Ducal que nos recuerda al Monasterio del Escorial, con cuatro torres en las esquinas, rematadas por chapiteles y, lo mismo que la cubierta de pizarra. En un lateral, en la planta noble, hay un balcón con tres arcos que correspondían a las estancias privadas del Duque y su esposa Doña Catalina de la Cerda, hija de los Duques de Benavente. Es obra del arquitecto Francisco de Mora.
El Palacio, a través de pasadizos, se comunicaba con los conventos fundados por la familia y, de esta forma, cuando acudían a los actos religiosos no pisaban las calles.
Durante la Guerra Civil se utilizó como cárcel. Hoy es un Parador de Turismo. En el interior presenta un gran patio cuadrangular y en la planta noble se cierra con una serie de balcones.
En el patio estaba expuesta una muestra de alfombras y tapices de la Real Fábrica de Tapices cuyo diseño corresponde a pintores modernos como Juan Gris, Alberto Corazón, etc así como una exposición de pintura de un artista local, sobre rincones de Lerma.
En cuanto a la arquitectura religiosa, el Duque y sus familiares fundan cinco conventos y una colegiata.
El convento de San Blas se construyó para albergar a una comunidad de monjas dominicas y está próximo al Palacio Ducal. Estaba unido a él por un pasadizo que hoy ha desaparecido. Tiene en su fachada los escudos ducales y rematada por frontón triangular.En una hornacina, la escultura del santo.
El convento de Santa Teresa estuvo habitado por frailes carmelitas que con la Desamortización tuvieron que marcharse.Este convento tiene la particularidad de que fue fundado y dedicado a la Santa antes de su canonización. En la fachada campean los escudos de la casa ducal y en una hornacina la escultura de la santa titular. En el interior, retablo barroco. La arquitectura es similar a todas las iglesias carmelitanas.
En la plaza de Santa Clara encontramos el sepulcro del Cura Merino, guerrillero de la guerra de la Independencia. Había nacido en el pueblecito de Villoviado, una pedanía de Lerma.
En la misma plaza, desde el Mirador de los Arcos, podemos contemplar una bella panorámica de la vega del Arlanza y su puente medieval. Por encima de los arcos discurre el pasadizo que viene desde el Palacio. En el paseo del Mirador se nos recuerda, con fragmentos de su poesía, el paso por la villa de José de Zorrilla cuando, desterrado, fue acogido, junto con su familia, por un tío. Se conserva la casa en que vivió y una estatua en bronce nos lo recuerda sentado en un banco, en una plazuela cercana.
En esta misma plaza de Santa Clara se encuentra el monasterio de la Ascensión del Señor. Fue fundado por Doña Mariana de Padilla, nuera del Duque.En ella fue bautizada la infanta Margarita Francisca. Estuvo habitado por clarisas. Hoy lo utiliza la Comunidad Jesu Communio.
Su aspecto es muy sobrio, con unas pilastras y blasones en la portada. La espadaña es barroca, con dos campanas.
Colegiata de San Pedro. El Duque consiguió que dependiera directamente de Roma. Para su consagración se hicieron grandes fiestas, acudiendo hasta el Rey.
Tiene tres naves con girola. El retablo barroco es de Juan de Ávila. En ella se encuentra el sepulcro del arzobispo Don Cristobal de Rojas, tío del Duque, en estatua orante de bronce dorado. El diseño es obra de Juan de Arfe. Posee dos órganos de los más antiguos de la península.
El convento de la Madre de Dios o convento del Carmen es de carmelitas descalzas. Se encuentra fuera de la antigua muralla medieval, frente a la Puerta de la Cárcel. Es un edificio muy sobrio. La iglesia de una sola nave, con lunetos y cúpula sobre el crucero. El retablo es neoclásico. En el centro figura una pintura con la Anunciación.
San Francisco de los Reyes fue fundado por Doña Leonor, hermana del Duque, Está situado extramuros pero actualmente está abandonado.
La Exposición de Las Edades del Hombre tiene tres sedes: la ermita de la Piedad, excolegiata de San Pedro y monasterio de la Ascensión.
Con el título "Ángeli", se exponen noventa obras que tienen como protagonistas a los ángeles: esculturas, pinturas, tapices... Quince de estas obras son de autores contemporáneos. Las antiguas tienen distinta procedencia, prácticamente todas pertenecen al acervo cultural de la Comunidad de Castilla y León: catedral de Zamora, Toro, Salamanca, Palencia, Burgos y de conventos e iglesias de distintas poblaciones.
En la ermita de la Piedad se nos presenta un vídeo como introducción al tema de los ángeles.
En la colegiata de San Pedro se exponen cuatro de los cinco capítulos de los que consta la muestra.
El primer capítulo lleva por título ¡Ángeles del Señor, bendecid al Señor!.Se centra en el Antiguo Testamento. Hay un tapiz de extraordinaria calidad y una pintura sobre el anuncio de la Inmaculada Concepción. Son las obras más relevantes.
El segundo capítulo tiene como título "Los ángeles le servían" y presenta ángeles vinculados a la vida de Cristo, según el Evangelio. Podemos ver obras de influencia flamenca, de Fernando Gallego, procedentes de Toro: Anunciación y Nacimiento. Hay también una pila bautismal, procedente de Palencia.
El título del tercer capítulo es "Santo, santo, santo es el Señor"y nos presenta los ángeles en la vida de la Iglesia y de la Humanidad. Es admirable el Ángel de la Guarda, procedente del convento de San Blas de las dominicas de Lerma.
El cuarto capítulo lleva por título "Ángeles y demonios". Los ángeles están entre el cielo y la tierra luchando con los demonios. Buenas tallas y pinturas de San Miguel, con distintas vestiduras pero siempre en la actitud de vencer a Lucifer.
En el convento de la Ascensión del Señor se expone el quinto y último capítulo que lleva por título "La nueva Jerusalén", la Jerusalén celeste y con él el mensaje de despedida.
Como la entrada daba derecho a visitar la colegiata de Covarrubias y el monasterio de Silos, pasamos la tarde visitando estas localidades tan próximas a Lerma.
Covarrubias se puede considerar como la cuna de Castilla. Es un pueblo muy bonito, con su típica arquitectura castellana. Es muy agradable pasear por sus calles y contemplar sus monumentos históricos como la casa del Obispo Peña, el Adelantamiento de Castilla, la Torre de Doña Urraca, Palacio de Fernán González, pero sobre todo,su colegiata gótica con su museo.
Al final del día aún pudimos ver el magnífico claustro románico de Silos, la botica y el museo en visita guiada. Es una visita obligada de la que siempre guardaremos feliz recuerdo.
Y llegó la hora del regreso. Cansados pero satisfechos por todo lo que habíamos disfrutado emprendimos la vuelta a casa. Aunque el tiempo estaba fresquito no tuvimos que usar los paraguas, a pesar de los anuncios de los meteorólogos.
El origen de la villa se remonta a la época prerromana, asentamiento celtibérico. Tuvo gran importancia por estar situada en la Cañada Real que utilizaban los pastores de la Sierra de la Demanda en la trasumancia, conduciendo los rebaños, en los duros inviernos, hasta la Extremadura.
Todo en ella nos hace recordar al valido de Felipe III, Don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma. En esos 20 años que duró su gobierno dotó a su villa de origen de monumentos que le dan el prestigio para ser declarada, en 1965, conjunto histórico-artístico. Junto con Covarrubias y Santo Domingo de Silos forman el Triángulo del Arlanza.
Es un conjunto arquitectónico de estilo herreriano, el que estaba imperante en la época. Para ello se llevó a los mejores arquitectos de la corte.
Se entra al Casco Antiguo por el Arco de la Cárcel,una de las tres puertas de la muralla medieval. El arco está flanqueado por dos torres cilíndricas, con aspilleras. El conjunto está edificado en piedra pero, en el centro, se levantó en el siglo XVII un añadido de ladrillo. Por la calle Mayor, a través de empinada calle, empedrada, se llega hasta la Plaza. Por el camino nos encontramos con la ermita de la Piedad y una serie de típicas calles medievales que van saliendo a ambos lados, con su característica arquitectura y empedrado de guijarros que nos llevan hasta la cima del altozano sobre el que se asienta la población.
La Plaza Mayor nos sorprende por sus dimensiones -más grande que la de Salamanca. En ella tenía lugar el mercado, servía también como corral de comedias y coso taurino. Los toros eran rejoneados por nobles a caballo pero no los mataban si no que los conducían por un callejón hasta un lugar por el que se despeñaban. Era rectangular, rodeada de soportales. En ella vivían las familias más importantes, parientes del Duque.
Presidiendo la Plaza nos encontramos el imponente Palacio Ducal que nos recuerda al Monasterio del Escorial, con cuatro torres en las esquinas, rematadas por chapiteles y, lo mismo que la cubierta de pizarra. En un lateral, en la planta noble, hay un balcón con tres arcos que correspondían a las estancias privadas del Duque y su esposa Doña Catalina de la Cerda, hija de los Duques de Benavente. Es obra del arquitecto Francisco de Mora.
