Cada día, durante el confinamiento, al llegar las ocho de la tarde se abrían los balcones y terrazas y todos salíamos a aplaudir, en señal de agradecimiento y homenaje a tantos profesionales que, en los tiempos difíciles de la pandemia, han velado por la salud y el bienestar de todos los ciudadanos. En agradecimiento a todos los servicios esenciales sin los cuales habría sido imposible la vida durante el largo período de la cuarentena.
De forma muy especial a todo el personal sanitario que, tantas veces, carentes de medios de protección personal han estado ahí, en primera línea, exponiendo su salud y su vida por todos los demás, desbordados de trabajo, sin tiempo para descansar y poder recuperarse, cuando no paraban de llegar enfermos y los hospitales se quedaban pequeños y había que improvisar para acoger a tantas víctimas del coronavirus.
Nuestro agradecimiento, también a las Fuerzas del Orden: Ejército y Guardia Civil que tan valiosísimos servicios han prestado allí donde haya sido necesaria su presencia. Los hemos visto desinfectando zonas de aglomeramiento como estaciones, Residencias de Ancianos, zonas deportivas, en funciones de vigilancia, en fin. en todos los lugares donde se haya requerido su trabajo.
No podemos olvidar a los Cuerpos de Bomberos que también han colaborado allí donde ha sido necesario su buen hacer.
Las farmacias también han estado abiertas para dispensar los medicamentos y asesorar a los ciudadanos. Se han encargado así mismo de la distribución de mascarillas que, en los primeros momentos eran tan escasas que ni los sanitarios podían disponer de las necesarias.
Muchas asociaciones de mujeres y, otras de forma individual, han colaborado de forma voluntaria en la elaboración de estos adminículos tan necesarios en residencias, hospitales, etc. Ahora es algo que se encuentra presente en los escaparates, con distintas líneas de moda, pero, no olvidemos que hubo un tiempo en que era dificilísimo encontrar en ninguna parte.
No podemos olvidarnos del personal que trabaja en los supermercados y en las tiendas de Alimentación, en general. Gracias a ellos hemos estado abastecidos en todo momento y no puede decirse que hayan faltado productos necesarios. Lo mismo los transportistas que no han parado en su trabajo para acercar los víveres a las ciudades y asegurar el suministro de todos los productos frescos necesarios. Ahí han estado también los Mercados Centrales donde se hacen las transacciones.
Hay que agradecer también a los agricultores y ganaderos que, con su trabajo, han podido suministrar alimentos frescos, a diario. El personal de los Mataderos siempre ha estado al pie del cañón para que no faltase la carne en nuestra dieta.
No nos podemos olvidar de las personas del Servicio de Limpieza, algo siempre necesario pero más en tiempos de epidemias, cuando la higiene es uno de los pilares en el control de las enfermedades.
Cómo olvidarse de los Servicios de Tanatorios y Cementerios que se han visto desbordados en su trabajo, no pudiendo atender adecuadamente, como hubiera sido su deseo.
Cómo podríamos olvidarnos de los científicos que en los laboratorios no han parado de trabajar en busca de medicamentos para el tratamiento de la enfermedad y, sobre todo, en busca de una vacuna eficaz contra el covid-19. Por ahora se va controlando, pero no está vencido. Todos esperamos que para el otoño podamos disponer de una vacuna, al menos para las personas de mayor riesgo. Sabemos que requiere su tiempo, que se han de realizar pruebas que garanticen su utilización, sin grandes riesgos. Todo eso lleva su tiempo pero el tiempo apremia y nadie quiere que vuelva otra oleada igual o peor que la pasada. El miedo a un nuevo confinamiento está presente en el aire que se respira.
Es una pena que después del empeño que ha puesto tanta gente en cuidarnos, cuando ya se ha establecido la Desescalada porque la cuestión económica es muy importante, haya tantas personas que se saltan a la torera todas las medidas sanitarias impuestas en beneficio de todos. Ya sabemos que la mascarilla, sobre todo en verano, es incómoda, pero sí, algo necesario y debemos usarla por nosotros y por los demás. Es frecuente ver a la gente circular por la calle sin mascarilla, otros la llevan quitada, en la mano o en el brazo. Otros muchos la llevan mal colocada, sin cubrir la nariz, en fin un desastre.En cuanto a mantener las distancias pasa otro tanto. No es raro encontrar personas charlando en grupos numerosos o sentadas en las mesa de las cafeterías, donde deberían estar cuatro como máximo. En el parque ocurre lo mismo, ahí suelen ser jóvenes, grupos muy numerosos echados en el césped, sin guardar las distancias. Pero no son sólo los jóvenes los que incumplen las normas. Así ocurre lo que está ocurriendo por todo el territorio. Cada día aparecen nuevos brotes, teniendo que volver al confinamiento.
En muchos casos son los temporeros que están trabajando en la recogida de la fruta. Es verdad que estas personas suelen vivir en condiciones poco saludables: hacinamiento y falta de medios para mantener una higiene adecuada. Pero otras veces los rebrotes son debidos a reuniones familiares, tiempos de ocio... Muchos son asintomáticos y si no saben que padecen la enfermedad no hay aislamiento y, mientras, están expandiendo el virus por todas partes.
Seamos todos más responsables y solidarios y respetemos las normas sanitarias que no se han puesto para fastidiar a nadie si no para protegernos a todos.
Por la tarde, cuando llega la hora de la cita parece que falta algo. Era una forma de saber que todos estábamos en el mismo barco y de agradecer, mediante los aplausos todo aquello que están haciendo por los demás.
Nunca olvidaremos canciones como "Resistiré" que ha quedado como el himno del confinamiento. Han compuesto otras canciones muy emotivas que expresan de forma genial todos los sentimientos que han embargado los corazones agradecidos. Sólo podemos decir GRACIAS.
martes, 7 de julio de 2020
martes, 19 de mayo de 2020
Reflexiones
En estos más de dos meses que llevamos de confinamiento hemos tenido mucho tiempo para pensar y reflexionar a fondo sobre las causas y consecuencias de esta pandemia que afecta a la globalidad de los países, siempre llevando la peor parte aquellas clases más vulnerables.
¿Cómo pudo darse esta invasión del coronavirus?. Cuando la humanidad goza de un progreso científico como no se ha conocido jamás, resulta que un bichito microscópico hace que se tambaleen todas las estructuras sociales y trae en jaque a todos los políticos, científicos, economistas...del globo.
Pensemos un poco en la soberbia del hombre que se cree capaz de combatir en todos los frentes: viajes espaciales, tecnología punta, robots para todas las tareas, inteligencia artificial... y nos vence algo tan pequeño como un virus ante el cual se siente indefenso. Su propagación es silenciosa y rápida. Al día de hoy siguen contagiándose un número considerable de personas , muchas de ellas muriendo. La mayoría se contagia sin saber cómo.
La economía mundial se hunde. Es cierto que algunos países lo soportan mejor que otros, pero para todos supone un grave retroceso y serán muchos los que se queden por el camino, sin trabajo, sin ingresos y con una perspectiva totalmente negativa.
Después de más de dos meses ésto no termina ni se ve una salida satisfactoria para la mayoría. Tendremos que acostumbrarnos a un nuevo estado de cosas y pensar que nuestra vida, que el anterior estado de bienestar se ha ido para siempre. Aquella seguridad en que creíamos encontrarnos se nos ha ido al traste con todos nuestros sueños y las esperanzas de futuro.
No estamos solos. Nos unen vínculos que no sólo son biológicos. Estamos todos en el mismo barco y hay que apelar más que nunca a la solidaridad y tener en cuenta a todas las personas que lo están pasando mal para que no se pierda del todo la esperanza y dentro de unos cuantos años podamos recordar todos esta situación como una pesadilla que se desvanece con la luz.
Parece que los laboratorios están ensayando vacunas pero eso lleva un tiempo de pruebas hasta que se autorizan porque se necesitan unas garantías y comprobar los beneficios y efectos secundarios a tener en cuenta. No obstante es una lucecita al final del túnel.
¿Cómo pudo darse esta invasión del coronavirus?. Cuando la humanidad goza de un progreso científico como no se ha conocido jamás, resulta que un bichito microscópico hace que se tambaleen todas las estructuras sociales y trae en jaque a todos los políticos, científicos, economistas...del globo.
Pensemos un poco en la soberbia del hombre que se cree capaz de combatir en todos los frentes: viajes espaciales, tecnología punta, robots para todas las tareas, inteligencia artificial... y nos vence algo tan pequeño como un virus ante el cual se siente indefenso. Su propagación es silenciosa y rápida. Al día de hoy siguen contagiándose un número considerable de personas , muchas de ellas muriendo. La mayoría se contagia sin saber cómo.