El Palacio, a través de pasadizos, se comunicaba con los conventos fundados por la familia y, de esta forma, cuando acudían a los actos religiosos no pisaban las calles.
Durante la Guerra Civil se utilizó como cárcel. Hoy es un Parador de Turismo. En el interior presenta un gran patio cuadrangular y en la planta noble se cierra con una serie de balcones.
En el patio estaba expuesta una muestra de alfombras y tapices de la Real Fábrica de Tapices cuyo diseño corresponde a pintores modernos como Juan Gris, Alberto Corazón, etc así como una exposición de pintura de un artista local, sobre rincones de Lerma.
En cuanto a la arquitectura religiosa, el Duque y sus familiares fundan cinco conventos y una colegiata.
El convento de San Blas se construyó para albergar a una comunidad de monjas dominicas y está próximo al Palacio Ducal. Estaba unido a él por un pasadizo que hoy ha desaparecido. Tiene en su fachada los escudos ducales y rematada por frontón triangular.En una hornacina, la escultura del santo.
El convento de Santa Teresa estuvo habitado por frailes carmelitas que con la Desamortización tuvieron que marcharse.Este convento tiene la particularidad de que fue fundado y dedicado a la Santa antes de su canonización. En la fachada campean los escudos de la casa ducal y en una hornacina la escultura de la santa titular. En el interior, retablo barroco. La arquitectura es similar a todas las iglesias carmelitanas.
En la plaza de Santa Clara encontramos el sepulcro del Cura Merino, guerrillero de la guerra de la Independencia. Había nacido en el pueblecito de Villoviado, una pedanía de Lerma.
En la misma plaza, desde el Mirador de los Arcos, podemos contemplar una bella panorámica de la vega del Arlanza y su puente medieval. Por encima de los arcos discurre el pasadizo que viene desde el Palacio. En el paseo del Mirador se nos recuerda, con fragmentos de su poesía, el paso por la villa de José de Zorrilla cuando, desterrado, fue acogido, junto con su familia, por un tío. Se conserva la casa en que vivió y una estatua en bronce nos lo recuerda sentado en un banco, en una plazuela cercana.
En esta misma plaza de Santa Clara se encuentra el monasterio de la Ascensión del Señor. Fue fundado por Doña Mariana de Padilla, nuera del Duque.En ella fue bautizada la infanta Margarita Francisca. Estuvo habitado por clarisas. Hoy lo utiliza la Comunidad Jesu Communio.
Su aspecto es muy sobrio, con unas pilastras y blasones en la portada. La espadaña es barroca, con dos campanas.
Colegiata de San Pedro. El Duque consiguió que dependiera directamente de Roma. Para su consagración se hicieron grandes fiestas, acudiendo hasta el Rey.
Tiene tres naves con girola. El retablo barroco es de Juan de Ávila. En ella se encuentra el sepulcro del arzobispo Don Cristobal de Rojas, tío del Duque, en estatua orante de bronce dorado. El diseño es obra de Juan de Arfe. Posee dos órganos de los más antiguos de la península.
El convento de la Madre de Dios o convento del Carmen es de carmelitas descalzas. Se encuentra fuera de la antigua muralla medieval, frente a la Puerta de la Cárcel. Es un edificio muy sobrio. La iglesia de una sola nave, con lunetos y cúpula sobre el crucero. El retablo es neoclásico. En el centro figura una pintura con la Anunciación.
San Francisco de los Reyes fue fundado por Doña Leonor, hermana del Duque, Está situado extramuros pero actualmente está abandonado.
La Exposición de Las Edades del Hombre tiene tres sedes: la ermita de la Piedad, excolegiata de San Pedro y monasterio de la Ascensión.
Con el título "Ángeli", se exponen noventa obras que tienen como protagonistas a los ángeles: esculturas, pinturas, tapices... Quince de estas obras son de autores contemporáneos. Las antiguas tienen distinta procedencia, prácticamente todas pertenecen al acervo cultural de la Comunidad de Castilla y León: catedral de Zamora, Toro, Salamanca, Palencia, Burgos y de conventos e iglesias de distintas poblaciones.
En la ermita de la Piedad se nos presenta un vídeo como introducción al tema de los ángeles.
En la colegiata de San Pedro se exponen cuatro de los cinco capítulos de los que consta la muestra.
El primer capítulo lleva por título ¡Ángeles del Señor, bendecid al Señor!.Se centra en el Antiguo Testamento. Hay un tapiz de extraordinaria calidad y una pintura sobre el anuncio de la Inmaculada Concepción. Son las obras más relevantes.
El segundo capítulo tiene como título "Los ángeles le servían" y presenta ángeles vinculados a la vida de Cristo, según el Evangelio. Podemos ver obras de influencia flamenca, de Fernando Gallego, procedentes de Toro: Anunciación y Nacimiento. Hay también una pila bautismal, procedente de Palencia.
El título del tercer capítulo es "Santo, santo, santo es el Señor"y nos presenta los ángeles en la vida de la Iglesia y de la Humanidad. Es admirable el Ángel de la Guarda, procedente del convento de San Blas de las dominicas de Lerma.
El cuarto capítulo lleva por título "Ángeles y demonios". Los ángeles están entre el cielo y la tierra luchando con los demonios. Buenas tallas y pinturas de San Miguel, con distintas vestiduras pero siempre en la actitud de vencer a Lucifer.
En el convento de la Ascensión del Señor se expone el quinto y último capítulo que lleva por título "La nueva Jerusalén", la Jerusalén celeste y con él el mensaje de despedida.
Como la entrada daba derecho a visitar la colegiata de Covarrubias y el monasterio de Silos, pasamos la tarde visitando estas localidades tan próximas a Lerma.
Covarrubias se puede considerar como la cuna de Castilla. Es un pueblo muy bonito, con su típica arquitectura castellana. Es muy agradable pasear por sus calles y contemplar sus monumentos históricos como la casa del Obispo Peña, el Adelantamiento de Castilla, la Torre de Doña Urraca, Palacio de Fernán González, pero sobre todo,su colegiata gótica con su museo.
Al final del día aún pudimos ver el magnífico claustro románico de Silos, la botica y el museo en visita guiada. Es una visita obligada de la que siempre guardaremos feliz recuerdo.
Y llegó la hora del regreso. Cansados pero satisfechos por todo lo que habíamos disfrutado emprendimos la vuelta a casa. Aunque el tiempo estaba fresquito no tuvimos que usar los paraguas, a pesar de los anuncios de los meteorólogos.
lunes, 16 de septiembre de 2019
Vacaciones
Como a todas las cosas, también a las vacaciones, les llega su fin. Ya sólo queda el recuerdo de esos días pasados fuera del entorno cotidiano. Siempre es un aliciente salir de la rutina y cambiar de aires. Transcurrieron sin incidentes, lo cual en los jubilados es sinónimo de bienestar.
Las vacaciones son para cambiar de ambiente y de actividades pero no para sentarse en el sillón a ver la tele "caiga lo que caiga" pues en el verano tiene pocos atractivos ya que suelen aprovechar reposiciones, cuando el personal está disfrutando del merecido descanso.
Podemos aprovechar para leer ese libro que nos gusta y que. por una u otra razón no hemos podido leer. En la maleta siempre hay que reservar un hueco para meter algún libro. Otra cosa que podemos hacer es tomar más contacto con la naturaleza: deporte, paseos al aire libre, alguna excursión, senderismo, etc. Los deportes acuáticos son los que más se acomodan al verano porque sirven para refrescarnos cuando aprietan los calores. Así que lo primero que hice al llegar al lugar de vacaciones fue sacar un bono de piscina para toda la temporada. Para los jubilados el Ayuntamiento cobra una cantidad módica de 26 euros y da derecho a las sesiones de gimnasia acuática, con un monitor, que vienen muy bien y a algunas personas les sirven como rehabilitación de dolencias molestas. La verdad es que sientan muy bien y después de una hora sin parar en el agua, haciendo todo tipo de ejercicios, se sale con energías renovadas y no se nota para nada el cansancio´.
Al atardecer, cuando el sol va muy bajo, un paseo por el río y sus alrededores, viene muy bien para cansarse y dormir más a gusto. Disfrutar de estos paseos, en contacto con la naturaleza, siempre tiene sus alicientes.
Aparte de lo anterior, La Diputación, Ayuntamiento y algunas otras instituciones organizan actos culturales por las noches.
Así, en la hermosa iglesia románico-mudéjar de San Juan, convertida en museo, la Vermont Youth Orchestra, nos deleitaron con un recital de obras de Enrique Granados, Franz Shubert, Bizet, Leonard Bernstein... Los miembros de esta orquesta tienen entre 13 y 18 años y provienen de Vermont y otras ciudades cercanas, reuniéndose todos los domingos para los ensayos. En el verano hacen giras por el extranjero y este año han viajado por España y Portugal dando conciertos. Pasmos un rato inolvidable por el buen hacer de estos muchachos americanos.
Otro domingo hicimos una excursión hasta el Cristo de Cabrera. Está en un monasterio de monjas carmelitas, a unos 30 Kms de Salamanca, escondido entre dehesas. En junio se celebra su fiesta con una romería a la que acuden muchos devotos a pie desde lugares distantes. Salen de sus puntos de origen después de cenar y pasan toda la noche de camino atravesando ganaderías de reses bravas, para acortar distancias, siempre guiados por alguna persona experta que ya ha hecho el camino en otras ocasiones. Han de cruzar en absoluto silencio para que los toros no se alteren, llegando a la meta agotados y cayéndose de sueño se echan en cualquier cuneta hasta la hora de la primera misa.
El Cristo es una imagen románica de los siglos XII o XIII. La cruz ha habido que cambiarla en varias ocasiones pero el Cristo es el primitivo. Es una imagen muy venerada en la provincia. Las personas que no se pueden permitirse la caminata pueden hacer el viaje en autobús.
También he podido visitar en la Sala de Multiusos, del Ayuntamiento, dos exposiciones. La primera "Un beso en la frente" consiste en unos dibujos, a modo de comic, en los que se desarrolla un caso de Violencia de Género. La otra exposición es una serie de fotografías de Don Miguel de Unamuno, en familia y con distintas personalidades de la cultura y la política de su época.
Otro día, el quinteto Évano , en la iglesia de San Juan de la Cruz, nos deleitó con un concierto con motivo de la inauguración del Centro Teresiano Sanjuanista. Interpretaron obras musicadas de Santa Teresa y otras profanas, bajo el título "Entremos más adentro". Después tuvo lugar una visita por el interior del convento donde se han instalado una serie de salas de exposición permanente con todos los tesoros artísticos que guarda el cenobio: cuadros, esculturas, objetos litúrgicos, vestiduras del culto, orfebrería, documentos... Se puede visitar la Sacristía Mayor, el refectorio, claustro, pasillos y una reproducción de la celda en la que murió San Juan de la Cruz. Alrededor del claustro habían colocado mesas provistas de los mejores productos de la comarca, obsequiando a los asistentes con un nutritivo ágape.
Al día siguiente también era Jornada de puertas abiertas pudiéndose realizar la visita con más tranquilidad y sosiego y pudiendo admirar con más detenimiento los objetos expuestos.
En otra ocasión el Liverpool Suzuki Group actuó en la iglesia de San Juan , bajo la dirección de Jane Porter. Es un grupo de violines, en la que tocan niños muy pequeños, a veces, acompañados de sus padres. Utilizan el método Suzuki en la enseñanza que es como aprender la lengua materna. Son alumnos del norte del Reino Unido e interpretaron obras de Vivaldi, Shostakovich, Dvorak, Abba, Bocherini, Paganini, Brahms, Beatles... Algunos eran niños muy pequeños pero demostraron gran maestría por lo que fueron muy aplaudidos.
La Basílica acogió a la compañía folklórica Bernal, de Méjico. Hizo las delicias de los asistentes que salimos admirados de la riqueza del folklore mejicano, del que no conocíamos más que las rancheras. Pudimos admirar, sobre todo, la riqueza y el colorido de los trajes de las mujeres y el juego que hacen con ellos en los bailes. Salimos impresionados.
El grupo Carrión, de Palencia nos presentó un repertorio de música y bailes del folklore castellano, con canciones y bailes medievales.La bailarina resultó espectacular por su vestuario exótico y las danzas a cual más difíciles y fuera de lo común.
No debía de faltar el teatro y así el Teatro Grupo Spasmo "Show Park", un día de lluvia nos amenizó con su actuación, que tuvo que trasladarse de la Basílica al magnífico teatro pero con un aforo más reducido. El grupo lo forman cuatro componentes y es un teatro gestual cómico. Pasamos un rato muy divertido. Los actores quedaron satisfechos del público que los había aplaudido, dando las gracias a la Diputación que los había contratado , al Ayuntamiento por ceder el teatro y a todos los asistentes.
Otra tarde la dediqué a visitar el Museo de Alfarería, ubicado en la antigua iglesia de Santiago. Esta iglesia románico-mudéjar es la más antigua de la localidad. En su pórtico, en tiempos pretéritos, se reunía el Concejo y se acordaban las decisiones que afectaban a la población. Es del siglo XI o principios del XII. Fue lugar de enterramiento de personajes ilustres como Don Gutierre Álvarez de Toledo, el primer Señor de la Villa o Isabel de Urbina, esposa de Lope de Vega, así como una hija de ambos. Mucho tiempo ha permanecido cerrada, esperando su restauración. Hoy, desacralizada, se ha convertido en museo.
La alfarería en Alba goza de tradición. Eran muchas las familias que se dedicaban a esta artesanía. Hoy ya quedan pocos talleres y las piezas que antiguamente cumplían una función utilitaria en los hogares han pasado al recuerdo y actualmente se dedican más a las obras decorativas, como los trabajos de filigrana en platos, botijos, vasijas ... con fines ornamentales.
En el museo podemos ver todo el proceso de la fabricación de una pieza, desde el cribado de la arcilla, el amasado, el torno. el decorado, el horno...
Hay una exposición de obras antiguas y modernas.
Otro día hemos podido degustar el folklore castellano con grupos como Charras de Alba, la Peana, de Segovia y Zascandil, de Palencia. Todos ellos ofrecieron canciones y bailes de los pueblos, rescatados del olvido. Con los instrumentos típicos: la dulzaina, chiflo y tamboril acompañaron los bailes y canciones de romería, de bodas, procesiones, etc. Cada grupo presentó el folklore recogido en su entorno. Los trajes podemos calificarlos de espectaculares. Se valoró el trabajo de estos grupos a los que no les mueven motivos económicos si no la altruista aspiración de evitar que mueran la música y las tradiciones ancestrales que nos diferencian de otros pueblos.
Ya, durante los días precedentes a la fiesta de la Transververación, en la iglesia de la Anunciación, tuvo lugar la presentación del CD "En tu cielo" y "Dichoso corazón enamorado", por la cantautora Fabiola Torrero STJ. La autora nos interpretó un repertorio de sus canciones, a la vez que intercalaba en su actuación reflexiones espirituales sobre la Santa de Ávila. Al final se puso a la venta la colección de CDs con sus canciones.
Y, como todo tiene un final, llegó el día de regresar al domicilio habitual y empezar con la rutina diaria. Hay que preparar las actividades del nuevo curso que empieza y esperar al nuevo año.
martes, 11 de junio de 2019
Encuentro interparroquial
Este año el Encuentro ha tenido lugar en El Burgo de Osma con parroquias de Madrid y Zaragoza, todas regidas por la Orden Agustiniana.
Como estaba programado, salimos de Zaragoza a las ocho de la mañana, prometiéndose un hermoso día de junio. Después de hacer un pequeño alto en el camino reanudamos la marcha llegando al lugar de destino poco después de las diez y media. Ya estaban allí los cuatro autocares que habían salido de Madrid.
El Burgo de Osma es una villa de interés turístico. Pertenece a la provincia de Soria. En las lomas cercanas existió una población romana: Uxama. En época del alto medievo Osma es un núcleo de población al que se le fueron uniendo nuevas construcciones dando lugar a la población actual. Villa episcopal, una de las primeras de Hispania pues hay documentación según la cual ya en el siglo VI tomó parte en los Concilios de Toledo. Comprendía tierras de otras provincias hasta que se hicieron las actuales demarcaciones.
La primera visita fue a la Catedral, primero por libre y después en visita guiada.
Fue erigida sobre otra de estilo románico de la que sólo se conservan la Sala Capitular y algunos lienzos de muros. La actual catedral es gótica y se construyó en muy pocos años por lo que su estructura es homogénea. Se consagra en 1232 y en 1235 es canonizado en ella Santo Domingo de Guzmán, que había nacido en Caleruega (Burgos), un pueblecito cercano. Al ver la catedral lo primero que salta a la vista es una espléndida torre de 72 metros de altura. Es barroca y sustituyó a la antigua que se derrumbó.
El edificio es de planta basilical con tres naves de arcos apuntados y bóvedas de crucería simple. Tiene tres entradas: San Miguel, Capiscolia y la entrada Principal. La de Capiscolia es la más sobria. La portada Principal es de finales del siglo XIII. Inicialmente el tema era la Coronación de María. Bajo el tímpano aparece la Dormición de la Virgen, rodeada de los apóstoles. En las jambas están Moisés y la Anunciación y, a la derecha, personajes del Antiguo Testamento: Salomón, Judith y la reina de Saba. En el parteluz, Jesús resucitado con las llagas de la Pasión. En el siglo XVIII se modificó, construyendo un arco que lo protege y encima un mirador.