La economía mundial se hunde. Es cierto que algunos países lo soportan mejor que otros, pero para todos supone un grave retroceso y serán muchos los que se queden por el camino, sin trabajo, sin ingresos y con una perspectiva totalmente negativa.
Después de más de dos meses ésto no termina ni se ve una salida satisfactoria para la mayoría. Tendremos que acostumbrarnos a un nuevo estado de cosas y pensar que nuestra vida, que el anterior estado de bienestar se ha ido para siempre. Aquella seguridad en que creíamos encontrarnos se nos ha ido al traste con todos nuestros sueños y las esperanzas de futuro.
No estamos solos. Nos unen vínculos que no sólo son biológicos. Estamos todos en el mismo barco y hay que apelar más que nunca a la solidaridad y tener en cuenta a todas las personas que lo están pasando mal para que no se pierda del todo la esperanza y dentro de unos cuantos años podamos recordar todos esta situación como una pesadilla que se desvanece con la luz.
Parece que los laboratorios están ensayando vacunas pero eso lleva un tiempo de pruebas hasta que se autorizan porque se necesitan unas garantías y comprobar los beneficios y efectos secundarios a tener en cuenta. No obstante es una lucecita al final del túnel.
sábado, 9 de mayo de 2020
La "desescalada"
Desde la pandemia del coronavirus nos ha invadido una serie de palabras que están en boca de todos y que, si no están en el diccionario de la RAE, ésta prestigiosa institución no tendrá más remedio que introducir ya que se han hecho de uso común. Una de ellas es la "desescalada". Todos sabemos a qué se refiere, aunque los políticos de turno no se pongan de acuerdo del cómo y el cuándo.
Después de tantos días encerrados en casa hemos de volver a la vida "normal". Todos pensamos que la normalidad no va a ser nunca lo que era y que muchos van a quedarse por el camino.
Cuando parece que iba mejorando la recesión económica, nos viene esta tremenda catástrofe que se ha llevado por delante a tantas víctimas que no han podido superar la enfermedad y que han muerto sin el consuelo de poder despedirse de sus seres más queridos. Pero eso no es todo. Nos queda un país sumido en la ruina. No hace muchos días escuchábamos la noticia de que habían perdido su puesto de trabajo más de 900.ooo trabajadores. Costará muchos años y mucha ayuda volver a los niveles alcanzados antes de la crisis.
Hay muchas familias que llevan dos meses sin ingresos, que han agotado los pocos ahorros y se ven obligadas a acudir a los bancos de alimentos, a Cruz Roja, a Cáritas..., en demanda de algún socorro para poder subsistir y pagar alquileres y otras facturas necesarias. Muchas de ellas son familias que nunca hubieran pensado verse en esa situación.
Son muchas las pequeñas empresas que, después de esto, tendrán que cerrar el negocio porque en todo este tiempo no han facturado y los gastos de alquiler, luz, agua, impuestos, etc, siguen ahí.
Empezó el desconfinamiento, con distintas fases y según unas normas.
Primero los niños, menores de 14 años, con horarios limitados, acompañados de un adulto responsable de ellos. Pueden salir con los hermanos, pero no juntarse para jugar con otros niños;una hora al día y en un radio de un km. de su domicilio. Pueden sacar sus juguetes pero no compartirlos con otros niños.
En otra fase se autorizó a los adultos salir para hacer deporte al aire libre, de forma individual, en una franja horaria y sin alejarse del domicilio.
Después las personas de más de 70 años podían salir de paseo, sin alejarse de su domicilio y en unas franjas horarias, siempre respetando la distancia de 2 metros entre los individuos. Las personas dependientes pueden salir acompañadas de otro adulto. Se nota cierto recelo o miedo a salir de casa, siempre desconfiando de las personas con las que nos cruzamos, respetando las distancias. Todo el mundo tiene miedo a contagiarse.
En mi barrio, afortunadamente, disponemos de zonas verdes, con bancos para sentarse y amplias zonas de paseo. Se puede sentarse a tomar el sol o pasear, sin miedo al agobio, ya que, aunque salgan muchas personas a la misma hora, hay espacio suficiente para poder guardar las distancias.
No ocurre lo mismo en las calles más céntricas, con aceras más estrechas en las que se forman largas colas para entrar en los supermercados, farmacias, oficinas bancarias, etc y donde es imposible guardar las distancias.
Han empezado su tarea muchos trabajadores en las empresas, eso sí, con los medios de protección necesarios y guardando las debidas distancias para evitar contagios.
Ahora hablan de abrir los establecimientos que cumplan las normas básicas. Es tarea bastante difícil ya que exigen unas superficies que los pequeños no cumplen. Poco a poco se irá perdiendo el miedo, regresando a la normalización.
Hasta hace poco teníamos una ciudad fantasma; nadie se asomaba a las ventanas o terrazas, salvo a las 8 de la tarde cuando se salía, en masa, a aplaudir a los sanitarios y a todas las personas que luchan en primera línea, con riesgo de su salud, exponiéndose por todos los demás. Ahora ya se pueden ver personas en las terrazas, a cualquier hora del día, tomando el sol, haciendo gimnasia o, simplemente, viendo la vida pasar. Ya se ve gente por las calles, con ciertos límites, pero parece que van tomando vida. Hasta las palomas, tímidamente, han empezado a regresar a sus lugares habituales. El nido de las urracas sigue estando habitado. La hembra debe estar incubando los huevos porque no sale. Veo a uno de los progenitores, seguramente el macho, que hace la ronda, volando cerca del nido.
La primavera exuberante, ajena a todo, sigue su curso. Los rosales están cargados de rosas, de todas las gamas de colores, como la paleta del mejor pintor. Los tilos comienzan a florecer y esparcen su aroma en derredor.Las lilas no se quedan atrás y van floreciendo: blancas y moradas.
Las moreras están llenas de hojas verdes. Recuerdo cuando mis hijos eran pequeños, era la época de los gusanos de seda en las cajas de zapatos. Entonces tenían que desplazarse lejos para conseguir la preciada comida. Ahora que hay tantas hojas y tan ceca de casa debe de haberse pasado de moda la antigua costumbre infantil porque no se ve ningún niño recolectándolas.
Hay una pareja de patos que, seguro, ha venido desde el Canal y se ha acomodado en los pequeños estanques de la Plaza. Ya estaban por aquí antes de la pandemia pero parece que han decidido quedarse por estos lares. No sé de qué se alimentan porque el agua está transparente ya que la cambian con cierta frecuencia y, en las orillas, no hay vegetación alguna.
En fin, hay que ir retomando nuestra vida, aunque sea con ciertas limitaciones; poco a poco nos iremos acostumbrando e iremos perdiendo el miedo a salir de casa.
Ahora es cuando más se necesita la solidaridad de todos para que nadie se quede por el camino. Tenemos que acordarnos de todas las personas que lo están pasando tan mal y poner nuestro granito de arena. Ya sabemos que, según el refrán "un grano no hace granero, pero ayuda al compañero".
Después de tantos días encerrados en casa hemos de volver a la vida "normal". Todos pensamos que la normalidad no va a ser nunca lo que era y que muchos van a quedarse por el camino.
Cuando parece que iba mejorando la recesión económica, nos viene esta tremenda catástrofe que se ha llevado por delante a tantas víctimas que no han podido superar la enfermedad y que han muerto sin el consuelo de poder despedirse de sus seres más queridos. Pero eso no es todo. Nos queda un país sumido en la ruina. No hace muchos días escuchábamos la noticia de que habían perdido su puesto de trabajo más de 900.ooo trabajadores. Costará muchos años y mucha ayuda volver a los niveles alcanzados antes de la crisis.
Hay muchas familias que llevan dos meses sin ingresos, que han agotado los pocos ahorros y se ven obligadas a acudir a los bancos de alimentos, a Cruz Roja, a Cáritas..., en demanda de algún socorro para poder subsistir y pagar alquileres y otras facturas necesarias. Muchas de ellas son familias que nunca hubieran pensado verse en esa situación.
Son muchas las pequeñas empresas que, después de esto, tendrán que cerrar el negocio porque en todo este tiempo no han facturado y los gastos de alquiler, luz, agua, impuestos, etc, siguen ahí.
Empezó el desconfinamiento, con distintas fases y según unas normas.
Primero los niños, menores de 14 años, con horarios limitados, acompañados de un adulto responsable de ellos. Pueden salir con los hermanos, pero no juntarse para jugar con otros niños;una hora al día y en un radio de un km. de su domicilio. Pueden sacar sus juguetes pero no compartirlos con otros niños.
En otra fase se autorizó a los adultos salir para hacer deporte al aire libre, de forma individual, en una franja horaria y sin alejarse del domicilio.