En el interior, un hermoso retablo en el altar mayor , obra de Juan de Juni y discípulos. Es dorado y presenta tres calles. Está dedicado a la Virgen. En la calle del centro figura la Dormición de la Virgen, rodeada de los apóstoles y San Pedro de Osma y Santo Domingo; encima, la Asunción de Nuestra Señora y más arriba, la Coronación. En lo más alto culmina con Cristo en la Cruz. En las calles laterales figuran escenas de la Virgen, su genealogía, en la izquierda y, en la derecha, pasajes de su vida en relación con Jesús.
En las naves laterales se abren capillas dedicadas a San Pedro de Osma, Santiago, Virgen del Rosario, Virgen del Espino, etc. A la de San pedro de Osma se accede por una doble escalera y guarda los restos del santo. Por debajo se entra en la Sala Capitular, toda ella románica, con pinturas en techo y arcos. En el centro se encuentra el sepulcro que albergó los restos de San Pedro de Osma. Es de piedra policromada, con escenas esculpidas de la vida del santo.
El claustro es de estilo gótico tardío y vino a sustituir a otro románico. Es cuadrado, con bóvedas más artísticas, de una gran altura, con ménsulas historiadas; en las esquinas los escudos del patrocinador, Don Alonso Enriqéz. Tiene enormes ventanales con tracerías góticas.
El coro es de estilo renacentista, con sillería de madera de nogal. Conserva dos órganos. En el Trascoro hay un retablo dedicado a San Miguel y en la parte superior, las ruedas de Santa Catalina y el escudo del obispo Acosta. El púlpito es del siglo XVI, esculpido en mármol blanco. Son de destacar las rejas que cierran las capillas y el ábside.
Hay que destacar que posee un beato,- comentarios al Apocalipsis-, miniado. En el museo podemos contemplar pintura, escultura, retablos, muestras de ropas litúrgicas con textiles antiguos, piezas de orfebrería, etc. Muchas de estas obras proceden de iglesias desacralizadas, de pueblos que han perdido sus habitantes. Hay también una buena cantidad de cantorales antiguos.
En el siglo XVIII se hace una ampliación, desaparecen los absidiolos y se construye una girola en torno al altar mayor, así como también se añade una sacristía y una capilla dedicada al Beato Juan Palafox. Esta obra se debe a que el confesor del rey Carlos III era natural de la villa y consiguió que se hicieran tales obras, trayendo de la corte a los mejores artistas del momento: Ventura Rodríguez, Sabatini, Maella...Por lo mismo se construyó el Hospital de San Agustín, en lo que es la Plaza Mayor. Tiene una fachada imponente con columnas y, encima de la puerta, en una hornacina la escultura del santo titular. Tiene dos torres rematadas por chapiteles.
La Misa se celebró en el Convento del Carmen , que data del siglo XVII, destacando las tallas de la Virgen del Carmen, San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Posee un órgano francés del siglo XIX.
El seminario de Santo Domingo también se debe a la influencia del confesor del rey. De estilo neoclásico, los planos son de Sabatini. Posee una buena biblioteca con algunos incunables.
Se hizo la hora de la comida y fuimos callejeando por las típicas calles con sus soportales de vigas de madera hasta la Plaza Mayor, plaza típica castellana , centro de la vida de la villa, con su Ayuntamiento neomudéjar y el ya citado Hospital de San Agustín. A todos nos llamó la atención la limpieza de las calles y el cuidado de los monumentos.
La comida tuvo lugar en lo que fue una antigua alhóndiga episcopal, institución que tuvo gran importancia evitando la especulación con el trigo y asegurando que no les faltara el pan a los pobres.
Después recorrimos las típicas calles, como El Caracol,una calleja estrecha detrás de la catedral, que vuelve y revuelve, adaptándose a las formas del templo.
Pudimos contemplar el Palacio Episcopal, un macizo edificio del siglo XVI con una curiosa puerta de arco lobulado conopial. En nuestro callejear llegamos hasta las murallas del siglo XV, mandadas construir por el obispo Montoya. Entramos por una de las puertas. Saliendo por el arco nos encontramos con un puentecito de piedra sobre el río Ucero. Llegamos hasta la Universidad de Santa Catalina, fundada en 1550 por el obispo Acosta y clausurada en 1841. Actualmente es un hotel. Es un edificio de piedra con patio interior y arcadas y una escalera monumental. En la fachada lucen los escudos de Felipe II y del obispo Acosta.
Por la tarde, en autobús, nos dirigimos hacia la villa soriana de Almazán.
En 1086, Alfonso VI la conquista a los musulmanes, pero éstos la vuelven a recuperar y es el rey aragonés Alfonso I quien la conquista definitivamente en 1128. Al morir este rey pasa a poder de Castilla, con Alfonso VII, quien entrega la villa a la Orden de Calatrava para que se encargue de su defensa. Allí murió Tirso de Molina, en el convento de la Merced y es el lugar de nacimiento de Diego Laínez, teólogo que tomó parte activa en el concilio de Trento. En la Plaza Mayor tiene una estatua que nos lo recuerda.
Paseando por las calles llegamos al recinto histórico, entrando por una puerta de la muralla, con un reloj, hasta la Plaza Mayor donde se encuentra el Ayuntamiento , el palacio de los Hurtado de Mendoza y la iglesia románica de San Miguel.
La planta de esta iglesia es un poco irregular debido al terreno y a la presencia dela muralla. Tiene tres naves, la del centro de mayor anchura que las laterales. Presenta un ábside y dos absidiolos con múltiples capillas laterales. En el ábside, un Cristo suspendido de la bóveda. Existen tallas románicas y retablos procedentes de otras iglesias. Llama la atención un Cristo de madera, articulado que se encontró enterrado bajo un altar. Lo más interesante es la cúpula central del crucero, con arcos que forman una estrella de ocho puntas, de clara influencia islámica.
En el exterior presenta un nártex y el ábside con tres estrechas ventanas cerradas con alabastro, flanqueadas con columnas. La cornisa con arcos apoyados en canecillos. Encima de la cúpula aparece un cimborrio de dos cuerpos. El campanario es de planta octogonal.
Siguiendo hacia el sur avistamos varios edificios con escudos nobiliarios; rematando el final de la calle una mole que llega hasta el borde de la muralla. Es el convento de clarisas. Bordeándolo por el exterior hay una pasarela desde la que se divisa, al fondo, el Duero entre frondosas arboledas. Al lado del puente hay una curiosa pasarela que atraviesa el cauce, sirviendo de ameno paseo y evitando los peligros del tráfico.
Llegó la hora del regreso y todos nos acomodamos en en el autocar. Aunque cansados todavía les quedaron fuerzas a algunos para seguir la marcha removiendo todas las canciones del repertorio de las excursiones. Al fin, satisfechos, quedamos emplazados para el próximo año del cual desconocemos hasta el destino. Pero eso es lo de menos, lo importante es pasar un día en sana convivencia.
Como estaba programado, salimos de Zaragoza a las ocho de la mañana, prometiéndose un hermoso día de junio. Después de hacer un pequeño alto en el camino reanudamos la marcha llegando al lugar de destino poco después de las diez y media. Ya estaban allí los cuatro autocares que habían salido de Madrid.
El Burgo de Osma es una villa de interés turístico. Pertenece a la provincia de Soria. En las lomas cercanas existió una población romana: Uxama. En época del alto medievo Osma es un núcleo de población al que se le fueron uniendo nuevas construcciones dando lugar a la población actual. Villa episcopal, una de las primeras de Hispania pues hay documentación según la cual ya en el siglo VI tomó parte en los Concilios de Toledo. Comprendía tierras de otras provincias hasta que se hicieron las actuales demarcaciones.
La primera visita fue a la Catedral, primero por libre y después en visita guiada.
Fue erigida sobre otra de estilo románico de la que sólo se conservan la Sala Capitular y algunos lienzos de muros. La actual catedral es gótica y se construyó en muy pocos años por lo que su estructura es homogénea. Se consagra en 1232 y en 1235 es canonizado en ella Santo Domingo de Guzmán, que había nacido en Caleruega (Burgos), un pueblecito cercano. Al ver la catedral lo primero que salta a la vista es una espléndida torre de 72 metros de altura. Es barroca y sustituyó a la antigua que se derrumbó.
El edificio es de planta basilical con tres naves de arcos apuntados y bóvedas de crucería simple. Tiene tres entradas: San Miguel, Capiscolia y la entrada Principal. La de Capiscolia es la más sobria. La portada Principal es de finales del siglo XIII. Inicialmente el tema era la Coronación de María. Bajo el tímpano aparece la Dormición de la Virgen, rodeada de los apóstoles. En las jambas están Moisés y la Anunciación y, a la derecha, personajes del Antiguo Testamento: Salomón, Judith y la reina de Saba. En el parteluz, Jesús resucitado con las llagas de la Pasión. En el siglo XVIII se modificó, construyendo un arco que lo protege y encima un mirador.
En el interior, un hermoso retablo en el altar mayor , obra de Juan de Juni y discípulos. Es dorado y presenta tres calles. Está dedicado a la Virgen. En la calle del centro figura la Dormición de la Virgen, rodeada de los apóstoles y San Pedro de Osma y Santo Domingo; encima, la Asunción de Nuestra Señora y más arriba, la Coronación. En lo más alto culmina con Cristo en la Cruz. En las calles laterales figuran escenas de la Virgen, su genealogía, en la izquierda y, en la derecha, pasajes de su vida en relación con Jesús.
En las naves laterales se abren capillas dedicadas a San Pedro de Osma, Santiago, Virgen del Rosario, Virgen del Espino, etc. A la de San pedro de Osma se accede por una doble escalera y guarda los restos del santo. Por debajo se entra en la Sala Capitular, toda ella románica, con pinturas en techo y arcos. En el centro se encuentra el sepulcro que albergó los restos de San Pedro de Osma. Es de piedra policromada, con escenas esculpidas de la vida del santo.
El claustro es de estilo gótico tardío y vino a sustituir a otro románico. Es cuadrado, con bóvedas más artísticas, de una gran altura, con ménsulas historiadas; en las esquinas los escudos del patrocinador, Don Alonso Enriqéz. Tiene enormes ventanales con tracerías góticas.
El coro es de estilo renacentista, con sillería de madera de nogal. Conserva dos órganos. En el Trascoro hay un retablo dedicado a San Miguel y en la parte superior, las ruedas de Santa Catalina y el escudo del obispo Acosta. El púlpito es del siglo XVI, esculpido en mármol blanco. Son de destacar las rejas que cierran las capillas y el ábside.
Hay que destacar que posee un beato,- comentarios al Apocalipsis-, miniado. En el museo podemos contemplar pintura, escultura, retablos, muestras de ropas litúrgicas con textiles antiguos, piezas de orfebrería, etc. Muchas de estas obras proceden de iglesias desacralizadas, de pueblos que han perdido sus habitantes. Hay también una buena cantidad de cantorales antiguos.
En el siglo XVIII se hace una ampliación, desaparecen los absidiolos y se construye una girola en torno al altar mayor, así como también se añade una sacristía y una capilla dedicada al Beato Juan Palafox. Esta obra se debe a que el confesor del rey Carlos III era natural de la villa y consiguió que se hicieran tales obras, trayendo de la corte a los mejores artistas del momento: Ventura Rodríguez, Sabatini, Maella...Por lo mismo se construyó el Hospital de San Agustín, en lo que es la Plaza Mayor. Tiene una fachada imponente con columnas y, encima de la puerta, en una hornacina la escultura del santo titular. Tiene dos torres rematadas por chapiteles.
La Misa se celebró en el Convento del Carmen , que data del siglo XVII, destacando las tallas de la Virgen del Carmen, San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Posee un órgano francés del siglo XIX.
El seminario de Santo Domingo también se debe a la influencia del confesor del rey. De estilo neoclásico, los planos son de Sabatini. Posee una buena biblioteca con algunos incunables.
Se hizo la hora de la comida y fuimos callejeando por las típicas calles con sus soportales de vigas de madera hasta la Plaza Mayor, plaza típica castellana , centro de la vida de la villa, con su Ayuntamiento neomudéjar y el ya citado Hospital de San Agustín. A todos nos llamó la atención la limpieza de las calles y el cuidado de los monumentos.
La comida tuvo lugar en lo que fue una antigua alhóndiga episcopal, institución que tuvo gran importancia evitando la especulación con el trigo y asegurando que no les faltara el pan a los pobres.
Después recorrimos las típicas calles, como El Caracol,una calleja estrecha detrás de la catedral, que vuelve y revuelve, adaptándose a las formas del templo.
Pudimos contemplar el Palacio Episcopal, un macizo edificio del siglo XVI con una curiosa puerta de arco lobulado conopial. En nuestro callejear llegamos hasta las murallas del siglo XV, mandadas construir por el obispo Montoya. Entramos por una de las puertas. Saliendo por el arco nos encontramos con un puentecito de piedra sobre el río Ucero. Llegamos hasta la Universidad de Santa Catalina, fundada en 1550 por el obispo Acosta y clausurada en 1841. Actualmente es un hotel. Es un edificio de piedra con patio interior y arcadas y una escalera monumental. En la fachada lucen los escudos de Felipe II y del obispo Acosta.
Por la tarde, en autobús, nos dirigimos hacia la villa soriana de Almazán.
En 1086, Alfonso VI la conquista a los musulmanes, pero éstos la vuelven a recuperar y es el rey aragonés Alfonso I quien la conquista definitivamente en 1128. Al morir este rey pasa a poder de Castilla, con Alfonso VII, quien entrega la villa a la Orden de Calatrava para que se encargue de su defensa. Allí murió Tirso de Molina, en el convento de la Merced y es el lugar de nacimiento de Diego Laínez, teólogo que tomó parte activa en el concilio de Trento. En la Plaza Mayor tiene una estatua que nos lo recuerda.
Paseando por las calles llegamos al recinto histórico, entrando por una puerta de la muralla, con un reloj, hasta la Plaza Mayor donde se encuentra el Ayuntamiento , el palacio de los Hurtado de Mendoza y la iglesia románica de San Miguel.
La planta de esta iglesia es un poco irregular debido al terreno y a la presencia dela muralla. Tiene tres naves, la del centro de mayor anchura que las laterales. Presenta un ábside y dos absidiolos con múltiples capillas laterales. En el ábside, un Cristo suspendido de la bóveda. Existen tallas románicas y retablos procedentes de otras iglesias. Llama la atención un Cristo de madera, articulado que se encontró enterrado bajo un altar. Lo más interesante es la cúpula central del crucero, con arcos que forman una estrella de ocho puntas, de clara influencia islámica.
En el exterior presenta un nártex y el ábside con tres estrechas ventanas cerradas con alabastro, flanqueadas con columnas. La cornisa con arcos apoyados en canecillos. Encima de la cúpula aparece un cimborrio de dos cuerpos. El campanario es de planta octogonal.
Siguiendo hacia el sur avistamos varios edificios con escudos nobiliarios; rematando el final de la calle una mole que llega hasta el borde de la muralla. Es el convento de clarisas. Bordeándolo por el exterior hay una pasarela desde la que se divisa, al fondo, el Duero entre frondosas arboledas. Al lado del puente hay una curiosa pasarela que atraviesa el cauce, sirviendo de ameno paseo y evitando los peligros del tráfico.
Llegó la hora del regreso y todos nos acomodamos en en el autocar. Aunque cansados todavía les quedaron fuerzas a algunos para seguir la marcha removiendo todas las canciones del repertorio de las excursiones. Al fin, satisfechos, quedamos emplazados para el próximo año del cual desconocemos hasta el destino. Pero eso es lo de menos, lo importante es pasar un día en sana convivencia.
martes, 4 de junio de 2019
Fin de curso 2.018-2.019
Como en años anteriores celebramos la fiesta de fin de curso con ilusión y, a la vez, con melancolía. Un año más esperando volver a encontrarnos todos el próximo octubre.
Como siempre, el acto estuvo presidido por las autoridades académicas: la vice Rectora de la Universidad de Zaragoza, nuestro Director de la Universidad de la Experiencia, Don Santiago Gascón, el Decano de la Facultad de Medicina, en cuyas aulas se imparten nuestras clases y el ilustre profesor y Secretario de la Universidad, Don Juan García Blasco, que nos dio una conferencia sobre Los conflictos en el trabajo.
Nos hizo reflexionar sobre la desigualdad entre el que presta un trabajo y el empleador. Nos habló también de los derechos que tiene el trabajador por cuenta ajena: salario, descanso, vacaciones... unidos, como es lógico, a unas obligaciones.
Los conflictos no son los mismos que han existido hasta casi la actualidad que los que han de tener en el futuro los trabajadores y sus empresas.
Lo primero que observamos es que son entre desiguales y que pueden ser a nivel individual y colectivo.
Los conflictos colectivos pueden ser de orden jurídico o económico. ¿Cómo resolverlos?. A través de los tribunales o por mecanismos extrajudiciales como la mediación y la conciliación. Se trata de resolver los problemas acercando las posiciones de ambas partes. Cuando no se han podido resolver por estos mecanismos queda el recurso de la huelga.
La huelga es un derecho fundamental del trabajador reconocido por la Constitución. Es una medida de presión de los trabajadores a la Empresa. Pero exige una regulación. Las huelgas en los servicios esenciales originan los mayores problemas. Los efectos los soporta el ciudadano que no tiene ninguna relación con el conflicto. Para evitar los abusos de las huelgas se establecen los servicios mínimos.