Después las personas de más de 70 años podían salir de paseo, sin alejarse de su domicilio y en unas franjas horarias, siempre respetando la distancia de 2 metros entre los individuos. Las personas dependientes pueden salir acompañadas de otro adulto. Se nota cierto recelo o miedo a salir de casa, siempre desconfiando de las personas con las que nos cruzamos, respetando las distancias. Todo el mundo tiene miedo a contagiarse.
En mi barrio, afortunadamente, disponemos de zonas verdes, con bancos para sentarse y amplias zonas de paseo. Se puede sentarse a tomar el sol o pasear, sin miedo al agobio, ya que, aunque salgan muchas personas a la misma hora, hay espacio suficiente para poder guardar las distancias.
No ocurre lo mismo en las calles más céntricas, con aceras más estrechas en las que se forman largas colas para entrar en los supermercados, farmacias, oficinas bancarias, etc y donde es imposible guardar las distancias.
Han empezado su tarea muchos trabajadores en las empresas, eso sí, con los medios de protección necesarios y guardando las debidas distancias para evitar contagios.
Ahora hablan de abrir los establecimientos que cumplan las normas básicas. Es tarea bastante difícil ya que exigen unas superficies que los pequeños no cumplen. Poco a poco se irá perdiendo el miedo, regresando a la normalización.
Hasta hace poco teníamos una ciudad fantasma; nadie se asomaba a las ventanas o terrazas, salvo a las 8 de la tarde cuando se salía, en masa, a aplaudir a los sanitarios y a todas las personas que luchan en primera línea, con riesgo de su salud, exponiéndose por todos los demás. Ahora ya se pueden ver personas en las terrazas, a cualquier hora del día, tomando el sol, haciendo gimnasia o, simplemente, viendo la vida pasar. Ya se ve gente por las calles, con ciertos límites, pero parece que van tomando vida. Hasta las palomas, tímidamente, han empezado a regresar a sus lugares habituales. El nido de las urracas sigue estando habitado. La hembra debe estar incubando los huevos porque no sale. Veo a uno de los progenitores, seguramente el macho, que hace la ronda, volando cerca del nido.
La primavera exuberante, ajena a todo, sigue su curso. Los rosales están cargados de rosas, de todas las gamas de colores, como la paleta del mejor pintor. Los tilos comienzan a florecer y esparcen su aroma en derredor.Las lilas no se quedan atrás y van floreciendo: blancas y moradas.
Las moreras están llenas de hojas verdes. Recuerdo cuando mis hijos eran pequeños, era la época de los gusanos de seda en las cajas de zapatos. Entonces tenían que desplazarse lejos para conseguir la preciada comida. Ahora que hay tantas hojas y tan ceca de casa debe de haberse pasado de moda la antigua costumbre infantil porque no se ve ningún niño recolectándolas.
Hay una pareja de patos que, seguro, ha venido desde el Canal y se ha acomodado en los pequeños estanques de la Plaza. Ya estaban por aquí antes de la pandemia pero parece que han decidido quedarse por estos lares. No sé de qué se alimentan porque el agua está transparente ya que la cambian con cierta frecuencia y, en las orillas, no hay vegetación alguna.
En fin, hay que ir retomando nuestra vida, aunque sea con ciertas limitaciones; poco a poco nos iremos acostumbrando e iremos perdiendo el miedo a salir de casa.
Ahora es cuando más se necesita la solidaridad de todos para que nadie se quede por el camino. Tenemos que acordarnos de todas las personas que lo están pasando tan mal y poner nuestro granito de arena. Ya sabemos que, según el refrán "un grano no hace granero, pero ayuda al compañero".
jueves, 9 de abril de 2020
Quédate en casa
Ya venían los rumores desde días atrás. Los medios de comunicación nos estaban alertando de la tragedia que ocurría en otros países pero nos costaba creerlo todavía. Siempre "estas cosas les ocurren a otros". Hasta que un día la bomba no pudo aguantar más y estalló. Y el 14 de marzo vino la orden del confinamiento. Todo el mundo tenía que quedarse en casa. No se podía salir mas que, algunos, para ir al trabajo, hacer la compra, ir a la farmacia y sacar a pasear al perro. En principio iban a ser dos semanas y a ver cómo se comportaba la pandemia. Se cerraron los centros de estudio como universidades, colegios... Los Centros de Mayores, Bibliotecas y todos los locales de recreo como bares, restaurantes, cines, teatros, gimnasios, zonas deportivas, así como todo el comercio no esencial.
Pasadas esas dos semanas, nos anunciaron medidas más drásticas. El período de confinamiento se prolongaba otras dos semanas y todo el mundo se fue a su casa, excepto las personas que trabajan en los servicios esenciales como sanitarios, bomberos, correos, limpieza, personal del ejército, Guardia Civil, policías locales, autonómicas y nacionales que, al servicio de la ciudadanía, han tenido que echar una mano en tareas de desinfección de zonas en las que, normalmente hay aglomeraciones de personas como estaciones, aeropuertos, centros deportivos, Residencias de mayores, etc e instalación de hospitales de campaña.
Han faltado las medidas de protección personal como batas, guantes, mascarillas, respiradores...
España gozaba de una buena asistencia sanitaria pero la pandemia nos ha desbordado. Se han colapsado los hospitales y, dentro de ellos, las UCIS, por lo que se han tenido que montar hospitales de campaña para poder atender a tantos afectados por el coronavirus o, si se prefiere más técnico, el Covid 19.
Cada día ha ido aumentando el número de infectados y el de fallecidos y, aún nos dicen, que lo peor falta por llegar. Al principio morían personas mayores con otras patologías que no podían superar el proceso. Pero después se vio que también caían personas de menor edad, sin patologías previas.
Los tests para determinar si una persona estaba o no afectada, llegaban con cuentagotas y, además, alguna partida se tuvo que devolver porque eran defectuosos. Lo mismo el material de protección para el personal asistencial. Muchos de los profesionales de la Salud han dado positivo y han tenido que aislarse. Todo parece que se complica.
Los ciudadanos han respondido de forma solidaria quedándose en casa. Apenas se ven personas en la calle.Sólo alguno con la bolsa del pan o el carrito de la compra. Otros salen con el perro, pero en solitario y todos guardando las distancias de seguridad.
Siempre hay algunas personas insolidarias que han tomado el confinamiento como unas vacaciones e intentan pasar la cuarentena en la segunda vivienda. La Guardia Civil se encarga de estos elementos y, todos los días, tienen que sancionar estas infracciones.
Frente a todo esto negativo está la solidaridad de numerosos actores, cantantes, deportistas... que ponen lo mejor de sí mismos al servicio de los demás, organizando conciertos en las Redes Sociales, que están cumpliendo un gran papel en estos días aciagos.
Hay otras muchas personas, ciudadanos anónimos , que también colaboran, uniéndose para fabricar mascarillas en casa: asociaciones de mujeres, conventos de monjas de clausura...
Otros voluntarios se prestan para recoger las medicinas y hacer la compra de aquellas personas mayores, confinadas en sus casas y que, además, tienen problemas de movilidad.
Los estudiantes pueden seguir las clases on line desde sus casas ya que, por lo que se respira, las clases de forma presencial, han terminado por este curso.
Pero hay un grupo de alumnos que no tienen en sus domicilios ordenador o acceso a Internet por lo cual no pueden seguir el curso. El Gobierno de Aragón se ha acordado de ellos y, según se ha anunciado, pone 200 ordenadores a su disposición.
Se ha impuesto para muchos trabajadores el trabajo en casa, vía Internet. Es una solución pero tiene sus dificultades: viviendas pequeñas,niños por la casa que son incapaces de comprender la situación. En estas condiciones es difícil trabajar.
Y los niños... ¡tantos días encerrados en casa! Necesitan hacer ejercicio al aire libre y jugar con sus compañeros en el patio del colegio. Los padres tienen que agudizar el ingenio para hacerles el encierro más llevadero. Y vaya si lo consiguen muchos de ellos. Todos los días nos admiramos de los recursos que ponen en práctica las familias. ¡Qué ingenio!
A las 8 de la tarde la cita es en las terrazas o balcones para homenajear y agradecer, con nuestro aplauso, a todos los esforzados que nos cuidan, exponiéndose ellos, en primera línea, a todos los peligros. ¡Gracias a todos ellos! Siempre estarán en nuestra memoria.
Ha llegado la primavera pero apenas podemos disfrutarla. Los parques y jardines se llenan de flores pero están cerrados y no podemos contemplarlas. En el jardín de casa hay unas jardineras que se han llenado de hermosos lirios; los he visto, de refilón, cuando he salido a los contenedores de basura. Se están marchitando sin que apenas las veamos.
Por otra parte, han desaparecido casi totalmente las aves que alborotaban en los árboles. Es lógico que así sea; los niños están en sus casas y no dejan abandonados los trozos de bocadillo que servían de alimento a las palomas. Tampoco están las personas mayores que siempre les llevaban algunos restos de comida.
Sólo se ven unas poquitas parejas de palomas que sobreviven de lo poco que encuentran. Se columpian en las delgadas ramas delos chopos y se esconden entre el follaje de los pinos. Hay otra pareja de urracas que se ha apropiado de un nido abandonado, del año anterior, y habrán pensado que muy bien puede albergar a su futura familia.
Pronto se han empezado a notar los efectos de la pandemia en la economía del país. Todos los negocios relacionados con el turismo han tenido que cerrar y lo mismo, otros muchos sectores. Los autónomos y pequeñas empresas han visto fracasar sus expectativas. Muchos trabajadores, con contratos temporales, han perdido su puesto de trabajo. El paro ha aumentado muchísimo y, aunque el Gobierno está tomando medidas, el país está empobreciéndose a marchas forzadas. Aumenta la Deuda Pública y la Prima de riesgo.
A nivel de la calle, son muchas las familias que no pueden soportarlo. Las viviendas no reúnen condiciones, hay hacinamiento y falta de ingresos. Cuando esto termine, porque algún día acabará, no sé cómo vamos a quedar. Siempre habrá un antes y un después del coronavirus. Quedará en el recuerdo durante muchos años.
Ahora los agricultores tienen un nuevo problema con la recogida de la fruta. Antes venían obreros temporeros que se encargaban de esos trabajos. Ahora están las fronteras cerradas y no puede llegar esta mano de obra. Parece ser que se va a solucionar con los trabajadores que se han quedado en el paro, sin perder por ello el seguro de desempleo. Sería una solución para ambas partes.
Esperemos que esta situación termine pronto. La única noticia positiva es que son muchas las personas que han vencido la infección y son dadas de alta en los hospitales, algunas de edad muy avanzada.
Pasadas esas dos semanas, nos anunciaron medidas más drásticas. El período de confinamiento se prolongaba otras dos semanas y todo el mundo se fue a su casa, excepto las personas que trabajan en los servicios esenciales como sanitarios, bomberos, correos, limpieza, personal del ejército, Guardia Civil, policías locales, autonómicas y nacionales que, al servicio de la ciudadanía, han tenido que echar una mano en tareas de desinfección de zonas en las que, normalmente hay aglomeraciones de personas como estaciones, aeropuertos, centros deportivos, Residencias de mayores, etc e instalación de hospitales de campaña.
Han faltado las medidas de protección personal como batas, guantes, mascarillas, respiradores...
España gozaba de una buena asistencia sanitaria pero la pandemia nos ha desbordado. Se han colapsado los hospitales y, dentro de ellos, las UCIS, por lo que se han tenido que montar hospitales de campaña para poder atender a tantos afectados por el coronavirus o, si se prefiere más técnico, el Covid 19.
Cada día ha ido aumentando el número de infectados y el de fallecidos y, aún nos dicen, que lo peor falta por llegar. Al principio morían personas mayores con otras patologías que no podían superar el proceso. Pero después se vio que también caían personas de menor edad, sin patologías previas.
Los tests para determinar si una persona estaba o no afectada, llegaban con cuentagotas y, además, alguna partida se tuvo que devolver porque eran defectuosos. Lo mismo el material de protección para el personal asistencial. Muchos de los profesionales de la Salud han dado positivo y han tenido que aislarse. Todo parece que se complica.
Los ciudadanos han respondido de forma solidaria quedándose en casa. Apenas se ven personas en la calle.Sólo alguno con la bolsa del pan o el carrito de la compra. Otros salen con el perro, pero en solitario y todos guardando las distancias de seguridad.
Siempre hay algunas personas insolidarias que han tomado el confinamiento como unas vacaciones e intentan pasar la cuarentena en la segunda vivienda. La Guardia Civil se encarga de estos elementos y, todos los días, tienen que sancionar estas infracciones.
Frente a todo esto negativo está la solidaridad de numerosos actores, cantantes, deportistas... que ponen lo mejor de sí mismos al servicio de los demás, organizando conciertos en las Redes Sociales, que están cumpliendo un gran papel en estos días aciagos.
Hay otras muchas personas, ciudadanos anónimos , que también colaboran, uniéndose para fabricar mascarillas en casa: asociaciones de mujeres, conventos de monjas de clausura...
Otros voluntarios se prestan para recoger las medicinas y hacer la compra de aquellas personas mayores, confinadas en sus casas y que, además, tienen problemas de movilidad.
Los estudiantes pueden seguir las clases on line desde sus casas ya que, por lo que se respira, las clases de forma presencial, han terminado por este curso.
Pero hay un grupo de alumnos que no tienen en sus domicilios ordenador o acceso a Internet por lo cual no pueden seguir el curso. El Gobierno de Aragón se ha acordado de ellos y, según se ha anunciado, pone 200 ordenadores a su disposición.
Se ha impuesto para muchos trabajadores el trabajo en casa, vía Internet. Es una solución pero tiene sus dificultades: viviendas pequeñas,niños por la casa que son incapaces de comprender la situación. En estas condiciones es difícil trabajar.
Y los niños... ¡tantos días encerrados en casa! Necesitan hacer ejercicio al aire libre y jugar con sus compañeros en el patio del colegio. Los padres tienen que agudizar el ingenio para hacerles el encierro más llevadero. Y vaya si lo consiguen muchos de ellos. Todos los días nos admiramos de los recursos que ponen en práctica las familias. ¡Qué ingenio!
A las 8 de la tarde la cita es en las terrazas o balcones para homenajear y agradecer, con nuestro aplauso, a todos los esforzados que nos cuidan, exponiéndose ellos, en primera línea, a todos los peligros. ¡Gracias a todos ellos! Siempre estarán en nuestra memoria.
Ha llegado la primavera pero apenas podemos disfrutarla. Los parques y jardines se llenan de flores pero están cerrados y no podemos contemplarlas. En el jardín de casa hay unas jardineras que se han llenado de hermosos lirios; los he visto, de refilón, cuando he salido a los contenedores de basura. Se están marchitando sin que apenas las veamos.
Por otra parte, han desaparecido casi totalmente las aves que alborotaban en los árboles. Es lógico que así sea; los niños están en sus casas y no dejan abandonados los trozos de bocadillo que servían de alimento a las palomas. Tampoco están las personas mayores que siempre les llevaban algunos restos de comida.
Sólo se ven unas poquitas parejas de palomas que sobreviven de lo poco que encuentran. Se columpian en las delgadas ramas delos chopos y se esconden entre el follaje de los pinos. Hay otra pareja de urracas que se ha apropiado de un nido abandonado, del año anterior, y habrán pensado que muy bien puede albergar a su futura familia.
Pronto se han empezado a notar los efectos de la pandemia en la economía del país. Todos los negocios relacionados con el turismo han tenido que cerrar y lo mismo, otros muchos sectores. Los autónomos y pequeñas empresas han visto fracasar sus expectativas. Muchos trabajadores, con contratos temporales, han perdido su puesto de trabajo. El paro ha aumentado muchísimo y, aunque el Gobierno está tomando medidas, el país está empobreciéndose a marchas forzadas. Aumenta la Deuda Pública y la Prima de riesgo.
A nivel de la calle, son muchas las familias que no pueden soportarlo. Las viviendas no reúnen condiciones, hay hacinamiento y falta de ingresos. Cuando esto termine, porque algún día acabará, no sé cómo vamos a quedar. Siempre habrá un antes y un después del coronavirus. Quedará en el recuerdo durante muchos años.
Ahora los agricultores tienen un nuevo problema con la recogida de la fruta. Antes venían obreros temporeros que se encargaban de esos trabajos. Ahora están las fronteras cerradas y no puede llegar esta mano de obra. Parece ser que se va a solucionar con los trabajadores que se han quedado en el paro, sin perder por ello el seguro de desempleo. Sería una solución para ambas partes.
Esperemos que esta situación termine pronto. La única noticia positiva es que son muchas las personas que han vencido la infección y son dadas de alta en los hospitales, algunas de edad muy avanzada.
viernes, 28 de febrero de 2020
Ciclo de cine de Cáritas
Un año más, ya es la XXVII edición, en el mes de febrero, Cáritas organiza un ciclo de cine de sensibilización. Este año, con el lema Pobreza y Exclusión social quiere llevar esos temas al ánimo de los asistentes para que reflexionemos sobre los mismos, hoy tan presentes en nuestra sociedad.