¿Qué puede hacer el empresario ante esta situación? Tiene que negociar, pero hay veces que los planteamientos por ambas partes están muy alejados y la huelga puede prolongarse durante mucho tiempo.
Actualmente se recurre a las nuevas tecnologías para dar el mismo servicio. A esto se le conoce con el nombre de "esquirol tecnológico".
En cuanto al futuro del trabajo, todos queremos que sea digno y acorde con la formación del trabajador, cada vez se exige una mayor especialización.
Hoy día se va imponiendo el trabajo a través de las plataformas digitales lo que nos lleva a unos conflictos distintos de los que se daban en el trabajo anteriormente. En gran parte estos nuevos trabajadores son autónomos o "falsos autónomos". No hay un contrato de trabajo por medio y carecen de protección y tutela ante las eventualidades que puedan surgir. Es una situación difícil. Son los "jornaleros digitales" y se originan unos conflictos que antes no existían: es el desempleo tecnológico.
Existen cámaras de videovigilancia que no respetan la intimidad del trabajador y que, cualquier desliz, puede propiciar un despido. Y ¿Qué decir de las personas que deben estar en todo momento localizables, a través de los móviles?. No se respeta el descanso del trabajador ni su intimidad. ¿Cuándo se desconecta?. Este estado de cosas exige una dependencia permanente y constante. Se vulneran los derechos fundamentales del trabajador porque no respeta las horas de descanso obligatorio.
Hay una gran transformación del trabajo a través de las nuevas tecnologías. Las partes que están en conflicto son las que tienen que intentar resolver los problemas, dejando que actúen los tribunales en última instancia, cuando no queda otra vía que acudir a los jueces para que resuelvan el conflicto, pero siempre después de haber agotado todos los demás recursos.
El trabajador del futuro debe estar bien formado para hacer frente a los nuevos retos del trabajo.
Fue una conferencia muy interesante. Aunque nosotros por nuestra condición de jubilados no nos veremos envueltos en conflictos de esta naturaleza siempre está bien tener las ideas claras y poder, si nos lo piden, dar un consejo o una reflexión a nuestros hijos o nietos.
Después de la disertación el Presidente de la AMUEZ nos comunicó que se realizaría la entrega de premios de los concursos de narrativa y fotografía. Hizo constar la escasa participación de este año. Es algo inexplicable pues en otras ediciones el número de alumnos participantes ha sido muy numeroso.. Hubo tres premios para relatos y otros tres para la modalidad de fotografía.
Seguidamente, unos cuantos compañeros del Grupo de Teatro nos hicieron pasar un buen rato con la representación de la obra "El ministro y la bióloga", escrita especialmente para el acto: una rueda de Prensa en el Congreso de los Diputados con el Ministro de Industria, Comercio y Turismo, Fueron muy aplaudidos en su actuación.
Desde el Aula Magna nos trasladamos a la cafetería de la Facultad de Ciencias donde nos habían preparado un Vino Español, más bien "merienda-cena, según nos dijo el Presidente de la Asociación. Sirvió para reponer fuerzas y tener un rato de convivencia con los compañeros, despidiéndonos hasta el próximo curso y deseándonos todos unas felices vacaciones.
Como siempre, el acto estuvo presidido por las autoridades académicas: la vice Rectora de la Universidad de Zaragoza, nuestro Director de la Universidad de la Experiencia, Don Santiago Gascón, el Decano de la Facultad de Medicina, en cuyas aulas se imparten nuestras clases y el ilustre profesor y Secretario de la Universidad, Don Juan García Blasco, que nos dio una conferencia sobre Los conflictos en el trabajo.
Nos hizo reflexionar sobre la desigualdad entre el que presta un trabajo y el empleador. Nos habló también de los derechos que tiene el trabajador por cuenta ajena: salario, descanso, vacaciones... unidos, como es lógico, a unas obligaciones.
Los conflictos no son los mismos que han existido hasta casi la actualidad que los que han de tener en el futuro los trabajadores y sus empresas.
Lo primero que observamos es que son entre desiguales y que pueden ser a nivel individual y colectivo.
Los conflictos colectivos pueden ser de orden jurídico o económico. ¿Cómo resolverlos?. A través de los tribunales o por mecanismos extrajudiciales como la mediación y la conciliación. Se trata de resolver los problemas acercando las posiciones de ambas partes. Cuando no se han podido resolver por estos mecanismos queda el recurso de la huelga.
La huelga es un derecho fundamental del trabajador reconocido por la Constitución. Es una medida de presión de los trabajadores a la Empresa. Pero exige una regulación. Las huelgas en los servicios esenciales originan los mayores problemas. Los efectos los soporta el ciudadano que no tiene ninguna relación con el conflicto. Para evitar los abusos de las huelgas se establecen los servicios mínimos.
¿Qué puede hacer el empresario ante esta situación? Tiene que negociar, pero hay veces que los planteamientos por ambas partes están muy alejados y la huelga puede prolongarse durante mucho tiempo.
Actualmente se recurre a las nuevas tecnologías para dar el mismo servicio. A esto se le conoce con el nombre de "esquirol tecnológico".
En cuanto al futuro del trabajo, todos queremos que sea digno y acorde con la formación del trabajador, cada vez se exige una mayor especialización.
Hoy día se va imponiendo el trabajo a través de las plataformas digitales lo que nos lleva a unos conflictos distintos de los que se daban en el trabajo anteriormente. En gran parte estos nuevos trabajadores son autónomos o "falsos autónomos". No hay un contrato de trabajo por medio y carecen de protección y tutela ante las eventualidades que puedan surgir. Es una situación difícil. Son los "jornaleros digitales" y se originan unos conflictos que antes no existían: es el desempleo tecnológico.
Existen cámaras de videovigilancia que no respetan la intimidad del trabajador y que, cualquier desliz, puede propiciar un despido. Y ¿Qué decir de las personas que deben estar en todo momento localizables, a través de los móviles?. No se respeta el descanso del trabajador ni su intimidad. ¿Cuándo se desconecta?. Este estado de cosas exige una dependencia permanente y constante. Se vulneran los derechos fundamentales del trabajador porque no respeta las horas de descanso obligatorio.
Hay una gran transformación del trabajo a través de las nuevas tecnologías. Las partes que están en conflicto son las que tienen que intentar resolver los problemas, dejando que actúen los tribunales en última instancia, cuando no queda otra vía que acudir a los jueces para que resuelvan el conflicto, pero siempre después de haber agotado todos los demás recursos.
El trabajador del futuro debe estar bien formado para hacer frente a los nuevos retos del trabajo.
Fue una conferencia muy interesante. Aunque nosotros por nuestra condición de jubilados no nos veremos envueltos en conflictos de esta naturaleza siempre está bien tener las ideas claras y poder, si nos lo piden, dar un consejo o una reflexión a nuestros hijos o nietos.
Después de la disertación el Presidente de la AMUEZ nos comunicó que se realizaría la entrega de premios de los concursos de narrativa y fotografía. Hizo constar la escasa participación de este año. Es algo inexplicable pues en otras ediciones el número de alumnos participantes ha sido muy numeroso.. Hubo tres premios para relatos y otros tres para la modalidad de fotografía.
Seguidamente, unos cuantos compañeros del Grupo de Teatro nos hicieron pasar un buen rato con la representación de la obra "El ministro y la bióloga", escrita especialmente para el acto: una rueda de Prensa en el Congreso de los Diputados con el Ministro de Industria, Comercio y Turismo, Fueron muy aplaudidos en su actuación.
Desde el Aula Magna nos trasladamos a la cafetería de la Facultad de Ciencias donde nos habían preparado un Vino Español, más bien "merienda-cena, según nos dijo el Presidente de la Asociación. Sirvió para reponer fuerzas y tener un rato de convivencia con los compañeros, despidiéndonos hasta el próximo curso y deseándonos todos unas felices vacaciones.
lunes, 20 de mayo de 2019
Joyas de un Patrimonio
Es una exposición que presenta la Diputación Provincial, en el Palacio de Sástago. Tiene por objeto hacer que se conozca la ingente obra de restauración que lleva a cabo el taller de dicha Institución, en colaboración con el INAEM y mediante subvenciones y la ayuda del Fondo Social Europeo. Comprende las obras restauradas desde el año 2011 hasta la actualidad.
Son muchas las joyas del patrimonio artístico que se hallan desperdigadas por iglesias y ermitas de pueblos, algunos desaparecidos y olvidados, desconociendo su valor y que, debido al tiempo y a la desidia, se han deteriorado. Por otra parte los ayuntamientos de los pueblos pequeños, con exiguos presupuestos, poco pueden hacer para remediarlo. Otro tanto le pasa a la Iglesia, es tan grande su patrimonio que es imposible atender a todas las necesidades de restauración, sin una ayuda oportuna. Esta obra de restauración la lleva a cabo, como ya hemos dicho, la Diputación.
Esta magna exposición comprende retablos, cuadros, orfebrería, documentos y libros antiguos, escultura... Datan desde el siglo XIII al XX.