Para ello organiza unas sesiones de cine, tres en total, con películas bien elegidas, durante los domingos de febrero. Este año es en el colegio de La Salle. Cuentan con una asistencia muy numerosa. Al principio hay una presentación de la película y, al finalizar la misma, los asistentes formulan preguntas a los invitados de la Mesa, entablándose un coloquio que, para mí, es de lo más interesante pues llevan a una reflexión seria sobre el tema que trata el film.
El primer domingo, la película proyectada fue Fátima, sobre los problemas de la inmigración.
Fátima es una mujer argelina que llega a París, sin conocer el idioma y con una cultura distinta. Ella es musulmana. Divorciada, tiene que sacar adelante a dos hijas cuya cultura ya es distinta a la suya. La mayor empieza a estudiar Medicina, en la Universidad y se siente avergonzada porque su madre, para poder pagarle los estudios, tiene que limpiar las casas ajenas.
La pequeña es una adolescente rebelde, que no hace caso de los consejos de la madre, enfrentándose a ella, maltratándola, llegando a decirle que no vale nada. El esposo de Fátima también vive en París, donde ha formado una nueva familia pero, afortunadamente, apoya a la madre en su trato con las hijas. Fátima tiene un accidente en el trabajo y, durante la baja laboral, comienza a escribir, en árabe, para que sus hijas no olviden sus raíces.
En la película, los hombres figuran un poco de forma tangencial. Son las mujeres las que llevan todo el peso, tienen que sacar a la familia adelante, buscando que el futuro de sus hijos sea mejor que el suyo propio. Hay distintas formas de violencia: la burguesía que contrata a Fátima y se siente mal porque la inmigrante estudia Medicina; la propietaria de un piso que no lo quiere alquilar a una mujer con velo -una discriminación-; y, sobre todo, la hija menor que ataca ala madre, considerándole una basura porque no tiene sus mismas ideas y ésta la reprende.
Al final de la proyección hubo numerosa intervenciones, pues son muchas las Fátimas que pasan por Cáritas, en sus acogidas. Todas tienen problemas, por desconocimiento del idioma y de la cultura del país de acogida. Los hijos se adaptan muy pronto a la nueva cultura, no así los padres que tienen que superar el choque cultural y generacional.
El segundo domingo se proyectó la película Invisibles, protagonizada por Richard Gere. Según el actor, nunca se sintió tan invisible en Nueva York como durante el rodaje de la película, vestido con los harapos del hombre sin techo, lejos de los trajes a medida y de todo glamour.
Trata sobre el crudo problema de los Sin Techo.
George, una persona que ha perdido todo: trabajo, hogar, familia...Se ve abocado a vivir en la calle, buscando un lugar donde poder dormir tranquilo, chocando siempre con la burocracia del sistema. No tiene documentación y esto le impide acceder a los recursos sociales. Logra entrar en un albergue inmundo, donde hay hacinamiento de personas, sin privacidad alguna. Allí conoce a otro residente con el que llega a una cierta amistad. Éste conoce muy bien el mundillo de la calle y logra poner a George en contacto con su hija y que reanuden sus relaciones.
Es una película muy dura, pero es lo que estamos viendo a diario en cualquier ciudad de nuestro entorno. Están ahí pero parecen invisibles porque nadie los toma en cuenta. Vemos cómo el protagonista se va degradando, poco a poco, hasta llegar a comer restos de comida de una bolsa del cubo de la basura. El permanecer en la calle va avejentando al individuo y haciéndolo más vulnerable. Se puede llegar a esta situación por diversos motivos: el alcoholismo y las drogas suelen estar presentes y ser la causa de la pérdida del trabajo, familia y todas las relaciones sociales.
Asistieron a la proyección un grupo de personas sin techo, miembros de una asociación. Hubo muchas intervenciones, resultando el coloquio muy interesante. Siempre debe haber segundas oportunidades y confiar en la persona que comete un error.
El tercer domingo se proyectó el film El regreso de Ben, protagonizado por Julia Roberts y Lucas Hedges. Trata del problema de las drogas.
Ben es un adolescente que regresa a casa la víspera de Navidad. Estaba en un centro de desintoxicación. La reacción de la familia ante el regreso es variada. La madre acoge al hijo con todo el amor y la comprensión de que es capaz, como el padre de la parábola del hijo pródigo, pero con medidas de prudencia, luchando a brazo partido por ese hijo que la necesita. Su hermana duda de que sea una buena idea y el padrastro piensa, también, que estaban mejor sin él, que no traerá mas que problemas. Los dos niños del segundo matrimonio de la madre están muy felices con el hermano mayor que juega con ellos y se pone a su nivel.
El primer tropiezo surge cuando esa noche, al regresar de la iglesia, encuentran que han entrado en la casa y ha desaparecido el perro que tanto quiere Ben. El padrastro le hace ver que han comenzado los problemas por su regreso. El chico quiere recuperar a su perro y huye de la casa, buscando quienes pueden habérselo llevado. La madre sale a buscarlo y juntos comienzan una larga peregrinación por todos los lugares donde el hijo cree que puede encontrarlo. Para ello, en un momento huye de la madre, actuando como camello para pasar una gran cantidad de droga, a cambio del perro y una papelina de morfina, que se inyecta en un edificio deshabitado, donde logra encontrarlo la madre, gracias al perro, inconsciente, víctima de una sobredosis. Su amor y el coraje y sangre fría de la madre, logran devolver la vida al hijo.
Nos mete dentro del crudo mundo de las drogas, sus mentiras, sus contradicciones, sus tormentos, sus miedos....Pero también vemos el coraje y la fuerza que le da a la madre el amor del hijo, donde encuentra el reposo y la ayuda que necesita.
Es un drama familiar que afecta a todos los miembros. Es ésta, la familia,quien más va a influir en el comportamiento del drogadicto.
Como en las sesiones anteriores, hubo muchas preguntas en el coloquio pero todas pueden resumirse en una ¿qué lleva a la droga?. En este caso parece que fue un tratamiento en el que se iba aumentando gradualmente la dosis hasta convertirlo en adicto. Pero hay otras maneras: vacío existencial, malas compañías, curiosidad malsana, insatisfacciones,etc Sea cual sea la causa, el problema está ahí y es difícil de resolver.
Para ello organiza unas sesiones de cine, tres en total, con películas bien elegidas, durante los domingos de febrero. Este año es en el colegio de La Salle. Cuentan con una asistencia muy numerosa. Al principio hay una presentación de la película y, al finalizar la misma, los asistentes formulan preguntas a los invitados de la Mesa, entablándose un coloquio que, para mí, es de lo más interesante pues llevan a una reflexión seria sobre el tema que trata el film.
El primer domingo, la película proyectada fue Fátima, sobre los problemas de la inmigración.
Fátima es una mujer argelina que llega a París, sin conocer el idioma y con una cultura distinta. Ella es musulmana. Divorciada, tiene que sacar adelante a dos hijas cuya cultura ya es distinta a la suya. La mayor empieza a estudiar Medicina, en la Universidad y se siente avergonzada porque su madre, para poder pagarle los estudios, tiene que limpiar las casas ajenas.
La pequeña es una adolescente rebelde, que no hace caso de los consejos de la madre, enfrentándose a ella, maltratándola, llegando a decirle que no vale nada. El esposo de Fátima también vive en París, donde ha formado una nueva familia pero, afortunadamente, apoya a la madre en su trato con las hijas. Fátima tiene un accidente en el trabajo y, durante la baja laboral, comienza a escribir, en árabe, para que sus hijas no olviden sus raíces.
En la película, los hombres figuran un poco de forma tangencial. Son las mujeres las que llevan todo el peso, tienen que sacar a la familia adelante, buscando que el futuro de sus hijos sea mejor que el suyo propio. Hay distintas formas de violencia: la burguesía que contrata a Fátima y se siente mal porque la inmigrante estudia Medicina; la propietaria de un piso que no lo quiere alquilar a una mujer con velo -una discriminación-; y, sobre todo, la hija menor que ataca ala madre, considerándole una basura porque no tiene sus mismas ideas y ésta la reprende.
Al final de la proyección hubo numerosa intervenciones, pues son muchas las Fátimas que pasan por Cáritas, en sus acogidas. Todas tienen problemas, por desconocimiento del idioma y de la cultura del país de acogida. Los hijos se adaptan muy pronto a la nueva cultura, no así los padres que tienen que superar el choque cultural y generacional.
El segundo domingo se proyectó la película Invisibles, protagonizada por Richard Gere. Según el actor, nunca se sintió tan invisible en Nueva York como durante el rodaje de la película, vestido con los harapos del hombre sin techo, lejos de los trajes a medida y de todo glamour.
Trata sobre el crudo problema de los Sin Techo.
George, una persona que ha perdido todo: trabajo, hogar, familia...Se ve abocado a vivir en la calle, buscando un lugar donde poder dormir tranquilo, chocando siempre con la burocracia del sistema. No tiene documentación y esto le impide acceder a los recursos sociales. Logra entrar en un albergue inmundo, donde hay hacinamiento de personas, sin privacidad alguna. Allí conoce a otro residente con el que llega a una cierta amistad. Éste conoce muy bien el mundillo de la calle y logra poner a George en contacto con su hija y que reanuden sus relaciones.
Es una película muy dura, pero es lo que estamos viendo a diario en cualquier ciudad de nuestro entorno. Están ahí pero parecen invisibles porque nadie los toma en cuenta. Vemos cómo el protagonista se va degradando, poco a poco, hasta llegar a comer restos de comida de una bolsa del cubo de la basura. El permanecer en la calle va avejentando al individuo y haciéndolo más vulnerable. Se puede llegar a esta situación por diversos motivos: el alcoholismo y las drogas suelen estar presentes y ser la causa de la pérdida del trabajo, familia y todas las relaciones sociales.
Asistieron a la proyección un grupo de personas sin techo, miembros de una asociación. Hubo muchas intervenciones, resultando el coloquio muy interesante. Siempre debe haber segundas oportunidades y confiar en la persona que comete un error.
El tercer domingo se proyectó el film El regreso de Ben, protagonizado por Julia Roberts y Lucas Hedges. Trata del problema de las drogas.
Ben es un adolescente que regresa a casa la víspera de Navidad. Estaba en un centro de desintoxicación. La reacción de la familia ante el regreso es variada. La madre acoge al hijo con todo el amor y la comprensión de que es capaz, como el padre de la parábola del hijo pródigo, pero con medidas de prudencia, luchando a brazo partido por ese hijo que la necesita. Su hermana duda de que sea una buena idea y el padrastro piensa, también, que estaban mejor sin él, que no traerá mas que problemas. Los dos niños del segundo matrimonio de la madre están muy felices con el hermano mayor que juega con ellos y se pone a su nivel.
El primer tropiezo surge cuando esa noche, al regresar de la iglesia, encuentran que han entrado en la casa y ha desaparecido el perro que tanto quiere Ben. El padrastro le hace ver que han comenzado los problemas por su regreso. El chico quiere recuperar a su perro y huye de la casa, buscando quienes pueden habérselo llevado. La madre sale a buscarlo y juntos comienzan una larga peregrinación por todos los lugares donde el hijo cree que puede encontrarlo. Para ello, en un momento huye de la madre, actuando como camello para pasar una gran cantidad de droga, a cambio del perro y una papelina de morfina, que se inyecta en un edificio deshabitado, donde logra encontrarlo la madre, gracias al perro, inconsciente, víctima de una sobredosis. Su amor y el coraje y sangre fría de la madre, logran devolver la vida al hijo.
Nos mete dentro del crudo mundo de las drogas, sus mentiras, sus contradicciones, sus tormentos, sus miedos....Pero también vemos el coraje y la fuerza que le da a la madre el amor del hijo, donde encuentra el reposo y la ayuda que necesita.
Es un drama familiar que afecta a todos los miembros. Es ésta, la familia,quien más va a influir en el comportamiento del drogadicto.
Como en las sesiones anteriores, hubo muchas preguntas en el coloquio pero todas pueden resumirse en una ¿qué lleva a la droga?. En este caso parece que fue un tratamiento en el que se iba aumentando gradualmente la dosis hasta convertirlo en adicto. Pero hay otras maneras: vacío existencial, malas compañías, curiosidad malsana, insatisfacciones,etc Sea cual sea la causa, el problema está ahí y es difícil de resolver.
jueves, 10 de octubre de 2019
Apertura de curso 2019-2020
Como cada año, en el mes de septiembre, tiene lugar la apertura de curso de la Universidad de la Experiencia en el marco incomparable del Paraninfo, con toda solemnidad.
A este acto se asiste con invitación pues hay que contar con la capacidad de la sala y, no son muchas las localidades que quedan libres después de acomodar a todos los alumnos que han de recibir el correspondiente diploma acreditativo de haber terminado uno de los ciclos o algún máster. Únicamente quedaban cincuenta invitaciones y, como es natural, estaban muy solicitadas por lo que, para conseguir una, al día siguiente de la notificación, fue necesario un buen madrugón y hacer la correspondiente cola. Pero la conseguimos y el día 7 pudimos asistir aunque, eso sí, colocados en las últimas filas.
El acto estuvo presidido, como siempre, por las autoridades civiles y académicas, representando a los distintos estamentos sociales.
La Coral Santa Teresa, que tiene afinidades con la Universidad de la Experiencia, abrió el acto con un canto inicial mientras los miembros de la mesa presidencial ocupaban sus puestos.
Comenzó con el saludo a las autoridades, profesores y alumnos de la Universidad de la Experiencia, seguido de la lectura de la memoria por el Director de la UNEZ. Este año se ha inaugurado en Caspe una nueva Sede y ya son 16 en el Distrito de Zaragoza, que cuenta con 200 profesores. Sólo en la Sede de la capital somos más de 1000 alumnos. Ya constituye un problema la ubicación de las clases, pues hay que contar con que los alumnos de Filosofía y Letras, al tener su Facultad en obras, hay que distribuirlos como mejor se pueda y también ocupan su espacio.
Pedro Ciria, nuestro Jefe de Estudios, fue nombrando a los alumnos que debían recibir su diploma. Todos fueron pasando, en riguroso orden, saludando a todos los miembros de la mesa presidencial. Durante todo este tiempo, la Coral estuvo amenizando con sus cantos.
Acto seguido, la catedrática de Derecho Civil y magistrada del Tribunal Supremo, la Dra. Mª Ángeles Parra Lucán, pronunció la lección magistral que versó sobre El Apoyo de la Justicia en el ejercicio de la capacidad de los mayores.
Fue muy interesante que en un foro de personas mayores se nos hablara precisamente de los derechos fundamentales en la Tercera Edad, como personas de plenos derechos en el plano político, económico y civil. Fue muy aplaudida su disertación.
Y, ya para finalizar, la Coral entonó el Gaudeamus igitur, acompañados por las voces del alumnado que lo seguía gracias a unas octavillas que habían colocado en los asientos para que todos pudieran cantar, con la traducción al castellano. además.
A este acto se asiste con invitación pues hay que contar con la capacidad de la sala y, no son muchas las localidades que quedan libres después de acomodar a todos los alumnos que han de recibir el correspondiente diploma acreditativo de haber terminado uno de los ciclos o algún máster. Únicamente quedaban cincuenta invitaciones y, como es natural, estaban muy solicitadas por lo que, para conseguir una, al día siguiente de la notificación, fue necesario un buen madrugón y hacer la correspondiente cola. Pero la conseguimos y el día 7 pudimos asistir aunque, eso sí, colocados en las últimas filas.
El acto estuvo presidido, como siempre, por las autoridades civiles y académicas, representando a los distintos estamentos sociales.
La Coral Santa Teresa, que tiene afinidades con la Universidad de la Experiencia, abrió el acto con un canto inicial mientras los miembros de la mesa presidencial ocupaban sus puestos.
Comenzó con el saludo a las autoridades, profesores y alumnos de la Universidad de la Experiencia, seguido de la lectura de la memoria por el Director de la UNEZ. Este año se ha inaugurado en Caspe una nueva Sede y ya son 16 en el Distrito de Zaragoza, que cuenta con 200 profesores. Sólo en la Sede de la capital somos más de 1000 alumnos. Ya constituye un problema la ubicación de las clases, pues hay que contar con que los alumnos de Filosofía y Letras, al tener su Facultad en obras, hay que distribuirlos como mejor se pueda y también ocupan su espacio.
Pedro Ciria, nuestro Jefe de Estudios, fue nombrando a los alumnos que debían recibir su diploma. Todos fueron pasando, en riguroso orden, saludando a todos los miembros de la mesa presidencial. Durante todo este tiempo, la Coral estuvo amenizando con sus cantos.
Acto seguido, la catedrática de Derecho Civil y magistrada del Tribunal Supremo, la Dra. Mª Ángeles Parra Lucán, pronunció la lección magistral que versó sobre El Apoyo de la Justicia en el ejercicio de la capacidad de los mayores.
Fue muy interesante que en un foro de personas mayores se nos hablara precisamente de los derechos fundamentales en la Tercera Edad, como personas de plenos derechos en el plano político, económico y civil. Fue muy aplaudida su disertación.
Y, ya para finalizar, la Coral entonó el Gaudeamus igitur, acompañados por las voces del alumnado que lo seguía gracias a unas octavillas que habían colocado en los asientos para que todos pudieran cantar, con la traducción al castellano. además.
miércoles, 25 de septiembre de 2019
Las Edades del Hombre, en Lerma
Con ocasión de la celebración de la 24ª edición de Las Edades del Hombre,visitamos la Villa Ducal de Lerma.