Están expuestas obras del período románico, gótico, renacimiento, barroco, etc. De estilo románico podemos contemplar una Virgen sedente con el Niño y algunas pinturas. Abundan más del período gótico, del siglo XIV hay numerosos retablos, cuadros y esculturas y un busto de San Indalecio de Damián Forment, proveniente de Calatorao. Abundan las piezas del renacimiento y barrocas. Hay también un órgano de la Colegiata de Caspe. Hasta una momia de hombre, procedente del museo de Quinto de Ebro. Todas las obras proceden de treinta y nueve municipios distintos, del Aragón vacío. Muchas de estas obras son de la Colegiata de Borja, otras proceden del Museo Alma Máter y de otros muchos pueblos de las diócesis de Zaragoza, Tarazona y Jaca. Los retablos, escultura y pintura así como los documentos se encuentran en la planta baja -patio y salas-. También en esta planta se encuentra, en una de las salas, la parte correspondiente a los bienes inmuebles restaurados, con fotografías de antes y después de la intervención, así como planos de la misma.. Se han restaurado palacios, casonas, murallas, monasterios, etc. Entre estas restauraciones está el Palacio del Abad, del monasterio de Veruela,hoy propiedad de la Diputación.
En la primera planta se ha instalado un audiovisual que muestra el proceso de restauración.
Un aplauso para esta intervención de los poderes públicos en los bienes artísticos de la Comunidad. Deberían tomar nota en otras muchas comunidades donde se está dejando perder el legado de muchos siglos.
Son muchas las joyas del patrimonio artístico que se hallan desperdigadas por iglesias y ermitas de pueblos, algunos desaparecidos y olvidados, desconociendo su valor y que, debido al tiempo y a la desidia, se han deteriorado. Por otra parte los ayuntamientos de los pueblos pequeños, con exiguos presupuestos, poco pueden hacer para remediarlo. Otro tanto le pasa a la Iglesia, es tan grande su patrimonio que es imposible atender a todas las necesidades de restauración, sin una ayuda oportuna. Esta obra de restauración la lleva a cabo, como ya hemos dicho, la Diputación.
Esta magna exposición comprende retablos, cuadros, orfebrería, documentos y libros antiguos, escultura... Datan desde el siglo XIII al XX.
Están expuestas obras del período románico, gótico, renacimiento, barroco, etc. De estilo románico podemos contemplar una Virgen sedente con el Niño y algunas pinturas. Abundan más del período gótico, del siglo XIV hay numerosos retablos, cuadros y esculturas y un busto de San Indalecio de Damián Forment, proveniente de Calatorao. Abundan las piezas del renacimiento y barrocas. Hay también un órgano de la Colegiata de Caspe. Hasta una momia de hombre, procedente del museo de Quinto de Ebro. Todas las obras proceden de treinta y nueve municipios distintos, del Aragón vacío. Muchas de estas obras son de la Colegiata de Borja, otras proceden del Museo Alma Máter y de otros muchos pueblos de las diócesis de Zaragoza, Tarazona y Jaca. Los retablos, escultura y pintura así como los documentos se encuentran en la planta baja -patio y salas-. También en esta planta se encuentra, en una de las salas, la parte correspondiente a los bienes inmuebles restaurados, con fotografías de antes y después de la intervención, así como planos de la misma.. Se han restaurado palacios, casonas, murallas, monasterios, etc. Entre estas restauraciones está el Palacio del Abad, del monasterio de Veruela,hoy propiedad de la Diputación.
En la primera planta se ha instalado un audiovisual que muestra el proceso de restauración.
Un aplauso para esta intervención de los poderes públicos en los bienes artísticos de la Comunidad. Deberían tomar nota en otras muchas comunidades donde se está dejando perder el legado de muchos siglos.
jueves, 9 de mayo de 2019
Viaje al Pirineo
Con un tiempo primaveral y muy de mañana, para aprovechar bien el día, salimos rumbo a los valles pirenaicos de Hecho y Ansó.
Después de una corta parada para reponer fuerzas llegamos a Hecho a eso de las diez y media. Ya nos estaba esperando la guía que nos iba a mostrar lo más interesante de esta hermosa villa oscense. Este valle está recorrido por el río Aragón Subordán y es la cuna del reino de Aragón. El paisaje es un primor, siempre verde, rodeado de montañas cubiertas de bosque y, al fondo, los picos más altos de la cordillera con nieve en las cimas que marcan la frontera con la vecina Francia.
La guía nos hizo admirar el hermoso caserío con la arquitectura tradicional: piedra al exterior y mucha madera en el interior. Los vanos, en las casas antiguas son escasos y de pequeño tamaño. Hay que tener en cuenta el clima con inviernos largos y copiosas nevadas. Hay que aislarse del frío todo lo posible. En las solanas encontramos galerías balconadas de madera para aprovechar el sol y secar el maiz y otras reservas alimentarias. Los tejados son muy inclinados para que no se amontone la nieve, pero, en su parte más baja terminan en forma de pagoda con el fin de retener una capa de nieve que actúe como aislante térmico. Las tejas son de arcilla, planas, con unos resaltes para poder imbricarlas. Pero lo que más llama la atención son las enormes chimeneas troncocónicas, con unas filas de ladrillos que sobresalen para evitar filtraciones de agua de lluvia o de la fusión de la nieve. Algunas terminan en un elemento: el espantabrujas que puede ser un pequeño monigote. Estaba muy extendida por estos valles la creencia en las brujas que salían por la noche e intentaban entrar en las casas por los lugares desprotegidos. Al llegar el día se convertían en gatos negros. Por eso intentaban proteger todos los huecos por los que pudiesen entrar. Así colocaban en las puertas ramitas de árbol o Flores de cardo mariano, con muchos pinchos para que las brujas, de naturaleza curiosas,se entretuvieran contando los pinchos y así se les pasara la noche. Otras veces hay esculpidas en la piedra pequeñas cabecitas monstruosas que tenían el mismo cometido. Las puertas de entrada suelen ser en arco de medio punto con dovelas de piedra. Tampoco son raras las adinteladas, también en piedra. Las casa suelen ser muy grandes ya que las familias que albergaban eran muy numerosa y estaban incluidos los abuelos, tiones y tionas, además de los criados, si era una casa importante.
Visitamos, también, la Casa Mazo, convertida en Museo Etnológico. Allí pudimos ver herramientas que otrora utilizaban los labradores y pastores, así como los utensilios de cocina, alrededor del hogar, pieza principal de estas viviendas donde, acomodados en las cadieras, se contaban las novedades del día, cuentos y leyendas del pasado, para entretener las largas veladas invernales. Hasta allí no llegaban los periódicos y era el único medio de comunicación.
En este valle se habla todavía el "cheso", un dialecto de la fabla aragonesa.
A dos kilómetros se encuentra Siresa que tuvo un monasterio en el que habitaron hasta ciento cincuenta monjes. Hoy lo único que queda es la iglesia, dedicada a San Pedro. Es de estilo románico pero, según documentación, San Eulogio de Córdoba pasó por el cenobio en el siglo IX por lo que el primitivo tuvo que ser de estilo carolingio y, quedaría destruido en alguna de las razias de Almanzor. La iglesia es de planta de cruz latina, con ábside circular. Tiene dos torres con espadaña en las fachadas y grandes contrafuertes. Las bóvedas son de medio cañón, en piedra visible, lo mismo que todas las paredes. Es muy austera pero alberga tesoros importantes como un Cristo románico con cuatro clavos que apareció al realizar unas obras. Seguramente fue escondido durante la guerra de la Independencia pues los franceses quemaron estos pueblos, como lo atestiguan algunas piedras ahumadas en las fachadas de casas. Este Cristo parece más bien que perteneció a un Descendimiento. Hay otra pequeña talla, también de madera de una Virgen sedente,románica. En los transeptos encontramos tablas de pintura flamenca. En el altar mayor preside San Pedro, sentado en su cátedra. La entrada sur no es la original, ésta queda situada al oeste, bajo un atrio, flanqueado por dos torretas. En lo alto de la puerta hay un crismón, única decoración. En el exterior vimos en el trandepto norte una figura en piedra cuyo significado se ignora. Las torres de las campanas son posteriores.
Pasamos por la casa en la que según nos informaron nació Juan de Regla que fue confesor de Carlos V y de Felipe II.
Seguidamente visitamos el horno comunal que, aunque sin uso práctico, aún se mantiene en pie. En otros tiempos, aquí era donde las mujeres del pueblo, muy temprano, venían a cocer su pan, unas tortas que pesaban cuatro ó cinco kilos que trían ya preparadas de sus casas. Encargada del horno solía estar una mujer que lo calentaba y cocía el pan a cambio de una remuneración en especie. Cada una ponía su marca a los panes para que no se confundieran con los de la vecina.
A las dos nos llegamos al restaurante acordado para descansar y renovar las fuerzas para la visita de la tarde: Ansó.