El origen de la villa se remonta a la época prerromana, asentamiento celtibérico. Tuvo gran importancia por estar situada en la Cañada Real que utilizaban los pastores de la Sierra de la Demanda en la trasumancia, conduciendo los rebaños, en los duros inviernos, hasta la Extremadura.
Todo en ella nos hace recordar al valido de Felipe III, Don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma. En esos 20 años que duró su gobierno dotó a su villa de origen de monumentos que le dan el prestigio para ser declarada, en 1965, conjunto histórico-artístico. Junto con Covarrubias y Santo Domingo de Silos forman el Triángulo del Arlanza.
Es un conjunto arquitectónico de estilo herreriano, el que estaba imperante en la época. Para ello se llevó a los mejores arquitectos de la corte.
Se entra al Casco Antiguo por el Arco de la Cárcel,una de las tres puertas de la muralla medieval. El arco está flanqueado por dos torres cilíndricas, con aspilleras. El conjunto está edificado en piedra pero, en el centro, se levantó en el siglo XVII un añadido de ladrillo. Por la calle Mayor, a través de empinada calle, empedrada, se llega hasta la Plaza. Por el camino nos encontramos con la ermita de la Piedad y una serie de típicas calles medievales que van saliendo a ambos lados, con su característica arquitectura y empedrado de guijarros que nos llevan hasta la cima del altozano sobre el que se asienta la población.
La Plaza Mayor nos sorprende por sus dimensiones -más grande que la de Salamanca. En ella tenía lugar el mercado, servía también como corral de comedias y coso taurino. Los toros eran rejoneados por nobles a caballo pero no los mataban si no que los conducían por un callejón hasta un lugar por el que se despeñaban. Era rectangular, rodeada de soportales. En ella vivían las familias más importantes, parientes del Duque.
Presidiendo la Plaza nos encontramos el imponente Palacio Ducal que nos recuerda al Monasterio del Escorial, con cuatro torres en las esquinas, rematadas por chapiteles y, lo mismo que la cubierta de pizarra. En un lateral, en la planta noble, hay un balcón con tres arcos que correspondían a las estancias privadas del Duque y su esposa Doña Catalina de la Cerda, hija de los Duques de Benavente. Es obra del arquitecto Francisco de Mora.
El Palacio, a través de pasadizos, se comunicaba con los conventos fundados por la familia y, de esta forma, cuando acudían a los actos religiosos no pisaban las calles.
Durante la Guerra Civil se utilizó como cárcel. Hoy es un Parador de Turismo. En el interior presenta un gran patio cuadrangular y en la planta noble se cierra con una serie de balcones.
En el patio estaba expuesta una muestra de alfombras y tapices de la Real Fábrica de Tapices cuyo diseño corresponde a pintores modernos como Juan Gris, Alberto Corazón, etc así como una exposición de pintura de un artista local, sobre rincones de Lerma.
En cuanto a la arquitectura religiosa, el Duque y sus familiares fundan cinco conventos y una colegiata.
El convento de San Blas se construyó para albergar a una comunidad de monjas dominicas y está próximo al Palacio Ducal. Estaba unido a él por un pasadizo que hoy ha desaparecido. Tiene en su fachada los escudos ducales y rematada por frontón triangular.En una hornacina, la escultura del santo.
El convento de Santa Teresa estuvo habitado por frailes carmelitas que con la Desamortización tuvieron que marcharse.Este convento tiene la particularidad de que fue fundado y dedicado a la Santa antes de su canonización. En la fachada campean los escudos de la casa ducal y en una hornacina la escultura de la santa titular. En el interior, retablo barroco. La arquitectura es similar a todas las iglesias carmelitanas.
En la plaza de Santa Clara encontramos el sepulcro del Cura Merino, guerrillero de la guerra de la Independencia. Había nacido en el pueblecito de Villoviado, una pedanía de Lerma.
En la misma plaza, desde el Mirador de los Arcos, podemos contemplar una bella panorámica de la vega del Arlanza y su puente medieval. Por encima de los arcos discurre el pasadizo que viene desde el Palacio. En el paseo del Mirador se nos recuerda, con fragmentos de su poesía, el paso por la villa de José de Zorrilla cuando, desterrado, fue acogido, junto con su familia, por un tío. Se conserva la casa en que vivió y una estatua en bronce nos lo recuerda sentado en un banco, en una plazuela cercana.
En esta misma plaza de Santa Clara se encuentra el monasterio de la Ascensión del Señor. Fue fundado por Doña Mariana de Padilla, nuera del Duque.En ella fue bautizada la infanta Margarita Francisca. Estuvo habitado por clarisas. Hoy lo utiliza la Comunidad Jesu Communio.
Su aspecto es muy sobrio, con unas pilastras y blasones en la portada. La espadaña es barroca, con dos campanas.
Colegiata de San Pedro. El Duque consiguió que dependiera directamente de Roma. Para su consagración se hicieron grandes fiestas, acudiendo hasta el Rey.
Tiene tres naves con girola. El retablo barroco es de Juan de Ávila. En ella se encuentra el sepulcro del arzobispo Don Cristobal de Rojas, tío del Duque, en estatua orante de bronce dorado. El diseño es obra de Juan de Arfe. Posee dos órganos de los más antiguos de la península.
El convento de la Madre de Dios o convento del Carmen es de carmelitas descalzas. Se encuentra fuera de la antigua muralla medieval, frente a la Puerta de la Cárcel. Es un edificio muy sobrio. La iglesia de una sola nave, con lunetos y cúpula sobre el crucero. El retablo es neoclásico. En el centro figura una pintura con la Anunciación.
San Francisco de los Reyes fue fundado por Doña Leonor, hermana del Duque, Está situado extramuros pero actualmente está abandonado.
La Exposición de Las Edades del Hombre tiene tres sedes: la ermita de la Piedad, excolegiata de San Pedro y monasterio de la Ascensión.
Con el título "Ángeli", se exponen noventa obras que tienen como protagonistas a los ángeles: esculturas, pinturas, tapices... Quince de estas obras son de autores contemporáneos. Las antiguas tienen distinta procedencia, prácticamente todas pertenecen al acervo cultural de la Comunidad de Castilla y León: catedral de Zamora, Toro, Salamanca, Palencia, Burgos y de conventos e iglesias de distintas poblaciones.
En la ermita de la Piedad se nos presenta un vídeo como introducción al tema de los ángeles.
En la colegiata de San Pedro se exponen cuatro de los cinco capítulos de los que consta la muestra.
El primer capítulo lleva por título ¡Ángeles del Señor, bendecid al Señor!.Se centra en el Antiguo Testamento. Hay un tapiz de extraordinaria calidad y una pintura sobre el anuncio de la Inmaculada Concepción. Son las obras más relevantes.
El segundo capítulo tiene como título "Los ángeles le servían" y presenta ángeles vinculados a la vida de Cristo, según el Evangelio. Podemos ver obras de influencia flamenca, de Fernando Gallego, procedentes de Toro: Anunciación y Nacimiento. Hay también una pila bautismal, procedente de Palencia.
El título del tercer capítulo es "Santo, santo, santo es el Señor"y nos presenta los ángeles en la vida de la Iglesia y de la Humanidad. Es admirable el Ángel de la Guarda, procedente del convento de San Blas de las dominicas de Lerma.
El cuarto capítulo lleva por título "Ángeles y demonios". Los ángeles están entre el cielo y la tierra luchando con los demonios. Buenas tallas y pinturas de San Miguel, con distintas vestiduras pero siempre en la actitud de vencer a Lucifer.
En el convento de la Ascensión del Señor se expone el quinto y último capítulo que lleva por título "La nueva Jerusalén", la Jerusalén celeste y con él el mensaje de despedida.
Como la entrada daba derecho a visitar la colegiata de Covarrubias y el monasterio de Silos, pasamos la tarde visitando estas localidades tan próximas a Lerma.
Covarrubias se puede considerar como la cuna de Castilla. Es un pueblo muy bonito, con su típica arquitectura castellana. Es muy agradable pasear por sus calles y contemplar sus monumentos históricos como la casa del Obispo Peña, el Adelantamiento de Castilla, la Torre de Doña Urraca, Palacio de Fernán González, pero sobre todo,su colegiata gótica con su museo.
Al final del día aún pudimos ver el magnífico claustro románico de Silos, la botica y el museo en visita guiada. Es una visita obligada de la que siempre guardaremos feliz recuerdo.
Y llegó la hora del regreso. Cansados pero satisfechos por todo lo que habíamos disfrutado emprendimos la vuelta a casa. Aunque el tiempo estaba fresquito no tuvimos que usar los paraguas, a pesar de los anuncios de los meteorólogos.