Ansó es otra hermosa villa situada en el valle del río Veral. En el siglo XIII, Jaime I le concedió privilegios. Aún perdura el Tributo de las tres vacas que tienen que pagar anualmente sus vecinos franceses del Bearn.
La lengua que hablan es el ansotano, otro dialecto de la fabla aragonesa.
Al no ser época turística encontramos cerrados los museos y casi todos los establecimientos públicos por lo que sólo pudimos ver lo que estaba a nuestro alcance: hermosas casas de piedra con la arquitectura típica del Pirineo pero con una curiosa característica: las "arteas", unas separaciones entre las casas de unos cincuenta centímetros, que no son transitables, sólo puede circular por ellas el agua de los canalones que vierten allí.
Sí pudimos visitar la iglesia parroquial de San Pedro, de estilo gótico del siglo XVI, de cruz latina, con una nave y bóvedas estrelladas. Tiene una portada monumental plateresca,bajo un atrio. En el interior, el retablo del altar mayor es barroco. Tiene varios retablos de diferentes estilos. Hay un valioso órgano francés del siglo XVIII.
Estos valles fronterizos y de difícil acceso han servido desde antiguo para el contrabando de toda clase de mercancías. También en las guerras se han arriesgado muchas personas, burlando la vigilancia policial. Durante la II Guerra Mundial algunos pilotos americanos y belgas pudieron pasar y encontrar refugio entre los montañeses. Algunos, ya muy ancianos han vuelto para agradecer esta ayuda que en su tiempo recibieron y para que no se olviden estos hechos han dejado constancia en unas lápidas con sus nombres grabados. ¡Hermoso gesto!
Llegó el momento de regresar y, con los ojos impregnados de la belleza de estos paisajes tenemos que decir adiós. Cansados pero satisfechos después de haber pasado un día agradable, de camaradería en contacto con la madre Naturaleza, emprendimos el regreso sin ningún incidente digno de ser reseñado. ¡Hasta la próxima excursión!
Después de una corta parada para reponer fuerzas llegamos a Hecho a eso de las diez y media. Ya nos estaba esperando la guía que nos iba a mostrar lo más interesante de esta hermosa villa oscense. Este valle está recorrido por el río Aragón Subordán y es la cuna del reino de Aragón. El paisaje es un primor, siempre verde, rodeado de montañas cubiertas de bosque y, al fondo, los picos más altos de la cordillera con nieve en las cimas que marcan la frontera con la vecina Francia.
La guía nos hizo admirar el hermoso caserío con la arquitectura tradicional: piedra al exterior y mucha madera en el interior. Los vanos, en las casas antiguas son escasos y de pequeño tamaño. Hay que tener en cuenta el clima con inviernos largos y copiosas nevadas. Hay que aislarse del frío todo lo posible. En las solanas encontramos galerías balconadas de madera para aprovechar el sol y secar el maiz y otras reservas alimentarias. Los tejados son muy inclinados para que no se amontone la nieve, pero, en su parte más baja terminan en forma de pagoda con el fin de retener una capa de nieve que actúe como aislante térmico. Las tejas son de arcilla, planas, con unos resaltes para poder imbricarlas. Pero lo que más llama la atención son las enormes chimeneas troncocónicas, con unas filas de ladrillos que sobresalen para evitar filtraciones de agua de lluvia o de la fusión de la nieve. Algunas terminan en un elemento: el espantabrujas que puede ser un pequeño monigote. Estaba muy extendida por estos valles la creencia en las brujas que salían por la noche e intentaban entrar en las casas por los lugares desprotegidos. Al llegar el día se convertían en gatos negros. Por eso intentaban proteger todos los huecos por los que pudiesen entrar. Así colocaban en las puertas ramitas de árbol o Flores de cardo mariano, con muchos pinchos para que las brujas, de naturaleza curiosas,se entretuvieran contando los pinchos y así se les pasara la noche. Otras veces hay esculpidas en la piedra pequeñas cabecitas monstruosas que tenían el mismo cometido. Las puertas de entrada suelen ser en arco de medio punto con dovelas de piedra. Tampoco son raras las adinteladas, también en piedra. Las casa suelen ser muy grandes ya que las familias que albergaban eran muy numerosa y estaban incluidos los abuelos, tiones y tionas, además de los criados, si era una casa importante.
Visitamos, también, la Casa Mazo, convertida en Museo Etnológico. Allí pudimos ver herramientas que otrora utilizaban los labradores y pastores, así como los utensilios de cocina, alrededor del hogar, pieza principal de estas viviendas donde, acomodados en las cadieras, se contaban las novedades del día, cuentos y leyendas del pasado, para entretener las largas veladas invernales. Hasta allí no llegaban los periódicos y era el único medio de comunicación.
En este valle se habla todavía el "cheso", un dialecto de la fabla aragonesa.
A dos kilómetros se encuentra Siresa que tuvo un monasterio en el que habitaron hasta ciento cincuenta monjes. Hoy lo único que queda es la iglesia, dedicada a San Pedro. Es de estilo románico pero, según documentación, San Eulogio de Córdoba pasó por el cenobio en el siglo IX por lo que el primitivo tuvo que ser de estilo carolingio y, quedaría destruido en alguna de las razias de Almanzor. La iglesia es de planta de cruz latina, con ábside circular. Tiene dos torres con espadaña en las fachadas y grandes contrafuertes. Las bóvedas son de medio cañón, en piedra visible, lo mismo que todas las paredes. Es muy austera pero alberga tesoros importantes como un Cristo románico con cuatro clavos que apareció al realizar unas obras. Seguramente fue escondido durante la guerra de la Independencia pues los franceses quemaron estos pueblos, como lo atestiguan algunas piedras ahumadas en las fachadas de casas. Este Cristo parece más bien que perteneció a un Descendimiento. Hay otra pequeña talla, también de madera de una Virgen sedente,románica. En los transeptos encontramos tablas de pintura flamenca. En el altar mayor preside San Pedro, sentado en su cátedra. La entrada sur no es la original, ésta queda situada al oeste, bajo un atrio, flanqueado por dos torretas. En lo alto de la puerta hay un crismón, única decoración. En el exterior vimos en el trandepto norte una figura en piedra cuyo significado se ignora. Las torres de las campanas son posteriores.
Pasamos por la casa en la que según nos informaron nació Juan de Regla que fue confesor de Carlos V y de Felipe II.
Seguidamente visitamos el horno comunal que, aunque sin uso práctico, aún se mantiene en pie. En otros tiempos, aquí era donde las mujeres del pueblo, muy temprano, venían a cocer su pan, unas tortas que pesaban cuatro ó cinco kilos que trían ya preparadas de sus casas. Encargada del horno solía estar una mujer que lo calentaba y cocía el pan a cambio de una remuneración en especie. Cada una ponía su marca a los panes para que no se confundieran con los de la vecina.
A las dos nos llegamos al restaurante acordado para descansar y renovar las fuerzas para la visita de la tarde: Ansó.
Ansó es otra hermosa villa situada en el valle del río Veral. En el siglo XIII, Jaime I le concedió privilegios. Aún perdura el Tributo de las tres vacas que tienen que pagar anualmente sus vecinos franceses del Bearn.
La lengua que hablan es el ansotano, otro dialecto de la fabla aragonesa.
Al no ser época turística encontramos cerrados los museos y casi todos los establecimientos públicos por lo que sólo pudimos ver lo que estaba a nuestro alcance: hermosas casas de piedra con la arquitectura típica del Pirineo pero con una curiosa característica: las "arteas", unas separaciones entre las casas de unos cincuenta centímetros, que no son transitables, sólo puede circular por ellas el agua de los canalones que vierten allí.
Sí pudimos visitar la iglesia parroquial de San Pedro, de estilo gótico del siglo XVI, de cruz latina, con una nave y bóvedas estrelladas. Tiene una portada monumental plateresca,bajo un atrio. En el interior, el retablo del altar mayor es barroco. Tiene varios retablos de diferentes estilos. Hay un valioso órgano francés del siglo XVIII.
Estos valles fronterizos y de difícil acceso han servido desde antiguo para el contrabando de toda clase de mercancías. También en las guerras se han arriesgado muchas personas, burlando la vigilancia policial. Durante la II Guerra Mundial algunos pilotos americanos y belgas pudieron pasar y encontrar refugio entre los montañeses. Algunos, ya muy ancianos han vuelto para agradecer esta ayuda que en su tiempo recibieron y para que no se olviden estos hechos han dejado constancia en unas lápidas con sus nombres grabados. ¡Hermoso gesto!
Llegó el momento de regresar y, con los ojos impregnados de la belleza de estos paisajes tenemos que decir adiós. Cansados pero satisfechos después de haber pasado un día agradable, de camaradería en contacto con la madre Naturaleza, emprendimos el regreso sin ningún incidente digno de ser reseñado. ¡Hasta la próxima excursión!
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