El origen de la villa se remonta a la época prerromana, asentamiento celtibérico. Tuvo gran importancia por estar situada en la Cañada Real que utilizaban los pastores de la Sierra de la Demanda en la trasumancia, conduciendo los rebaños, en los duros inviernos, hasta la Extremadura.
Todo en ella nos hace recordar al valido de Felipe III, Don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma. En esos 20 años que duró su gobierno dotó a su villa de origen de monumentos que le dan el prestigio para ser declarada, en 1965, conjunto histórico-artístico. Junto con Covarrubias y Santo Domingo de Silos forman el Triángulo del Arlanza.
Es un conjunto arquitectónico de estilo herreriano, el que estaba imperante en la época. Para ello se llevó a los mejores arquitectos de la corte.
Se entra al Casco Antiguo por el Arco de la Cárcel,una de las tres puertas de la muralla medieval. El arco está flanqueado por dos torres cilíndricas, con aspilleras. El conjunto está edificado en piedra pero, en el centro, se levantó en el siglo XVII un añadido de ladrillo. Por la calle Mayor, a través de empinada calle, empedrada, se llega hasta la Plaza. Por el camino nos encontramos con la ermita de la Piedad y una serie de típicas calles medievales que van saliendo a ambos lados, con su característica arquitectura y empedrado de guijarros que nos llevan hasta la cima del altozano sobre el que se asienta la población.
La Plaza Mayor nos sorprende por sus dimensiones -más grande que la de Salamanca. En ella tenía lugar el mercado, servía también como corral de comedias y coso taurino. Los toros eran rejoneados por nobles a caballo pero no los mataban si no que los conducían por un callejón hasta un lugar por el que se despeñaban. Era rectangular, rodeada de soportales. En ella vivían las familias más importantes, parientes del Duque.
Presidiendo la Plaza nos encontramos el imponente Palacio Ducal que nos recuerda al Monasterio del Escorial, con cuatro torres en las esquinas, rematadas por chapiteles y, lo mismo que la cubierta de pizarra. En un lateral, en la planta noble, hay un balcón con tres arcos que correspondían a las estancias privadas del Duque y su esposa Doña Catalina de la Cerda, hija de los Duques de Benavente. Es obra del arquitecto Francisco de Mora.
El Palacio, a través de pasadizos, se comunicaba con los conventos fundados por la familia y, de esta forma, cuando acudían a los actos religiosos no pisaban las calles.
Durante la Guerra Civil se utilizó como cárcel. Hoy es un Parador de Turismo. En el interior presenta un gran patio cuadrangular y en la planta noble se cierra con una serie de balcones.
En el patio estaba expuesta una muestra de alfombras y tapices de la Real Fábrica de Tapices cuyo diseño corresponde a pintores modernos como Juan Gris, Alberto Corazón, etc así como una exposición de pintura de un artista local, sobre rincones de Lerma.
En cuanto a la arquitectura religiosa, el Duque y sus familiares fundan cinco conventos y una colegiata.
El convento de San Blas se construyó para albergar a una comunidad de monjas dominicas y está próximo al Palacio Ducal. Estaba unido a él por un pasadizo que hoy ha desaparecido. Tiene en su fachada los escudos ducales y rematada por frontón triangular.En una hornacina, la escultura del santo.
El convento de Santa Teresa estuvo habitado por frailes carmelitas que con la Desamortización tuvieron que marcharse.Este convento tiene la particularidad de que fue fundado y dedicado a la Santa antes de su canonización. En la fachada campean los escudos de la casa ducal y en una hornacina la escultura de la santa titular. En el interior, retablo barroco. La arquitectura es similar a todas las iglesias carmelitanas.
En la plaza de Santa Clara encontramos el sepulcro del Cura Merino, guerrillero de la guerra de la Independencia. Había nacido en el pueblecito de Villoviado, una pedanía de Lerma.
En la misma plaza, desde el Mirador de los Arcos, podemos contemplar una bella panorámica de la vega del Arlanza y su puente medieval. Por encima de los arcos discurre el pasadizo que viene desde el Palacio. En el paseo del Mirador se nos recuerda, con fragmentos de su poesía, el paso por la villa de José de Zorrilla cuando, desterrado, fue acogido, junto con su familia, por un tío. Se conserva la casa en que vivió y una estatua en bronce nos lo recuerda sentado en un banco, en una plazuela cercana.
En esta misma plaza de Santa Clara se encuentra el monasterio de la Ascensión del Señor. Fue fundado por Doña Mariana de Padilla, nuera del Duque.En ella fue bautizada la infanta Margarita Francisca. Estuvo habitado por clarisas. Hoy lo utiliza la Comunidad Jesu Communio.
Su aspecto es muy sobrio, con unas pilastras y blasones en la portada. La espadaña es barroca, con dos campanas.
Colegiata de San Pedro. El Duque consiguió que dependiera directamente de Roma. Para su consagración se hicieron grandes fiestas, acudiendo hasta el Rey.
Tiene tres naves con girola. El retablo barroco es de Juan de Ávila. En ella se encuentra el sepulcro del arzobispo Don Cristobal de Rojas, tío del Duque, en estatua orante de bronce dorado. El diseño es obra de Juan de Arfe. Posee dos órganos de los más antiguos de la península.
El convento de la Madre de Dios o convento del Carmen es de carmelitas descalzas. Se encuentra fuera de la antigua muralla medieval, frente a la Puerta de la Cárcel. Es un edificio muy sobrio. La iglesia de una sola nave, con lunetos y cúpula sobre el crucero. El retablo es neoclásico. En el centro figura una pintura con la Anunciación.
San Francisco de los Reyes fue fundado por Doña Leonor, hermana del Duque, Está situado extramuros pero actualmente está abandonado.
La Exposición de Las Edades del Hombre tiene tres sedes: la ermita de la Piedad, excolegiata de San Pedro y monasterio de la Ascensión.
Con el título "Ángeli", se exponen noventa obras que tienen como protagonistas a los ángeles: esculturas, pinturas, tapices... Quince de estas obras son de autores contemporáneos. Las antiguas tienen distinta procedencia, prácticamente todas pertenecen al acervo cultural de la Comunidad de Castilla y León: catedral de Zamora, Toro, Salamanca, Palencia, Burgos y de conventos e iglesias de distintas poblaciones.
En la ermita de la Piedad se nos presenta un vídeo como introducción al tema de los ángeles.
En la colegiata de San Pedro se exponen cuatro de los cinco capítulos de los que consta la muestra.
El primer capítulo lleva por título ¡Ángeles del Señor, bendecid al Señor!.Se centra en el Antiguo Testamento. Hay un tapiz de extraordinaria calidad y una pintura sobre el anuncio de la Inmaculada Concepción. Son las obras más relevantes.
El segundo capítulo tiene como título "Los ángeles le servían" y presenta ángeles vinculados a la vida de Cristo, según el Evangelio. Podemos ver obras de influencia flamenca, de Fernando Gallego, procedentes de Toro: Anunciación y Nacimiento. Hay también una pila bautismal, procedente de Palencia.
El título del tercer capítulo es "Santo, santo, santo es el Señor"y nos presenta los ángeles en la vida de la Iglesia y de la Humanidad. Es admirable el Ángel de la Guarda, procedente del convento de San Blas de las dominicas de Lerma.
El cuarto capítulo lleva por título "Ángeles y demonios". Los ángeles están entre el cielo y la tierra luchando con los demonios. Buenas tallas y pinturas de San Miguel, con distintas vestiduras pero siempre en la actitud de vencer a Lucifer.
En el convento de la Ascensión del Señor se expone el quinto y último capítulo que lleva por título "La nueva Jerusalén", la Jerusalén celeste y con él el mensaje de despedida.
Como la entrada daba derecho a visitar la colegiata de Covarrubias y el monasterio de Silos, pasamos la tarde visitando estas localidades tan próximas a Lerma.
Covarrubias se puede considerar como la cuna de Castilla. Es un pueblo muy bonito, con su típica arquitectura castellana. Es muy agradable pasear por sus calles y contemplar sus monumentos históricos como la casa del Obispo Peña, el Adelantamiento de Castilla, la Torre de Doña Urraca, Palacio de Fernán González, pero sobre todo,su colegiata gótica con su museo.
Al final del día aún pudimos ver el magnífico claustro románico de Silos, la botica y el museo en visita guiada. Es una visita obligada de la que siempre guardaremos feliz recuerdo.
Y llegó la hora del regreso. Cansados pero satisfechos por todo lo que habíamos disfrutado emprendimos la vuelta a casa. Aunque el tiempo estaba fresquito no tuvimos que usar los paraguas, a pesar de los anuncios de los meteorólogos.
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